Sara Beatriz Guardia 355 trágica rosa de los vientos giran hacia los cuatro puntos cardinales de la Revoluci n los hermanos del bosque se esparcen por el mundo ¿no o s cantar las balalaikas?4345 En 1928 Blanca Luz Brum regres a Montevideo y un a o despu s conoci a David Alfaro Siqueiros, con quien sostuvo un apasionado romance que la llev a M xico con su hijo Eduardo. All casaron y vivieron situaciones complejas y difciles por la militancia poltica de Siqueiros, apresado varias veces. La pareja viaj a Montevideo y posteriormente a Buenos Aires. Separada de Siqueiros viajo a Chile donde se cas con Jorge B eche, ingeniero de minas y diputado radical. Es difcil comprender c mo esta mujer que con tanta pasi n le hab a cantado a la revoluci n y a la vida, a los obreros y a los despose dos. Esta luchadora social que hab a sufrido cárcel por levantar la voz, haya podido apoyar el golpe militar de Pinochet en 1973, por lo que fue condecorada a os despu s por el sangriento dictador. En realidad, en esos a os ya se hab a convertido en otra persona. Esa misma intensidad lrica se advierte en el poema “Olvido” de Alfonsina Storni, y en “Alegra de un da” de Juana de Ibarbourou44; en “Mu eco” de Mara M nvel45; y “El pino” de Edgarda Cadenazzi46. “Esqueleto de la torre” y “Lamparero de la noche” de la poetisa uruguaya Mara Elena Mu oz47, y “Multiplicaci n” de Giselda Zani48. As como el poema de Graciela Garbalosa, cuya imagen de la mujer choca con el ideal femenino de entonces. 4647484950 43 Amauta. No. 9, Lima, mayo de 1927, p. 19. 44 Amauta, No. 20, enero de 1929. 45 Mar a Monvel, seud nimo de Tilda Brito. 46 Amauta. No 15, Lima, Mayo-junio de 1928, p. 23. 47 Amauta. No. 16. Lima, julio de 1928, pp. 30-31. 48 Amauta. No. 22. Lima, abril de 1929, p. 32.
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