Los Andes

465. LOS ANDES-LIMA, NOVIEMBRE 25 DK 1893. HISTORIA DEL PERÚ DE CLEMENTE R. M4RKHAM TRADUCIDA DEL INGLÉS POR JU-AN DE D. BENITES. (es PROPIEDAD DEL TRADUC'fOR T NO SE PERMIT]¡¡; LA REPRODUCCió~) Este drama fué escrito en el siglo XVII. Exísten numerosas copias ma- nuscritas, pero lo presentó al pL.blico, por ·primera vez en 1837, don Manuel Palacios en su periódico <<El Museo Erudito,» que se editaba en el Cuzco. El texto ha sido reimpreso varias veces, y tracluc ~doh al Castellano, (15) al Francés, Inglés é Italiano. Pel'sonas competentes lo han estudiado detenidamente, y todas están acordes de que es un drama de origen incaico. Ha servido de tema para una ópera lírica. ('*) · . . . Los Incas llevaban sus cu.entas y sistema de numeeac1ón por med10 de Quipus (nudos), que hacían en cuerdas tejidas de varios hilos, de distin- tos colores y tamaños, estos quípus, también servían para sus archivos nacio- nales, por medio de ellos se llevaba la estadística del Imperio y se hacían sus grandes transacciones. (16) Los amautas tenian conocimiento de las propiedades curativas de ciertas plantas y un gran número de curanderos ambulantes llamados Calahuayas, se internaban en los bosques para rerogerlas. Además tenian ciertos conoci- mientos de cirugía, y ~n el Cuzco se han encontrado algunos crárieos trepara· dos, lo que prueba que los Incas ya conocían esta operación quirúrjica. Fué en la arquitectura en lo que hicieron los mayores progrnsos. En el Cuzco, secaban los-lugares pantanosos, canalizaban V los riachuélos de las montañas, en causes ele manpostería; levantaban edificios, que hasta hoy son pruebas convincentes de su buen gusto y de su pericia. Tenían ante ellos, las ruinas ciclópeas de sus antepasados, y su más primitivo estilo de conclu- sión, ~s una imitación del estilo megalítico, pero en menor escala. Construían las paredes con piedras polígonas, de superficies ásperas, pero todas más pequeñas que las de los tiempos anteriores. Las puertas en las fachadas de sus casas las hacían en hileras, con din- teles monolíticos, de igual forma eran las r.orr.. unicaciones interiores y sus ventanas eran cuadradas. En la arquitectura incaica más reciente, sostitu- yeron las piedras ele forma polígona regular por blocks de distintos tamaños, pero colocados con gran simetría. No empleaban ninguna especie de argamaza para unir las pit,dras y su e::;tabiliclad dependía de la simetría con que eran colocadas unas sobre otras. Los templos y palacios los construían alre- dedor de un gran patio y en casi todos los edificios había un c,uarto de grandes dimenciones, en donde pudiesen celebrar sus ceremonias; con una numerosa concurrencia. Las dimenciones del Cori Cancha, palacio de los primeros Incas y después templo del Sol, tenía 296 pies de largo por 52 de ancho. En los dinteles de las puertas, esculpían en alto relieve, figuras de culebras, de las que aún se pueden ver en algunas de las ruinas del Cuzco. Las paredes de las· casas en el Cuzco eran de treinta á cuarenta pies de largo y los techos estaban cubiertos con paja. Existen ruinas en casi todo el Perú, de los estilor, antigt;t? é incaico, las que sirven para in~i~ar aproximada~ente, la fecha de la conqmsta por los Incas en aquellas reg10nes donde no existían estructuras drt épocas más remotas. El señor Squier - ha dicho que, «nada de nuevo puede ya hacer·se en el mundo en ensambles y obras de cantería, que so~repase en pericia y habili- dad á las construcciones de los Incas en la ciudad del Cuzco.» Hicieron igualmente grandes progresos en la rnetalurgiá, en las artes textiles, y en la cerámica. Sacaban grandes cantidades de oro de los lava· cleros de Carabaya. La plata la extraían por fundición, en hornos Tlamados huayra. El cobre lo tenían en el Collao en gran abundancia, y lo usaban pa- ra la fabricación del bronce. Los vasos y utensilios, que para el uso de los Incas, había en los templos y palacios, eran modelados y grabados por hábi- les trabajadores, muy expertos con el buril y en la frágu~. forjaban los instru- mentos de guerra, esculpían y grababan los escudos, adornos de cabeza, alfi- leres, cinturones, etc. con gran primor, Gran número se dedicaba, al hilado, tejido y á la fabricación de tintes. Usaban riquísimos vestidos entretejidos con hilados ck oro y plata, mantos de lana, bordados con grandes franjas, hechas con planchitas de oro y plata; los dibujos en sus tejidos de algodón, aunque no tan ricos, eran vistosos y artísticos. Para sus tintes, usaban colores subi'- clos, los pantalones, que los hacían de fibras del aloe, las reforzaban con ten- dones ele carnero; _para el uso del pueblo tejían telas más ordinarias, hechas con la lana ele la llama. En la alfarería, es quizá en el arte que más ejercitaban su inventiva los artistas peruanos. En casi todas su.::; tumbas se han encorH~aclo vasijas de toda forma; las que se hacen notables por la gracia y elegancia de su estilo. En las de estilo incaico, la sencillez y severidad, contrastaba c..:on la fantasía exube- rante ele las encontradas en la costa hechas por los antiguos alfareros perua· nos. El único animal que imitaban los alfareros del Cuzco, era la lla- ma; las imitacione.s de eonapas son numerosas. La mayor parte de los de_ la famosa colección de Centeno, que fué adquirida en el Cuzco y que hoy e?C1ste en el museo de Berlín, se compone de garrafas y vasos de figuras gra· c1osas, para agua; algunas de estas garrafas son de tres pies de alto, están generalmente rodeadas de simples fig_uras geométricas, formando una banda en todo su contorno, algunas de ellas con hileras de páJaros é insectos ele muy pequeños tamaños. Los mas de los vasos tienen la forma de cabezas humanas, y se cree por la variedad de expresiones ele estos que hayan sido tomadas del natural, Uno ele estos vasos q-1e es la figura de una rnuJer sentada, con unas r~mas y hojas de coca á su alrededor, representa la cosecha de la coca. Los ~rtrstas de los Incas, también esculpían fuentes de piedra, con figuras de serpientes todas muy bien talladas; copas de madera de las que existen Jos en Ja colec~ión de Centeno, ricamente pintadas y que tienen la fo1·ma de la cabeza del J~guar. En otra, está pintada una bataJla entre los ejércitos del Inca -y las tribus de los bosques o ríen tales, esto,s armados ele arcos y flechas, Y aquellos con piedras y hondag; más abajo hay una faja, con pinturas en ri- cos colores, de todos los animales del bosque. Estas solo son lijeras mues- tra? del producto del a1·te peruano y por ellas nos podremos formar una páli- da idea de lo adelantados que estaban los Incas en la civilización. Inducia blemente sus mejores trabajos fueron hechos sobre oro y plata, pero todos ellos fueron fundidos por los conquistadores. ' . La forma de gobierno bajo la cual. su civiliza_ción particular tuvo su ongei:i y desarrollo, y la condición social de su pueblo, merece un estudio detenido. El Peeú es una de las pocas naciones, en las que el socialismo tuvo una base sólida y produjo inmensos beneficios al pueblo. . El Perú bajo el Imperio de los Incas, tuvo muchos puntos de semejanza a la U_!;opia ~e Thomas Mor~. Los Incas eran primitivamente los jefes de peq:ienas t:1bus, pero á medida que el número de estas aumentaba, mayor se :hacia su poc~er, liasta que el hijo del Sol, llegó á ser objeto de veneración entre los rnd10s. - (•)La opera á que se refiere el autor es la escrita por el Compositor peruano se- fl.01· José Marta Valleriestra. SEMANA Felizmente, aun en medio de esa: anemia general que nos consume, aún en medio de esa decadencia, · de esa degradac1un en que Salud hermosas lectoras de Los Andes. mos; la sanción moral existe todavía. Desolado y triste se halla el espíritu, por Ay! de nosotros el dia en que llegáramos á que e1 buho ha grasnado, tétrico, frfo, en el perderla totalmente, ay! de nosatros el día en curso de Ja semana trascurrida desde mi úl- que nuestros conciudadanos todos, llegaran tima. como el ex-Subprefcto de Huancayo, don La muerte se ha llevado de las filas de los Domingo Parra, á desprenderse de los últi- buenos al caballero al leal al sin tacha José vivimos reaagos de la dignidad y del pudor. A.ntoni¿ Lavalle es~ encar'nación de las vir- Si aun como por desgracia es cierto, una tudes castellana~ con un cerebro creadoi· y vergonzosa tolerancia exi-ste entre nosotros; fantástico. 1 pero es cierto también, no olvide Parra, que Duerme ya el sueño de los' que se descanzan al tr~vés. de. esa toleranci~ misma, en n_uestra-- en el Señor, el que en El creyó ylesperó sin la conc1enc1a Juzgamos y mirando con. horror, negra duda del moderno escudrinador de la rechazamos con asco, á todo desgraciado que Verdad. atropellando el decoro se ha _,e acreedor co- J osé Antonio Lavalle que vivió como jus- m? él, al mas profundo desprecio, aún de los to, duerme, pues, el sueño de los escojidos y mismos que solo en fu~rza de esa ley tre~e n· su h1emoria brillará en todas las concwncias da que se llam:.t necesidad, pueden cob1Jar- honradas como un modelo da virtudes. los. El du1?-lo que esa muerto ha infundido en la LC?s trozos de sus ca1•tas que reerodu ?im.os alta sociedad limeña, dejó un tanto desiertos de ~1é, clara1!'-en~e demuestran la J.u~ta i~d1g­ los salones del «Club de la Unión» que rega· nac1ó_n que rnsp1ra su proceder IOJUst1fica- laron un baile en la noche del Sábabo con ble. motivo de celebrar ese Club sus bodas de El 19 de Marzo, (en connivencia ya con sus plata. ' enemigos de ayer) dirijiéndose al ~eneral Cá- Como yo prefP.rí estar al lado del ilustre di- ceres, se _expresaba en estos térmrnos: . funto, tendido en su último lecho á irá dan- «Que yo haya hecho propaganda de d1fama- zar en el loco torbellino que pasa' cual nube- ción, en contra suya't-Soy aun r:iuy jóven, cilla de verano nada diré de esa fiesta don- General, para haber prostituido m1 corazón y de al narrar d~ los diados se bailt.>, b~bió y participar de la gangrena de los. i'?trigantes. echó las canas al aire con solemne aproba- Junto á usted he comenzado á v1v1r, con us- ción de los concurrentes. tud me he abie.r,to paso, por usted tengo una H_oy de esa solemnidad apenas si queda un r_eputación; ~cómo suponer pues. tanta ingra- débd eco·; y mañana .... la nada! ti tud e11 ~no de sus ayudantes de ayerh . En el teatro no ha surgido cosa que valga Horror1z-a v~r_daderamente. co1~templar Jl!fl- la pena de la mención especial. ~o c.on tanto cm1smo, tanta mtr1ga, tanta m- En la arena política, el candidato del Cir- fam1a en el corazón de. un hombre que .~-un culo Parlamentario se ha hecho dar ó se ha se encuentra en fos _primeros año1J dela vida· dado, mas pr·opiameute dicho, un almuerzo Pero continuemos: g,ue se almorzó en el salón de máquinas de la En 17 de Agos~o decta ast: Exposición el Domingo 19 en una mesa. pre- «Creo .pue~, m1 Ge:ier~l, que ya tendrá us- p_arada en forma de abanico, sin- duda por el ted conc1enc1a de la fidelidad q¡rn le he guar.- r1gor de la estación, y fuera de los senado- dado, y ¿cóm? suponer por un momento que r~s, y diputados que permanecieron en la ca- ~ uste~, á quien debo lo qt;te soy, y ~os .peque- p1tal hasta despues de consumada esa maní- nos triunfos. q_ue he obtem<lo en. mr carrera, festae1ón expontánea los concurrentes son llegara á traic1_onar~-:-No. es lóg1co Ge:ie~al, completamente desconocidos en Lima; razón l& consecuencia, la gratitud y la conv1c~1ón por la cual omito insertar los nombres. no podrían hacerme triisfuga; sus enemigos El ~e~or Candamo y los suyos _se escusaron que son los míos_ tarnbiéu,. ser.í~n Jos prime- de as1st1r á esa nueva farza culmaria. Creo ros que llegar1an con JUst;1c1a ít despre- que han conducido con dignidad. ciarme., • Cuán claro se demuestra aquf que este jo- Ya mis lec.toras de 1: bella .Capital saben que :e'? infeliz entre~eía: 1 ya, cual p~dla ser el esto está triste _como un c1p:rés y sepan mis ~meo laure~ que .iba a cosechar al fin de ~a lectoras de fuera que está tán triste esto, que JO~na~!l: de_mgratitud que por su mal babia los mas de los gacetillero&- nos echamos l.t prmc1p1ado. apuntar sobre las veces que el hombre se ale- Pero p~ra retroceder, era ya tarde. . gra en esta vida perra y sin plata que es como Descubierta su doblés pronto, ma:s pro_nto llamarla perrísima. tal vez de lo que .pudo suponerse; imposible Pues señotitas: le fué volver sobre sus pasos. Catorce veces en la vida Sin embargo, en 27 de Octubre contestab:l Se alegra el hombre de ~eras, a~n á los rep_roches del General en estos tér- y son, niñita, la.s siguientes: mrnos: . . . _ . C d 1 l «Pruebas claras tiene usted de mis aseve• uan ° ya 1?º va á a escue a, raciones, pocos son los que recordando las Cuando le ~is.ten de ~o~bre, peripecias de la breña, déjan de sostenerse Cuando ter m~1~a una déc1.ma, con esa lealtad que fué nuestrá di visa. Po•· Cuand.o le guma á, una ntña mucho que de mí le hayan ha.blado mis ene- y la mña le contesta! migos , creo que en su animo pesarán lo-s re- _ Cnando se fuma un cigarro cuerdos dé ayer y no olvi<larfl á, uno de su~ Y el humo no le mar~a, mosqueteros del afio 84.> Cuando esc~cha el pr1~er 1t, D-espués der.la ast: Cuando el bigote se afeita, <Le respondo Generlll, da "sta ,R'écción-, con Cuando acaba su carrera, . mi lea1ta<l probada; felizménte hastá. hoy ten- Cuando se cas~ á •u gusto, ººtriunfos fáciles y mé apl't'Sto p&I'& la' lucha guan~o tl~ muJe 1 r e_s buehn~, ~n tado ord~u> ...•••••••.....••.••••..• , ••• uan o iene e pr~m~r IJO, Miserable! si algún rezago tuviese t11iquie-- Cuancío éste dorn:1r ~e depi., ra de pudor, si un <'Horno conserYara siquiera Cu~ndo saca el P 1 em10 gordo, de dignidad; pudiéramos esperar que por lo Y ~uando muere la sueg1 a._ . menos, al ver dública sú falta. alejado de la Catscar1llasl y ~ue no me le:i- dona Petroma poli tica, fuera á buscar en el t!'abajo. un se- que lene. un ge?to de demomo cap~z de car- cante que en algo pudiera borrar, la mancha. g.ar conmigo y siete como yo de b1go_tes e~- repugmmte que torpemente -ha arrojado so- gomados con el engrudo de la máquma, sm bre su nombre cuando -recién principiaba ha. reparar en que SOj~de los gue, cuando se ofre- hacerlo conoc~r. ce canto al amor de este siglo do~de los hom- La tr·aición á sus convicciones á la amistad bres se lleyan del fuste y desprPcmn el eogo t las conveniencias sociales, ~l de-her y¡~ llo, es decir el ~or~zón grande 6 abnegado. más negra ingratitud; be allí la única inter- Por es.a conv1cc1ón 13: otra noche me pegué pretación que puede darse á_ los trozos re- á una reja donde él decia· . ' · -Q ·'re 1· . • pugnantes que deJamos consignados, toda . o r~d me cua y~ te quieio vez que al escribil'los, se encontrabá afiliado Y u~ t 0 vi es, ªti:norbmio, en las filas opuestas del «Partiro Constitucio- q . engo u'? to anquero; nal.» e~~·~~~o bhen, un tío Pero intentando, quién se hubiera atrevido. q ~· om ra su herede~o. por nn momento á suponerlo? fQuén hubiera. Y la fa1.;rn~ro~a con~estó or~ndi Y bironda: creído que el constitucional intransigente, el 1 . ~tS~ r;ii IT,lªfbª [dº yusiera l'ociferador infatigabte contra Jos hechos cri- ~ t 1 e ª mi ª e rro,_ minales de la agrupación civil, llegára ~lgún u amor ~orrespondier~. día ·'.t formar parte integl·ante de esa ·T"'~ ~ ma Mar no quiere que t · ' ' has.ta que muera tu ~íJ.mei a agrupaci?n. que tanto y tanto públicamente Ya ustedes s h á d escarnec1eta'f . e ar n cargo e que en este En fin pase rareza" de los hombres no fi~ de siglo mas vale ser onza troy que jaz- faltal'á q~ien e'n nue~tr~ tolerancia diga' mm en flor blanco y oloroso . ' · ' ,.. · Pero &pod1a llegar á suponerse nunca que . • • - . el MosQuetero del 84, (como él mismo sella- Para la próxrn~a seman~ estoy confecc10- ma) viniera á quedar convertido, sin motivo _nando una especrn de revista de moda~, con alguno, no solo en dócil instrumento; sino en puntadas de una ?ella ??laboradora, ~si que, enemigo encarnizado, en vil difamador del por ~oy, me desp1<:10 deJandoles tam_ana pro- que más que ;u jefe, amigo, más que su ami- mesa y con ella m1 corazón de gacetillero 111- go, su protec~or, mas que su protector, ~upa· sulso. dre en sus necesidades y aspiracionesf _____ '-------..-------P-1P_o_.___ Nol he allí lo que no podría nunca suponer· CAMPO RASO. UN HOMBRE REPUGNANTE Asi como las buenas acciones ennoblecien- do al hombre,~ lo hacen acr~edor á la consi- deración y le abrer. paso en la socie<lfü! dán_. \ dole un nombre; así también las costumbres relajadas, los hechos inmorales no dejan de encontrar tarde ó temprano el castigo que merecen. En mi .concepto, n~ impugnemente podrá faltarse Jamás á las .eyes del, hocor, no im- pugne-mente podrá hombre alguno faltará la sociedad, ni mucho menos desafiar con he- chos Erepugnantes los fueros que se le de- ben. - - se, }le allí Jo que si bien la sociedad rechaza en un enemigo que se presia de noble¡ maH puede aceptarlo nunca de aquel que siendo sacado por el mismo que escarnece, de Ja obscuridad ID"BS completa, de la miseria mas amarga: llegó á efevarse é. su sombra hasta la gerarquía de Subprefecto sin mas méritos. contra!dos que la compación y el cariño. Desgraciadamente para él, ma~ desgracia- damente aun para sus correligionarios actua- les, cuyos jefes en él pueden juzgarse, las - armas del traidor bienen á ser algo así como las uñas del gato, que las saca para acariciar causando daño, y las saca también para ofender siu causar males :mayores. · UN ANTIGUO AYUDANT~. IMPRENTA ri.LA EQU1"'A-TIVA11.-LARTIGA 117• Por •mmo d'el -c. .lgullár.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx