Memoria sobre las enfermedades epidemicas que se padecieron en Lima el año de 1821
4 tnente- se combaten, y. que unos -&otroB- se suc~ ~eden, . adquieren á su vez muchos prosélitos domina cada uno en el mundo por mas ó me~ Jios ti·empo; y de todos los puntos de la tierra ~órre la juventud sedienta de doctrina, á oir. las lecciones,y•á estudiaF la prafaica de un sabio en Holanda, en Mompeller ó en EdiJDhurgo;. como si en cada pais üo variasen las enferme– dades, y no debiesen ser distintos los remedios,~ 6 el tiempo, dósis y forma de adrninistrarlos, For lo (.!Qal se hab.rian evitado funestos des-.. ~ carrif)s, si cada prnfespr Qubiese trabajado con. empeño en perfe~ciooar la roed icina d.e sq.1 pais , en ye~ de adoptar y esiabltc~r en. él. la pr~ctica de acreditados m~estros en clima~ ,.liferentes y contraries. Porque siendo tan di– versas las pausas 6sica~ y morales ·que fl,lteran la constitueion del hombre en cada reyno, ni, pueden ser las enfe1-•medades que padece en– teramente ~emejantes en su curso, ni dócile~ (l los mi smos au~ilios. Los ingleses, por ejem-· plo, sangran coq. e~ceso: los franceses son muy ~ircqnspectos en el uso de este remedio: el tár– tarQ emético tieQ~ mucbos panegiristas en 1~ Europíl-; pero al :rpismo tiempo que lo reco~ miendan con ent usiasmo en Paris, Pinel, Riche– :,and y Alibert, condenan absolutamente su us_0· los médicos de Leon de Francia, comp si fuera. µn mortífero yene0O (2). Si ta1 es el estado de la medicina prác~ tica en la culta Europa, ¿ cual habrá sido eq ,/\mérica baj.o sq dure y prolongado cautitierio? ffribµtemos el debido homepage de gratitud 1 f~$,r~tP 4 _lps ~s~lar~c¡d~ ~au~s de . 19~ ~alh
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx