Perlas y Flores N°18 al N°57
LO QUE ES UNA MADRE. ., Que un hijo sacrifique ~ su madre de-1 vé de una sola mirada lo maa oculto del ~andose matar por su patria, es un hero- alma y que se llama ternura. A madre! ~é aquí un rinoon oscuro 1smo que esta dentro de la naturaleza, Si el hombre no estuviera tan orgu- donde ha de haber escondido algo pero que una madre a_rrastre á su ~ijo á lloso desu ciencia, doblaría la frente an• el corazon humano. la muert~ es la barbar1_dad de! hero1smo. te tan incomprensible sabiduria. Acerquémonosunmomentoáestearca- ¿Quere1s saber la d1ferenc1a que hay no; pero no debemos pasar del umbral entre el amor del padre y el amor de la de este misterio. madre? Pues fijád vuestra atencion en la Todo el mundo sabe lo que es una ami- vida íntima de una familia. El padre ga; lo que es una hermana, lo que es una prefiere en su cariño al hijo más hermo– esposa; pero ¿quién sabe lo que es una so, y al más atrevido, 6 al má8 robusto, madre? ó al más inteligente, ó al más inquieto. • Dice un niño: ''Yo no tengo abrigo, La madre al más débil, al más defectuo• yo no tengo casa, yo no tengo pan, yo so, al más enfermo, al ménos querido de no tengo caricicias.'' ¿Sabeis lo que quie- los demás, re decir? que no tieDe madre. Esa es la madre. ¿Quereis comprender la profunda sole- Semejante sentimiento no puede ser dad de un huérfano? Pnes eso no st pue- humano. de conseguir más que siéndo huérfano. Hay un abismo que el hombre no me- J ost BELGAS, O bella ó mad1·e. _No es ser del arte fulgida eminencia, N1 del saber excelsa luminaria, _ Ni avara consagrarse y mercenaria Del tráfico vulgar á la existencia. No es tampocc aspirar á la potencia Q?e da el genio 6 la espada sanguinaria, N1 ménos, ay, en celda solitaria Sacrificar á Orísto su inocencia. Veis dos niños jugar alegres á la puer- dirá jamás, y es el amor de la madre. ta de una casa: los dos tropiézan á un Hace con él lo que con el cielo: cuenta tiempo y ambos ruedan por el suelo. las estrellas, sorprende el camino de los N_o es ese, no, cual nécio lo pretende Uuo de ellos siente al instante al rede- astros y fija el rnmbo de los cometas; El siglo actual, de la mujer mudable, dor de su cuerpo unos brazos c11riñosos pero el cielo donde todo eso brilla y se Débil, celosa Y frívola el camino. que lo levantan, nna mano suave que mueve es para él insondable; no sabe limpia su vestido uHa boca impaciente donde empieza ni donde concluye. Su fuerza solo del amor depende, que be;.a sus mejillas. El amor de la madre es una inmensi- Su gloria, del hogar que la hace amable Ese tiene madre. dad donde el mismo corazon se pierde. Que ó ser bella ó ser madre es su destinoÍ El otro espera en vano: se levanta po- Viene en ese momenLo á mezclarse en- co á poco él mismo, sacude con tristeza tre mil reflexiones un estr/\ño contraste el polvo de su vestido y vá á confiar á la que se dibuja ante mis ojo:i de esta ma• pared ,,.. ~s cercana sus ahogados sollo- nera: Z" El hombre todo lo avel'igua, todo lo Este no tiene madre. · penetra, todo lo descifra. Sabe que dos El que no siente humedecerse sus ojos líneas oblícuas que se juntan en un pun– ant~_ese cuadro, ea aún más infeliz que to forman un ángulo; sabe que del car– el nmo desamparado, porque es señal de bon cristalizado sale el diamante; sabe que no tiene lágrima.a. que el Sol tiene manchas y que hay otro Yo no sé como las madres que tienen planeta que posee un anillo; mide las dis– hijos pequeños se pueden morir; y si se tancias y sondea los abismos; sabe lo mueren no só como no se los llevan con- que pesa la tierra; anuncia las revolucio– sigo. ¡Las madres! Pensádlo bien: ellas nes de los astros y hace las de los pue• Bon las que cubren de angeles la tierra. blos; oonooe todos los idiomas y esplica No seria difícil c onóoer á lo~ hombres todos loa misterios. que se han crea.do sin madre, como se No podemos negar nuestro asombro á conocen las planta s que no reciben los este cúmulo de maravillas. rayos del Sol. Pues bien, entre ese sabio á quien nada Así oomo Dios ha puesto en el hom- se le oculta y la madre qne todo lo ig– br_e una. chispa de su inteligencia, de la nora, colocad un niño que no haya misma manera ha. puesto en el orazon aprendido aún más lenguaje que el de de la madre un relampago amor. sus gritos, el de aus lágrimas, el de sus El niño se vá alejando del o en la sonrisas. misma prororcion que se vá alejando de Humillante situaoloft para el sábio; su madre, ninguua uienci }e;}M dicho como se pue- No le pida.is á ninguna madre el bár- de comprend á.:. ·-oque no habla baro saorifiicio de Guzman et Bueno. tod~via, P.~ra, ellas no hay mas patria 4ue sus · Solo la madr h1Jos. lleno de mis Las mujeres de Espartfl. serán eterna• (sus entraiias, J.;1:!llti tl horror del u11iveno, l Solo ma.8. e J. A. PlllREz BoNALDE. . - .. Victor Hugo cree en Dios. El patriarca de la poesía dramática, que pasaba por ser el mas cuerdo de los librespensadores, el insigne Victor Hu.. go, que se oreia inspiraba el célebre dia• rio, ni JJieu ni Maitre, del difunto Blan– qui, ha hecho ha dias una profesion de fé espiritualista, Hé aqní, segun refiere Arséne Haussaye, en su periódico L' Art, la improvisacion deista del gra.n poeta• improvisacion de sobremesa, sin audito~ rio, sin mise en scéne, oída por cinco ó seis amigos tan solo, y portanto sincerij: "¿Qué es morir, sino vivir siempre? Si pronuncio el nombre de Dios, haré reir á más de uno de vosotros, que no oreeis en él. ¿Por qué no creeis en Dios? Por• que creeis en las fuerzas vivas de la Na• turaleza; más ¿que es la Naturaleza? Sin Dioi;i, un grano de arena. ¿Qu~ es la tie• rra? Una cuna y una tumba; pero del mismo modo que la cuna tiene su oríjen, la tumba tiene su objeto: es la puerta. cerrada sobre la tierra; pero es la puerta abierta á los mundos entrevistos. Aun. que creaia que mañana ó dentro de diez Jños vais n enterrárme, sé que no me retendraiR¡ vue1Moe seis piée de tien-f% llQ
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