Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

San Martín en las ''Tradiciones Peruanas'' de Ricardo Palllla por DELFIN L. GARASA Por las Tradiciones peruanas de Palma desfilan argentinos de la épo– ca de la independencía. Algunos aparecen fugazmente como Monteagud0, con quien Palma prefiere no encararse. Otros son apenas mencionados escuetamen– te. También hay tradiciones protagonizadas por argentinos como la titulada "Un tenorio americano", en que se cuenta un acto de arrojo amoroso llevado a cabo por D. Carlos María de Alvear cuando fué a Bolivia a entrevistarse con Sucre. Es sabido -y alguna vez se le reprochó- que personalmente Palma prefería animar hechos anteriores a la Independencia, .._quitar la pátina vetus– ta a episodios olvidados: espectaculares entradas de virreyes, chamusquinas de frailes, intrigas de "tapadas", duelos callejeros, las "genialidades" de la Pe– rricholi, la dulcedumbre de Santa Rosa o las crueldades de Francisco de Car– bajal. Sólo en cinco tradiciones se evoca a José de San Martín. Quizás resul– te exiguo el número, sobre todo si se compara con las dedicadas a Bolívar, que - pasan de veinte y han podido ser reunidas en libro aparte. Esto no implica mengua o subestimación de San Martín, ni mucho menos, pues la admiración y el respeto de Palma por el guerrero argentino fueron intensos y constantes y así lo expresó siempre que vino a cuento. Un vínculo emocional los unía: la Biblioteca de Lima, fundada por San Martín y pacientemente reconstruída por Palma después de ser descabalada por las tropas chilenas. Cuando Bartolomé Mitre envió a esta Biblioteca un ejemplar dedicado de su Historia de San Martín, Palma publicó un artículo encomiástico en que .,. realzaba tanto la excelsitud del historiado, como la probidad del historiador. No compartió el Libertador Bolívar esta misma impecable admiración, aun– que en algunas tradiciones muestra expresivos rasgos de su grandeza como guerrero y como hombre. A propósito de la Historia de Mitre, Palma apunta: "Sin que Mitre lo trace, el lector se ve obligado a hacer un paralelo entre los dos libertadores de Sudamérica, paralelo en el que no queda muy arriba la personalidad de Bolívar". En una carta sobre el monumento a San Martín en Lima en cuya inau– guración leyó Palma su poesía "Presente, mi general", que rozó susceptibilida– des nacionales, es mucho más explícito. Dice allí que el dictado de Libertador no le corresponde a San Martín, sino a Bolívar y añade en seguida "de quien nunca fuí gran devoto". Con motivo de un texto de historia peruana del jesuita Ricardo Cappa en que se vituperaba injustamente a San Martín y a otras figuras señeras de la emancipación americana, Palma asumió la defensa y, con violencia insólita en él, condenó sin vuelta de hoja libro y autor.·

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx