Mujeres peruanas : el otro lado de la historia

Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 178 Son cartas plenas de amor fraternal. Algo usual en el movimiento donde la presencia familiar es frecuente; por ejemplo, Sim n Condori declara haber sido autorizado a participar “por su abuela Marcela Pallocahua y su t o Diego”35. El 15 de diciembre, Túpac Amaru lanz un Edicto para la provincia de Carabaya en el que se ala claramente: “Hago saber a todos los vecinos y moradores de esta provincia y sus inmediaciones, de cualquiera calidad condici n que sean, como los repetidos clamores que los naturales de esta provincia me han hecho incesantemente, de los agravios que se les infieren por varias personas, por corregidores europeos, y que, aunque hacan varias quejas a los tribunales, no hallaban remedio oportuno para contentarlos; (…) despu s de haber tornado medidas conducentes a la conservaci n de los criollos, mestizos, zambos indios, y su tranquilidad, he tenido por conveniente indispensable amonestar, como amonesto, a mis amados compatriotas, y en caso necesario mandarles, no presten obediencia, ni den auxilio a los jueces de dicha provincia, ni sus contornos para efecto de sorprender a m y a mis allegados, porque en este caso experimentaran sus habitantes todo el rigor que el da pide. (…) Para cuyo efecto y desempe o están a mis rdenes siete provincias, y otras que solicitan mi amparo para sacarlas de las injusticias y servidumbre que han padecido hasta el d a: en que espero de la divina clemencia, como destinado por ella, me alumbrará para un negocio en que necesito toda su asistencia para su feliz xito. Y para que as lo tengan entendido, se fijaran ejemplares de este edicto en los parajes que tengan por conveniente en dicha provincia (…). Tungasuca y Diciembre 15 de 1780. Jos Gabriel Túpac Amaru”36. El 20 de diciembre, Juan Manuel Oblitas, obispo del Cusco, le informa al Visitador Jos Antonio Arreche que los “indios han arruinado ya varias haciendas, siendo el robo y saco de frutos y ganados su mayor aliciente, y a este ejemplo han salido invadiendo otros muchos pueblos”37. El pueblo enardecido por siglos de explotaci n se desborda 35 La Rebelión de Túpac Amaru. Antecedentes, Tomo II, Volumen 1°, 1971, p. 145. 36 La Rebelión de Túpac Amaru. Ob. Cit., 1971, Tomo II, Volumen 2°, p. 354. 37 Ib dem, p. 363.

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