Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
104 MAR DEL SUR la, el Conde Villar de Fuente, el Teniente de Navío Dionisio Capaz e Hipólito Unánue. El Protector lo designa como Ministro de su gobierno en el despacho de Estado y Relaciones Exteriores. Su actuación en el Perú aunque brillante es breve, porque se le designa para integrar la misión a Europa con Die·go Pa– roissien. Refrendó el decreto de la Bandera. Fué el autor de la difundida bio– grafía de San Martín que suscribió con el seudónimo de Ricardo Gual y Jaén, que tanto circuló en ediciones europeas y limeñas, y se reprodujo en la edi– ción de El Comercio de 7 de noviembre de 1850, tres días después de haberse dado a conocer el sentido deceso de San Martín, noticia que se consignó en el número del 4 del mismo mes, de cuatro páginas, apareciendo enlutadas las dos centrales. En la edición del 19, en que se oficiaron las exequias en la Catedral, todas las páginas aparecieron dentro de gruesos cuadros negros. Es digna de mención su iniciativa de formar la Biblioteca del Congreso; y en oficio suscrito conjuntamente con Paroissien, datado en Londres el 20 de febrero de 1823, anuncian remitir el Mapa de América y los libros comprendidos en una lista, en la cual figura un ejemplar de El Censor Americano, editado en Londres en 1820. En Londres, después de _cancelada su misión diplomática, se dedica al periodismo y, con Andrés Bello participa en las empresas editoriales de El Repertorio Americano y La Biblioteca Americana. El 29 de abril de 1836 to– ma posesión del Ministerio de Hacienda, a mérito del decreto expedido por el Presidente Provisorio del Perú, General José Luis de Orbegoso, en el cual se consideraba "que D. Juan García del Río, primer ministro que fué de gobier– no y relaciones exteriores del Perú, reúne los talentos y conocimientos necesa– rios para ayudar al gobierno en la empresa de reorganizar la hacienda pública". Conviene rememorar que días antes, el 25 de abril, el mandatario peruano ha– bía expedido un decreto mandando liquidar la cantidad adeudada al ilustre Generalísimo de las Armas D. José de San Martín, fundador de la libertad peruana, por la pensión íntegra que se le acordó por el Congreso. En ese mis– mo decreto en el artículo 2Q "se declara peruanos de nacimiento con opción a todos los empleos, a los generales, jefes y oficiales y demás autoridades civiles que vinieron en el ejército libertador, a las órdenes del Generalísimo San Mar– tín"; y por el artículo 3 9 se esablecía lo siguiente: "Quedan comprendidos en el artículo anterior todos los jefes y oficiales que se hallaron prisioneros en Casas Matas hasta el año de 821". Para justificar estas medidas se aducía "que el Congreso Constituyente, por ley de 12 de febrero de 1825 declaró perua– nos de nacimiento a todos los individuos que hicieron la campaña desde el 6 de febrero de 1824 hasta el día de la victoria de Ayacucho, sin comprender a los fundadores de la _Independencia acreedores a igual consideración". Periodis– ta de vocación nunca dejó de sentir la subyugadora atracción de la tinta de imprenta y es así como García del Río, durante otra de sus permanencias en Chile, funda una importante revista mensual en 1842, denominada El Mu– seo de ambas Américas, de la cual salieron 36 números. Como editorialista de El Mercurio de Valparaíso, hay constancia de que actuó entre el 20 de marzo y el 31 de mayo de 1843. Tenía la reputación de ser uno de los enciclo– pedistas más notables de América. Esr.ribió muchos e importantes trabajos
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