Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
102 MAR DEL SUR 1824. En su número 16 reproduce la célebre "Carta a los Americanos" del je– suíta Vizcardo y Guzmán. Por esa época, en 1822, aparecen El Cometa, El Loro, El Republicano, El Tribuno de la Repúblic~ Peruana dirigido por Sánchez Carrión, La Cotorra y El Loquero. Como órgano de la Sociedad Patriótica, El Sol del Perú acusa defini– da orientación sanmartiniana y en sus diez números se encuentran los discur– sos pronunciados en dicha entidad y las intervenciones de Moreno y de Pérez de Tudela. En el campo realista, se registran El Triunfo de la Nación y El Censor. Dos hojas periódicas sostienen enconada polémica: Una de ellas lleva por título El Depositario y la redacta el mentado periodista español Gaspar Rico y Angulo. En la otra, El Nuevo Depositario, el clérigo Don José Joaquín de Larriva y Ruiz deja bien sentada su auténtica vena satírica de limeño. Un religioso, el Padre Ayuzo, publica una soporífera hoja que lleva por título El Consolador. Tenemos también La Biblioteca Columbiana, de molde ' enciclopédico, compuesta por Manuel del Río, el hijo del infatigable Guiller- mo y, que andando los tiempos, llegaría a Ministro de Estado. De los periódicos eventuales, de que es tan pródiga nuestra historia, se mencionan en dicho período protectora!, además de los ya apuntados, a El Duende, El Nuevo Planeta, El Brujo, El Loco contra el Loq_uero, El azote de la Cotorra, El Despreocupado, El Arbol de la Independencia, El Periquito, El Católico, Juancho Chiguaguas, A quien venga el sayo que se lo ponga, El Pueblo, etc. De muchos de ellos no nos quedan sino las referencias de los ca– tálogos que, como el de Paz Soldán en su Biblioteca Peruana, representan es– forzada contribución para la Historia del Periodismo Peruano, ya que, por desgracia, en nuestras hemerotecas no abundan piezas y colecciones tan pre– ciosas para reconstituir el proceso de esta rama de la Publicística en el país. José Agustín de la Puente Candamo, en el capítulo "Del periodismo y de la vida de la Inteligencia" de su nutrida obra San Martín y el Perú-Plantea– miento Doctrin~io, se refiere a los productos de las prensas y a los periodis- tas que intervinieron en esos agitados días. . E_l primer gabinete ministerial del Estado del Perú estuvo formado por tres expertos en las faenas periodísticas: García del Río, Monteagudo y Uná– nue, quienes figuran en este orden en el decreto de 2 de agosto de 1821, que les confiaba, respectivamente, los Ministerios de Estado y Relaciones Exterio– res; de Guerra y Marina; y de Hacienda. Entre los periodistas sanmartinianos figuran los médicos. Y a en el pe– ríodo virreinal y cuando aparece el Mercurio Peruano, Hipólito Unánue encuen– tra en las páginas de esta publicación el mejor vehículo para la difusión de sus inquietudes humanistas y científicas. Después, en días críticos cuando se entra– ba su acción de estadista, volverá en Trujillo al periodismo, animando Nuevo Día del Perú. Compañeros suyos en esta empresa serán sus colegas, el distin– guido italiano Félix Devotti, quien escribió en La Minerva Peruana, abogan– do por la propagación del fluído antivariólico, y José Gregario Paredes, direc-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx