Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

San Martín y el Periodis,no Peruano por JOSE M. VELEZ PICASSO En los planes del General Don José de San Martín para lograr la rea– lización de su tesonero empeño de alcanzar la libertad del Perú como inelu– dible factor para afirmar la Emancipación Americana, tuvo especial trascen– dencia la labor dedicada al desarrollo de una sagaz propaganda ideológica. De– bía, por lo tanto, conceder cuidadosa atención al personal y a los medios para ejecutarla. En la historia de nuestra Independencia, nos faltan minuciosas referen– cias acerca de las actividades de los agentes de San Martín y aunque ello se atribuya en parte al carácter secreto de tales cometidos, bien se podría encon– trar indicaciones en las dispersas fojas de servicios y en los expedientes de las informaciones labradas para obtener recompensas honoríficas o pecuniarias. Se trata de un tema tentador para detenidas investigaciones que permitan es– clarecer episodios de enormes repercusiones en el proceso emancipador de s– ta parte del continente. Se reconoce, ahora, que la campaña planeada por San Martín para conseguir la autonomía política del Perú concedía especial valor a ios factores psicológicos y que, por ende, la palabra escrita representaba uno de los efica– ces recursos para librar, con buen éxito, la guerra mágica que permitiría el re– nacer del Sol de los Incas en su originario meridiano. Desde los iniciales pasos para difundir las ideas revolucionarias, se re– curre a la ayuda de las prensas. Son las "proclamas" y los "manifiestos" que llegan a nuestra costa por medio de arriesgadas incursiones marítimas, depo– sitándose furtivamente en las arenadas playas estos materiales de acuerdo con una clave que permitía descubrir los montículos que ocultaban los papeles de propaganda y la correspondencia a quienes actuaban como agentes en la mag– na_labor de preparar el campo para las posteriores operaciones de la Expedi– ción Libertadora. No sólo cumplían estas riesgosas misiones los habitantes de la costa. Asímismo hay que recordar a un grupo de negociantes vinculados al Tucumán, como los Otero y Olavegoya, que traficando con mulas y la yerba del Para– guay o mate, trajinaban también por las sierras peruanas colocando los aguar– dientes de lea. Fueron, a no dudarlo, estos "gauchos" eficaces servidores de la causa de la- Patria, y después alcanzaron encumbradas posiciones. En los anales del periodismo limeño colonial, figura un interesante epi– sodio que Aníbal Gálvez presenta en su sugestivo estudio titulado "Los Por– teños" y que constituye significativo antecedente de los esfuerzos de los pa– triotas. En 1810 ocurrió la denominada "Conspiración de Anchoris", pero que, en buena cuenta, sólo fué un incidente de neta índole periodística. Se trató de imprimir una proclama atribuída al Deán Funes, que "no tenía en verdad otro mérito que el de acriminar -con expresiones muy denigrativas e indecoro– sas a la Junta de Buenos Aires". Se afanaban en imprimida todos los euro-

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