Sara Beatriz Guardia 47 Cultura Tiahuanaco En la frontera entre Perú y Bolivia, se extiende una inmensa llanura a orillas del Lago Titicaca con una altura de más de 4,000 metros sobre el nivel del mar. En esta regi n se desarrollaron dos importantes culturas: Pukara, en los siglos III y IV, y Tiahuanaco, siglos IV y XI. Pukara constituy el primer asentamiento urbano que surgi en el Altiplano, con un complejo ceremonial de elaborada arquitectura y esculturas de piedra que representan a personajes antropomorfos. Mientras que la Cultura Tiahuanaco tuvo un desarrollo que se prolong a lo largo de 1400 a os, cubriendo una extensa área de los actuales pases: Perú, Bolivia, Argentina, y Chile. Tuvo una estructura social jerarquizada que puede observarse en sus edificaciones y en los fardos funerarios; y fue un importante centro de domesticaci n de la papa, quinua, oca, olluco y mashwa. Tambi n el arte textil alcanz un notable desarrollo, y estuvo directamente relacionada con el culto religioso. Según su iconograf a habr a existido un centro conformado por mujeres especializadas en el arte del tejido, antecesor de los Acllahuasis, centros textiles del Imperio de los Incas. El centro ceremonial alberg a sacerdotes y artesanos diestros en metalurgia y cerámica de vasos ceremoniales llamados keros, de coloraci n policroma y adornada con felinos, serpientes y c ndores, que constituyen “un arte de una fuerza extraordinaria”48.Tiahuanaco destaca por sus extraordinarios monolitos que representan personajes mticos y divinidades, esculpidos en piedra y en posici n vertical, con ojos rectangulares y lágrimas que descienden por el rostro mientras las manos reposan quietas en el plexo solar. La Puerta del Sol, uno de los elementos más caracter sticos de Tiahuanaco, está conformada por una piedra de 2.75 metros de altura por 4 m. de largo con una puerta al centro. La principal divinidad, el Dios de los Báculos, aparece en la parte central con los brazos abiertos hacia los lados sosteniendo en cada brazo un bast n. De su cabeza salen rayos que terminan en peque as cabezas de animales y a los costados hay menudos seres halados en actitud de veneraci n. En el siglo VI, Tiahuanaco lleg a controlar un gran territorio, pero en el siglo VIII sufri una crisis por razones desconocidas que con frecuencia se ha atribuido a un drástico cambio del clima. 48 Pere Bosch Gimpera. La América pre-hispánica. Barcelona, 1975, p. 215.
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