Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884
-9- "Concordia", la microscópica y todas las faesimilares, inclusive la que acaba de aparecer en Nueva York. De las ediciones hechas e·n América nos ha si<lo mu::r difícil conseguir la primera que, en 1833, se hizo en Méxi– co por el impresor Aré,~alo. Obtenida ya ésta, nos esfor– zamosporconseguirtamoién la segunda que, en 1842, dió á luz la casa de don Ignacio Cumplido. El bibliotecario de la Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, nos ha fa– vorecido con ejemplar de la edición que apareció en 1905, é igual obsequio nos ha hecho el bibliotecario de la Haba– na de la edición que, hace seis meses, salió en Cuba. En cuanto á traducciones seguimos gestionando, con probabilidades de buen éxito, las hechas en ruso, polaco, danés, húngaro, griego moderno, turco, sueco, finlandés, servio y japonés. Poseemos las de los otros idiomas. En síntesis, puedo asegurar que nuestra sc.cción cer– vantófila en ·formación, no desmerecerá ele las de las bi– bliotecas de México, J aneiro, La Plata y Santiago. Igual empresa acometí hace diez años con las ocho ediciones del Evangelio en triunfo de nuestro ilustre com– patriota don Pablo de Olaviele. No desmayo en mis ge 8 _ tiones para obtener las dos que aún nos faltan. IX LECTURA NOCTURNA Desde el 3 de Agosto del año anterior se ha implanta– do la concurrencia de lectores, ele ocho á diez de la noche, y consigno con satisfacción que el éxito ha correspondido al propósito. La asistencia en los doce meses, ha siclo de 5.328 lec– tores, con un máximum de 47 v un mínitnum de 9. Los volúmenes leídos fueron 5.760-
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