Mujeres peruanas. El otro lado de la historia 126 los mataron la gente de don diego de Almagro y a m me robaron mi casa y hazienda e me desterraron deste reyno y me enviaron fuera del en un navio con los hijos del marqu s…”16. Francisca, que entonces ten a siete a os, qued hu rfana al cuidado de In s Mu oz, a quien Porras Barrenechea califica como una de las mujeres más valientes de su poca, era inteligente y ten a una fuerte personalidad. Durante la traves a en barco de Espa a hab a perdido a sus dos peque os hijos, y es probable que ese motivo influyo para que Pizarro le encargara a sus hijos cuya presencia la ayudaron a vivir. En su testamento (1537), Pizarro otorg la tutor a de sus hijos a Francisco Chávez y a Diego Mej a de Prado en Espa a, y en el Perú a Francisco Mart n de Alcántara. Posteriormente incorporo a Hernando Pizarro. Es significativo su silencio frente a In s Huaylas, a quien no la menciona ni como mujer ni como madre de sus hijos; mucho menos heredera de su inmensa fortuna. Posea casas, minas, huertos, ingenios, ganado, navos, encomiendas, repartimientos en Huaylas, Lima, Chuquitanta, Atabillos, Huaura y Yucay. A la muerte de Pizarro, Hernando se encontraba en Espa a y los dos tutores murieron en un periodo cercado. Ese fue el momento más crtico para Francisca y Gonzalo, y aqu cobra particular importancia In s Mu oz. Fue ella quien ante el peligro que corran los ni os los escondi en la casa del veedor Garc a de Salcedo17, y en el peor momento de la convulsi n social y pol tica los llev al encuentro en Quito de Crist bal Vaca de Castro, enviado por la corona para poner orden en los bandos de Pizarro y Almagro. Mientras se calmaba la situaci n, In s Mu oz y los hijos de Pizarro vivieron sucesivamente en Tumbes, Piura y Trujillo18. Solo cuando Almagro el Mozo fue apresado y decapitado en el Cusco en 1542, emprendieron el retorno a Lima. Para entonces, Vaca de Castro, presidente de la Audiencia de Lima, ya los haba despojado de parte importante de su herencia, lo que origin un largo litigio iniciado el 12 de mayo de ese a o cuando, Juan Barbarán, tutor legal de los ni os, present una solicitud para adecuar el patrimonio de los hijos de Pizarro puesto que el anterior 16 Rub n Vargas Ugarte. Un monasterio limeño. Lima, 1960, pp. 119-122. Citado por Patricia Mart nez i lvarez. La libertad femenina de dar lugar a dios. Lima, 2004. 17 AGI, Escriban a 496-A, ff. 696v697. 18 In s Mu oz hered encomiendas otorgadas por Pizarro a su esposo. Cuando Vaca de Castro lleg a Lima en mayo de 1542, la despoj del repartimiento de Huánuco.
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