Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

San Martín y la Universidad de Lima por RICARDO LEVENE San Martín sentía por la cultura un respeto reverencial. En sus rela– ciones con la histórica Universidad de San Marcos tuvo para ella muestras de su consideración social y política, pero introdujo el espíritu revolucionario en sus enseñanzas. Según San Martín, como se sabe, la libertad política estaba fundada en la libertad espiritual, y ésta era la condición misma del desenvol– vimiento de las ciencias. No sólo invitó a los miembros del cuerpo universitario a que concurrieran a solemnizar el acto de la proclamación de la Independencia, sino que en el día inmediato posterior a la Misa de Gracias en la Catedral, los miembros citados fueron llamados a prestar juramento ante el Rector, especial– mente los que no hubiesen subscripto el Acta extendida en los libros del Cabil– do. El 30 de julio, el Rector doctor Ignacio Mier, dignidad de Arcediano de la Santa Iglesia, y un crecido número de catedráticos, doctores y maestros con– gregados en la Capilla de la Universidad, explicó el citado Rector el objeto de la reunión del claustro, se leyó la comunicación del General San Martín, y lue– go dijo que le parecía un agravio a las luces de los componentes de la Universi– dad "si tomase el empeño de manifestar todas las ventajas que han de resultar a la América en su Gobierno Independiente de la Nación Española y de cual– quiera otra Nación Extranjera, no sólo en las Artes y Comercio, sino también en las ciencias, pues libres ya los sabios, de que abunda" este nuestro suelo, de incurrir en la indignación de un gobierno y a pesar que los obligaba a sofocar aun la idea de lo que son podrían desplegar toda la sublimidad de sus luces y conocimientos para explicar y defender la alta dignidad de hombres libres con una libertad sujeta siempre a las leyes y preceptos de la Santa Religión Católica Apostólica Romana. Uno de los miembros firmantes del acta universitaria es el Profesor Justo Figuerola ( 1 ), catedrático de Vísperas de Leyes ( que tenía a su cargo la enseñanza del Derecho Real o del lugar), que fué el gran orador en la solemne recepción ofrecida por la Universidad al Protector el 17 de ene– ro de 1822. El doctor Figuerola había nacido en Lambayeque en 1771; era siete años mayor que San Martín. Pertenecía a una familia tradicional. Había es– tudiado en San Marcos y fué famoso por su vasto saber y su profunda prepa– ración en los clásicos. En el año en que se recibió de abogado, en 1808, pro– nunció un discurso en celebración del cumpleaños de Fernando VII, cuando aún no se anunciaba el movimiento emancipador en el Perú. Su estudio de abogado adquirió renombre y su amor a la libertad lo impulsó a defender los principios revolucionarios. En su escrito, que dió a conocer José Toribio Medina ( 2), el doctor Figuerola hizo en 1820 una crítica al régimen de la dominación española en (1) "Anales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos". MCMXLIX, se– gunda época. N9 l. (2) J. A. Ribeyro publicó en "Anales Universitarios del Perú". T. V., la biografía de Justo Figuerola, como recuerda Toribio Medina, Este último autor ha dado noticias de

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