Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 314 En su conferencia, Mara Jesús Alvarado, se ala que el principio fundamental del feminismo es lograr que las mujeres accedan a la educaci n y a los derechos civiles y pol ticos. Con anterioridad ya se hab a pronunciado en varios art culos publicados en “El Diario”, “El Comercio” y “La Prensa”. En uno de estos destaca como objetivos: “Dar mayor amplitud y facilidades a la educaci n de la mujer, desarrollando su intelecto y actitudes de igual manera que el hombre; Darle acceso a los empleos públicos y a las profesiones liberales, para que pueda subsistir por sus propios esfuerzos; Que se le concedan los mismos derechos civiles que al var n, libertando a la mujer casada de la dependencia del esposo; (…) y Que se le otorguen los derechos pol ticos para poder intervenir directamente en los destinos nacionales”22. En 1912 se incorpor al Comit Directivo de la Asociaci n Pro-Ind gena, donde “denunci la servidumbre y explotaci n indgena, en especial en la sierra sur, y exhort a las autoridades a decretar la abolici n del enganche y dotar a los ind genas de justicia y protecci n legal”23. Fund en 1914, la primera organizaci n feminista peruana, Evoluci n Femenina, integrada por mujeres de clase media, orientada a lograr la incorporaci n de la mujer al trabajo y la igualdad jurdica. Iniciando as el debate en torno a la emancipaci n de la mujer, el derecho al sufragio, la educaci n y el acceso a cargos públicos. As mismo, con el prop sito de capacitar a las mujeres, Evoluci n Femenina cre la Escuela-Taller Moral y Trabajo. En el discurso de inauguraci n, Mara Jesús Alvarado se al que las principales causas por las cuales las mujeres de bajos ingresos econ micos se prostituan, eran el abandono, la falta de educaci n, y oportunidad laboral. “La decadencia de la moral social, nunca se origina en la libertad y cultura de la mujer, por el contrario son su esclavitud ignorancia las que relajan las costumbres; cuando la mujer se cree nacida para el placer y al servicio del hombre, su ideal supremo es ser la odalisca preferida, y la sociedad toda se convierte en un har n; pero cuando tiene conciencia 22 Mara Jesús Alvarado Rivera. “La Escuela y el Hogar. A las madres de familia”. El lbum, 1908, p. 19. 23 Margarita Zegarra. “Mara Jesús Alvarado: la construcci n de una intelectual feminista en Lima, 1878-1915”. Lima, 2011.

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