Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
14 MAR DEL SUR que el convenio internacional en el que más directamente gravitaron su ideolo– gía americana, su posición de general argentino y de gobernante del Perú y sus propias ideas sobre las relaciones entre los movimientos libertadores del sur y del norte fué el Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpétua entre el Perú y Colombia, firmado en Lima el 6 de julio. Como la negociación se realizó en Lima, el plenipotenciario colombia– no don Joaquín Mosquera recibió precisas y minuciosas instrucciones. Es cu– rioso observar en ellas cómo Bolívar y Colombia aceptaban "cualquiera que sea el Gobierno que adopten definitivamente el Perú, Chile y Buenos Aires para asegurar su tranquilidad interior y su libertad"; pues Colombia estaba siempre dispuesta a contribuír al sostenimiento de la causa de la Indepen– dencia. El Tratado para el que se instruía a Mosquera se extendía a un cam– po general Hispanoamericano. Se preveía entonces, un pacto llamado de fede– ración para la defensa de la causa común, pero que era una alianza ofensiva y defensiva contra España. Mosquera recibió sin embargo instrucciones para promover la Liga Americana que no debía "formarse simplemente sobre los principios de una alianza ordinaria para ofensa y defensa"; constituyendo una asamblea de plenipotenciarios para los intereses internacionales e ideológicos comunes. Este punto podía ser arreglado con los Gobiernos del Perú, Chile y Buenos Aires, si lo juzgaren también útil y necesario. Quiere decir que, a pe– sar de la adhesión de Bolívar a la Liga Americana, sus instrucciones a Mosque– ra, suscritas por don Pedro Gual, subordinaban la orden al plenipotenciario para que tratara de este punto a la apreciación que de su necesidad y de su utilidad hicieran los Gobiernos del Perú, Chile y Buenos Aires. Las instrucciones complementarias a Mosquera, de 28 de diciembre de 1821, le ordenaron insistir sobre los artículos relativos a la Liga y Confedera– ción, del proyecto que llevaba. Mosquera, efectivamente, al presentar sus cre– denciales habló del concierto general americano. En la carta a Bolívar de 21 de Mayo de 1822, San Martín expresaba su opinión favorable a "la asociación de los cinco grandes Estados de Amé– rica" a que Bolívar se había referido en la que aquel respondía; y que consi– deraba simplemente retardada por los acontecimientos de la guerra. Al mis– mo tiempo San Martín anunciaba a Bolívar que su Gobierno pondría todo in– flujo en el mejor éxito de la misión de Mosquera. El 23 de Mayo y el 1 de junio, Monteagudo escribía a Gual, expresando también su adhesión a la idea de la Federación Continental. Por fin, el Tratado de Unión, Liga y Confedera– ción Perpétua se suscribía entre Mosquera y Monteagudo el 6 de julio de 1822, limitado en su campo de compromiso y de acción a la República de Colom– bia y al Estado del Perú y a fines de alianza y a declaraciones de cooperación internacional. La idea de la Liga Americana se expresa en el "Tratado Adicional" del mismo día. La Unión, Liga y Confederación Perpétua continúa siendo única– mente entre el Perú y Colombia, pero ambos Gobiernos "se obligan a inter– poner sus buenos oficios, con los gobiernos de los demás Estados de la Amé-
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