Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Sara Beatriz Guardia 265 de una rinconera y con voz sarcástica dijo a la coqueta ¡Qu sabia y que grande es la Naturaleza que hace destacarse la flor entre las yerbas, y no da a las tontas marido poeta La mujer imb cil para quien la tiene y de Dios la imagen son s lo materias: y la luz divina de la inteligencia una gala est ril, rid cula prenda: merece un esposo de jebe o de piedra no llevar del brazo marido poeta48 Mientras que el poeta Domingo de Vivero que escrib a con el seud nimo de D. de V. le dedic un comentario burl n titulado: “Todas contra mi. / y yo contra todas”. “Pensar que con el continente mujeril podemos avanzar con más prontitud, es una paradoja como otra cualquiera, que no se apoya en la experiencia: paloma que ilumina con los consejos de su sabidur a. Por el contrario ella nos ense a que all donde la mujer ha influido poderosamente ha habido siempre un desbarajuste completo, y que más de una vez, ellas han sido la causa de las desgracias de los hombres” (…) “Que escriba la mujer que tiene genio, admitimos; y podrá tener justo renombre con la educaci n que ahora recibe, pero si es una median a ¿qu provecho sacará la humanidad aunque estudie ciencias sagradas y profanas? ¡Una pedante más que importa al mundo!”49. 48 Ismael Pinto, Ob. Cit., p. 408. 49 “La Alborada”. Lima, 19 de setiembre de 1875, en: Pinto, Ob. Cit., p. 102.

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