Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884

-6- Correos, Aduana, Moneda y Temporalidades; expedientes sobre se– cuestro de bienes por la Inquisición y causas sobre concursos, hé aquí todo lo que const1tuye el crecido Archivo Nacional; pües aún en diez cajones de papeles que sobre el Santo Oficio de Lima me fueron devueltos, en 1885, por el Gobierno ele Chile, apenas encon– tré cinco documentos que merc:cieran selección. V PERIODICOS. Esta sección, anexa al salón AMÉRICA, es un tanto deficiente; á pesar de que parte del dinero con que el HonQrable Concejo subvenciona al establecimiento se ha empleado en adquirir colec– ciones. Completas y encuadernadas están las de los diarios '.'Nacio– nal" y "Opim·on Naczonat", desde la fecha de su fundación. y las de todas .ias publicaciones dadas á luz, en Lima y Callao, desde 188 r. En cuanto al decano de nuestra prensa, "El Comercz'o," que es la va– liosa fuente histórica que, en el porvenir, se consultará para apre– ciar nuestra vida de nación, desde 1839 hasta el día, esto es, la his– toria de medio siglo, aflígeme consignar que es corto el número de tomos que la Biblioteca posee. Posible me sería obtener una colec– ción, completa y empastada, del "Coniercz'o" desde su primer núme– ro; pero el precio que por ella se me ha pedido ha-ce, por ahora, im– posible la adquisición. En cuanto á periódicos literarios de las Repúblicas vecinas y del Perú, no es de desdeñar el número de los catalogados. Por lo mismo que son costosas y de difícil adquisición las colec– ciones de periódicos, nG he consentido que se pongan á disposición de todo el púbfico. S,"',. vcrciaderas obras de coqsult3; y nada mas .,u1c1 i1u para lectores perezosos ó mal intencionados que, como des– graciadamente ha sucedido alguna vez, burlar la vijilancia del único empleado que cuida el salón, y arrancar una página con documento mas ó menos pr.ecioso é irreemplazable. Los periódicos se franquean no á quienes van á solazarse con la lectura de folletines y versos, si– no {L personas sérias que solicitan registrarlos en busca de un dato, artículo ó .documento; y aún esto se efectúa á presencia de uno de los conservadores. De tal severidad se ha hecho, e.• mas de una ocasión, capítulo de queja contra el Director de la Biblioteca, que reposa tranquilo en la convicción de que con ese procedimiento ha llenado extricta- mente su deber. · VI LIBROS RECOBRADOS: Hasta el 28 de Julio de 1884, en que se inauguró el establecimien– to, habianse recogido del poder de particulares 8 1 3 I 5 volúmenes con

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