Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
]OSE AGUS1'IN DE LA PUENTE CANDAMO 43 En la averiguación consiguiente a las revelaciones de García es moti– vo de inquietud la posible vinculación de Diego Aliaga y del Conde de la Ve– ga del Ren con la opinión insurgente; el Fiscal considera "que por la clase, relaciones, riqueza y opinión popular de estos caballeros, exigen otra conside– ración y otro cuidado". . . "seria muy util atraernos a estos dos sugetos" (sic). (41). El Decreto de 20 de Marzo de 1820 determina: "no se comprendan por ahora los que relaciona este oficio (Aliaga y Vega del Ren) por el mira– miento debido en estas tan críticas circunstancias a su clase; y relacionadas con las primeras familias" (sic) que Aliaga es de "cristiana y honrosa educa– ción". Que sería muy peligrosa -dice el Decreto-- la novedad de un juicio contra personas tan distinguidas, "no menos que el deshonor que refluía con– tra la ciudad que semejante delito en uno de sus mejores hijos y vecinos" (sic). "Por estas razones y que aunque el Sor. Conde de la Vega no disfruta el mismo concepto entre gentes ni su comportamiento ha es.tado libre de nota en esta parte; ·es al fin inmediato allegado a Aliaga por el matrimonio con su sobrina". . . ''se suspenderá por ahora toda disposición coactiva contra los mencionados individuos" ( 42 ). Aparte de minuciosas relaciones sobre antecedentes personales, signos secretos entre los patriotas, dinero que utilizan etc., interesa la declaración del agente desleal a San Martín como una prueba más de la inquietud perua– na por la Emancipación y de la existencia de grupos que en casi todos los pue– blos trabajan por la causa insurgente. Confirmase también la actitud rectora de Riva-Agüero y la posición separatista de muchos miembros de la aristocracia limeña. Y esto es lo que importa de la declaración de García, aparte la pasión, el posible oportunismo, y los inevitables matices anecdóticos ( 43). Aclaración sobre Miraflores. En la historiografía sanmartiniana clásica, Mitre sostiene el plan– teamiento monárquico de Miraflores, mas, no se conoce el testimonio expreso en el que se apoya el historiador argentino; el "avenimiento amistoso" que ex– presan los documentos contemporáneos, encierra - según Mitre - la pro– puesta monárquica de los insurgentes. El Diario de Gobierno que habla de la interesante y poco conocida re– unión de la Magdalena, no resuelve el enigma del contenido monárquico de Miraflores. ( 41) Arch. Pezuela. Cuaderno 9 9 p. 185. "Consulta del Fiscal y decreto sobre la consideración con Aliaga y Conde la Bega" (sic). (42) ibid. p. 185 - 186. ( 43) En el Diario de Gobierno de Pezuela también hay algunas referencias que completan lo que aquí se indica p. 590-593. La Declaración de García se estudia, única– mente, en función de la influencia sanmartiniana, nó como un análisis particular. Tam– poco se intenta una repetición de los aspectos biográficos conocidos. Aunque el hecho de la traición lo sostiene Vicuña y lo refieren todos los historiadores sanmartinianos esen– ciales, interesa la transcripción de algunos aspectos de la declaración de García, como una prueba del descubrimiento de la penetración separatista, hecho, que en este caso, alguno no lo acepta expresamente.
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