Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

52 MAR DEL SUR El entusiasmo patriótico es un manantial inagotable de virtu– des. El genio de la América ha inspirado en los pechos peruanos aquel sagrado fuego; y es justo y necesario alimentar su llama por cuantos medios sean imaginables. Entre ellos se presenta como uno de los mas poderosos la adopción de una marcha nacional, por el influjo que la música y la poesía ejercen sobre las almas sensibles. Al efecto, se invita á todos los profesores de bellas letras, á todos los compositores, y aficionados que amen su Patria y se inte– resen en su prosperidad, para que dirijan sus producciones firma– das al Ministerio de Estado, antes del 18 de setiembre próximo, en cuyo dia se decidirá por una comision de personas inteligentes cual es la composicion que por su letra y música mereciere la distinción de ser adoptada como Marcha Nacional del Perú. El nombre del autor se dará al público para que, al mismo tiempo que sea consi• derado por el Gobierno, recoja de sus conciudadanos al tributo de gratitud á que es justamente acreedor. Lima Agosto 7. de 1821.-2.- Hay una rúbrica de S. E.– García del Río ( 11). Un decreto imaginario y otros errores Hagamos ahora desfilar todas aquellas aseveraciones antojadizas, fru– to de la fantasía, unas veces alentada por un explicable deseo de sublimar los hechos que han ganado nuestro afecto, otras, simplemente, por la como– didad del menor esfuerzo. En primer lugar, no hubo tal decreto confirmatorio de la aprobación del Himno o Marcha Nacional por San Martín, afirmación aparentemente atrevida, pero que se basa en la minuciosa revisión y lectura del órgano oficial citado, que no se llamaba -segundo error- "Gaceta Mi– nisterial", como aparece en palabras de Coronel Zegarra y luego en todas ver– siones que de ellas emanaron, inclusas las de Palma y Gamarra, sino "Ga– ceta del Gobierno de Lima Independiente" y que poco después d e su aparición continuó simplemente con el nombre de "Gaceta del Gobierno". Un tercer error palpable es la denominación de Himno, refiriéndose a la convocatoria, a lo que en ella se tituló Marcha Nacional, como consta de su texto y otros documentos oficiales. Y no sólo fué así llamada sino también, aunque circunstancialmente, Marcha patriótica, como puede verse en la "Ga– ceta del Gobierno" del lunes 16 de setiembre de 1822, en el decreto que dis– pone una ceremonia especial con motivo del estreno del Establecimiento de Enseñanza Mutua, cuyo artículo 3 dice: Luego que se huviesen sentado el gefe supremo y demas fun– cionarios, el catedratico de retorica pronunciara un lijero discurso ( 11) Este decreto aparece, sin título alguno, a renglón seguido de otras ordenan– zas oficiales, en el N9 11, pág. 46, de la "Gaceta del Gobierno, de Lima Independiente", "del miércoles 15 de agosto de 1821-Año II de la Independencia del Perú y I de la de Lima''.

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