Mar del Sur : revista peruana de cultura No 12

DANIEL VALCARCEL 95 la Universidad de San Marcos desde 1576, tercer local que ocupó durante el gobierno del virrey Toledo. ( 19). La ceremonia se efectuó en el tradicional Salón General. En aquella ocasión el claustro de San Marcos designó para pronunciar el Elogio en honor del Protector don José de San Martín, al dr. don Justo Figue– rola y Estrada, Catedrático de Vísperas de Leyes, Diputado Segundo del Ilus– tre Colegio de Abogados, Procurador General de la Universidad y Notario Ma– yor del Arzobispado de Lima. El dr. Figuerola nació en Lambayeque el 18 de abril de 1771; había estudiado en el Convictorio de San Carlos y se graduó en San Marcos. En 1801 era Capitán de Milicias en su ciudad natal. El 13 de octubre de 1808 Abascal hacía la proclamación de Fernando VII, y al día si– guiente el dr. Figuerola, a nombre de la Universidad de San Marcos, pronun– ció el discurso en honor del Monarca. Más tarde, en 1813, obligado el intruso rey José Bonaparte a salir del territorio español declinando la estrella de Na– poleón, Figuerola pronunció, a nombre de San Marcos, otro discurso "en los días de nuestro suspirado monarca Fernando VII". Por entonces se comentó mucho una victoriosa defensa que hizo del Cura don José Antonio Polo, quien había sido privado de su cargo por una supuesta afirmación que, precipitada– mente, se calificó de herética, y obtuvo la reposición de su defendido en el car– go eclesiástico que desempeñaba. Al lado del limeño don Matías Vázquez de Acuña, Conde de la Vega del Ren, aparece como Mayordomo de la Cofradía del Santo Cristo de Burgos. En 1818 redactó, por encargo del Ilustre Colegio de Abogados, un plan al que debían ceñirse las conferencias teórico-prácticas de jurisprudencia y aparece, oficialmente, como Director de éstas. Al año si– guiente fué designado para redactar una Relación de los exequias celebradas en la Catedral de Lima el 30 de abril, a la memoria de los Jefes y Soldadds que murieron peleando contra Lord Cochrane en la punta de San Luis el ocho de febrero. Y por último, en 1820 escribió una refutación de los errores que sobre el Perú y Buenos Aires se deslizaban en un impreso denominado Manifes– tacion histórica, y política de la revolucion de la América. Proclamada la in– dependencia fué Presidente del Congreso en 1823, Ministro de Relaciones Ex– teriores en 1828, perteneció a la Corte Suprema, como Vice-presidente del Con- - sejo de Estado ocupó la presidencia en 1843 y en 1844. Por esta época se cuen– ta de él la famosa anécdota de haber mandado arrojar la banda presidencial por el balcón, cuando un grupo de manifestantes llegó en airado tropel a re– clamársela. Falleció el 23 de Mayo del año 1854. En su Elogio al Protector don José de San Martín, el dr. Figuerola ex– presa el pensamiento de la Universidad realista, ganada ya por la corriente revolucionaria y emancipadora. Sus conceptos son de gran interés para com- ( 19) .-Desde el siglo XVI hasta nuestros días, la Universidad de San Marcos ha ocu– pado cuatro locales: 1) Convento de la Orden de Santo Domingo, 2) San Marcelo, 3) Pla– za de la Inquisición y 4) el actual, que perteneció primero al Noviciado de los Jesuítas y luego al Convictorio de San Carlos. (v. El actual Edificio de la Universidad de San Marcos por Gred Ibscher y Daniel Valcárcel: 1 i¡¡ parte: Noticia Histórica del actual Edificio de la Universidad de San Marcos. En "Rev. Letras", n9 43, segundo semestre Lima, 1949, pp. 140-143). I

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