Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12
100 MAR DEL SUR peos y, de facto, la dieron al impresor para que lo verificara. Estuvieron en– vueltos en el asunto el Dr. Ramón Eduardo Anchoris, mayordomo de1 Arzo– bispo Las Heras, los hermanos Doctor Cecilio Tagle, cura de Chongos, y el abogado José Tagle, el Doctor Mariano Pérez de Saravia, el italiano José Bo– qui y su hijo adoptivo, José Antonio Miralla, el impresor · Guillermo del Río, el comerciante Francisco Minondo, otro comerciante apellidado López, los pri– mos Funes, sobrinos del Deán y un tal Estela. Guillermo del Río, a quien uno de los sobrinos de Funes denomina el "telegrafista" por su oficio de impresor, se negó a imprimir la pieza apócrifa, a mérito de la oposición formulada por uno de los Funes y también, porque reconoció que ella no correspondía al es– tilo del supuesto autor, cuyas dotes de eximio periodista le eran conocidas. En– teróse de estos ajetreos un oficial y los delató. Como el cotarro andaba muy movido, en esos días, Abascal no anduvo corto ni perezoso en aplicar penas y los "porteños" fueron extrañados o confinados, según los casos. Del Río, el fla– menco impresor que castellanizó su apellido de Fluss, fué despojado de su des– tino de impresor de la Gaceta de Gobierno. Entre los periodistas del período virreinal no se puede olvidar la ac– tuación de dos peninsulares aventureros como Bausate y Meza, el fundador del Diari9 de Lima y que resulta ser el mismo Cabello y Meza que edita el Telégraió de Buenos Aires, y el famoso Gaspar Rico y Angulo,, a quien el Virrey Abascal por sus conexiones con el neogranadino López Aldana, aboga– do y periodista, remite con partida de registro a -Cádiz, saliendo del Callao el 28 de julio de 1811. Este pintoresco personaje regresa al Perú y sirve con efi– cacia a la causa realista, cuando se desencadena la lucha, ya que es el man– tenedor de El Depositario, la célebre y andariega hoja impresa. Entre los periodistas de la insurgencia se cuenta el ya citado Fernando López Aldana, quien después sería ilustre magistrado ep la República. Desde 1811 actuó en Lima como emisario de los patriotas de Buenos Aires, Santa Fé, Santiago y otros puntos del continente, con quienes estaba en frecuente comu– nicación, encargándose de multiplicar los escritos que recibía, ayudándole en estos afanes Don Guillermo del Río y su hijo Manuel. Asímismo participaba en esta campaña de zapa, Riva-Agüero, autor de la "Manifestación histórica y política de la Revolución de América", también conocido este folleto que cir– culó anónimo por el de las "28 causas". López Aldana redactó un Diario Se– creto de Lima que corría manuscrito. Intervino en la publicación de El Peruano en 1811, uno de los periódicos de Rico, a quien estimulaba en sus inquietudes liberales, siendo perseguido este peninsular por las autoridades y librándose Ló– pez Aldana merced a las influencias de personas encumbradas. Con la ayuda de la Sociedad Filantrópica emprendió la edición de El Satélite del Peruano. El prospecto apareció el 20 de febrero de 1812 y se tienen certeras noticias de dos números, llevando el último como fecha la del 1 Q de abril del mismo año, Eficaz agente de San Martín se destacó en la labor de propaganda y se le con- _ fiaron importantes misiones, usando en la correspondencia el seudónimo de Jo– sé Pardo Prieto. Con estos antecedentes no es de extrañar su intervención en Los Andes Libres. r
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