Memoria que presenta el director de la nueva Biblioteca Nacional en el acto solemne de su inauguración el 28 de julio de 1884

uos, en ediciones plantinas, elzevirianas y aun de las llamadas ad usuni debphini. · En filosofía, hallábanse las obras de Platón, Aristóteles, Bacón, D~s~artes, Leibnitz, Newton, Cousin y Kant. En historia, veíanse al lado de J osefo y Herodoto, Tucídides y Plutarco, Xeuofonte y Tácito, Súetonio y Salústio, los cronistas de Indias, Solís y Herrera, Bernal Diaz y Cieza, Acosta y Gomara, Garci– .iw 0 y el Palentino. En historia natural, poseíamos las obras de Buffon, Humboldt, ~ompland, Rniz y Pavón, las Floras del J aneiro y Chile, y el Hortiis ·i:n– ,/ír as Malabaricus, con planchas iluminadas. Junto con las mas selectas obras de arqueología del viejó mundo, estaban las Antigüedad,f!s peruanas dEJ Rivero y Tschudi, las mejicanns, y los traibajos de Squier, Uricoechea, Warden y Brasseur de Bourgbour, En geografía y viajes,lucian las obras de Estraqón, Pon;iponio, Pin– kertoo y Riccioli junto con los diccionarios geográficos de Moreri, Mar– tiniérn, Coleti y Alcedo) á la vez que las especiales descripciones de S;dbeTg, Drake, Dampierre, North, UH9a, Frezier, Feuillet, Malespi– nc1. y Lacondamine. En lingüística, había abundante colección ,de gramáticas y diocio– J\arios de las lenguas sábias y de las modernas, no siendo escasos los libros relativos á idiomas y dialectos americanos. · Entre las obras raras poseíamos el libro que escribió Enrique VII,I en defensa de la Iglesia católica, y que mer~ci6 del Pontífice el lema F'idei defensa que a{rn ~oy subsiste en la heráldica de la casa real de Inglaterra;-el Nuevo deswbri1niento del gran río A ·mcizonas, por ~l jesuita Cristóbal de Acuña,-la Extirpación de la 1·dolatría de los indios del Perít, por el padre Arriaga-la relación de varios Á¼tos ele fé celebrados por la Inquisición de Lima-y las crónicas de Calancha, Torres, Cónlova y Meléndez. Aunque no teníamos en la Biblioteca abnndaJ?cia de incunables, atendida la focha de la invención de la imprenta,· conservábamos en perfecto estado un Breviario, en 8. 0 , que se concluyó de ,imprimir en Venecia el 24 de Noviembre de 1489 por Juan Hanman-las obras de J'latón, en un tomo, acabado de imprimir el 13 de Agosto de 1491, en la misma ciudad; y los Comenta:ríos rle Persio terminados de imprimir, t.ambién en Venecia, el 17 de Enero de 1492. El misal muzárabe, im– préso en Toledo, lleva en el colofón la fecha del 9 de Enero de 1500, y m1 ratadito de Qniromancía, obsequiado por el general San Martín, se in~rimió en 1499. En fin, y para no ser difuso, los libros eran tales como debía es– penrse, considerando que muchos de ellos pertenecieron á O ]medo, U1~ ánue y Perez Tn<lela.. En no pocos se notaba la mano del censor irnl 1isitorial, que borraba lo que repugnaba H, sus ideas; y se complacía un0. al ver salvadas de la hoguera obras como las del heresiarca Juan Cal•,jno.

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