Los Andes
LOS ANDES-LIMA, NOVIEMBRE-18 DE 1893. ~~~~~~~~~!!!!!!!!!!!!!!!!~~~ 7P " F . ? .- ES." .L!MA, NOVIEMBRE 18 DE 1893. NuESTRA modesta pa.labra no hará todos los pueblos que toca, dejando en cada uno de ellos elementos de progre- so y extrayendo, Bn forma de retorno los productos que el hombre arranca á la naturaleza por medio de las artes, la industria y la agricultura. Y bie!I. 'lentos del flamante caudillo de la EL desden que ha manifestado el D1·. <(Unión Cívica>) abundaran;en recursos Valcárcel por el soberano que es el para apagar las llamaradas de esteju- pueblo, y las armas innobles, mines, gar con fuego en que el doctor Valcár- de que se ha valido para insnltar al cel parece ser de Amianto. Jefe del Partido Constitudonal y los No dudamos, tampoco, que el señor ciertamente que se incline la balanza hácia el lado de nuestras opiniones en el mercado de las conveniencias so- ciales; pero,, después de estudiary me- dir las causas que en mayor ó menor escala coutrlbuyen al rnejoramiento de los pueblos, creernos que es, en no- sotro< un deber de obreros bien in- tencionados el dejar constar1ciu de los Si algo queremos, radicalmente be- néílco para la patria, corn.encemos por estudiar los efecto <:.: para encontrar la causa; y una vez hallada, procedamos con la heróica enerjia del ciPujano que amputa la mano á su propio padre para.salv.-;rle la vida. suyos, tendrán, indudablemente su Ro::;as haga de !su abdómen corazón h_Qra de rep~~ación porque la ley so- para en profundos gorgoritos, entona; , cial es fatal e rnelud1ble. el TelDeum do lasderrotaslparciales de El doctor Valcárcel no ll.egará á Go- 1 su ex-aliado. bernar el pais porque todo su _p_o?er se Y el sefior Candamo en la caída pa- basa en las tramoyas de los ti tm teroP vorosa de ~l.1; il usióri'· oírá los espectros y el pueblo puede, en momento ele ma- del 3 dp, Diciembre rncreparlo de co- dura reflexio:i,;arrojarjd~l¡santuarioqe barde y ... egoísta. <latos recogidos. Chile, Bolivia, Méjico, la Argenti- na, son las Repúblicas que hemos traído al terreno de nuestras observa- ciones al termómetro que marca el grado de su mayor ó menor grado de Precisamente, estamos atravesando un periodo de gestación; y la hora se pre~enta propicia para meditar en ideas que, puestas á la práctica, asegu- ren un período de florescencia á nues- t.r-o país. l~s leyes. cubdet_es y cubileterolque es- . Entre.la pachocha del vetusto ciru- · t~t; burlandose impunemente de laNa- 3ano y las meliiluas contorsiones del c10n. b:;i nq u ero, la insensi ble cariátide del LA MANZANA. pro9-reso, comparativa'mente con el JOSt A. DE LAVALLE. Círculo Parlamentario proseguirá su tarea de apuntalmente de las ruinas cívicas hasta que el. pueblo se acuerde (Editorial do e:El Eco del Cuzco>> de 5 de Noviembre) d l • l l e que so o e es e sobe.rano y no hay Peru. AL fin 1(''3 hombres que se unieron y bien: Anoche á las 8 menos cuarto ha pa- cívicamente para hacer la felicidad de Es necesario remontarse fila prirni- gado el último tributo de dolor el ilus- esta Pátria que no pudieron defender- tiva etapa del. Imperio, tambi-én para trado 1itarato, diplomatico y hombr8 la, han arrojado el hombre incubado sacar de él un razonamiento en apoyo público, cuyo nombredejamos escríto. en once meses de penosa labor de in- de nuestra idea. Don José Antonio de Lavalle muere trigas. Los Inéas que sábiamenteorganiza- á los 60 años de edad despues de ha- La «Unión Civica>) encontró la man- ron y gobernaron el- Imperio clel Sol, ber dado honra y lustre á la patria y a zana de su paraíso politico, ese fruto establecieron ]a Capital on el centro¡ su familia; en todas y cada una de las de las cavilosidades del Satán bíblico mismo, nombrándole para mayor cla- esferas 'de acción que sus talento~, su ha retoñado con savia más az•1carada rida.d Ccoscco, y ~in duda que en sn erudieciÓJ~ y sus virtudes le pusieron¡ y corteza ~;-ulticol?1~a con las fac~io naturaleza, esen~ialmentc observado- en su camino. _ nes de un.ioven, VteJO por sus manas dora, comprendi~ron qu_e las capitales La m!lerte de! señor Lav:alle impo~- 1 y niño por sus vel~idades. . en los Estados vienen a ser como el ta un duelo nac10nal y de e] comparti- Los l11los eléctrwos han anunciado corazón en el hombre. De él parte la rnos íntimamente. el g.ranalumbramiento que la <(Unión sangre á las arterias y sus pulsacio- iZPJlií!l@fli'i Cívica retardaba por falta de vigor: el nes, ta,rclías ó aceleradas, marcan el vi- párvulo es deforme como todo pro- gor del organismo. dueto híbrido; es un espécimen del L~ 9apital es. elc?razón que rcp'?rte HEMOS reseiiado ya á nuestros lec- atlas de Lombr~so; todo lo con~rafio I la savia de ~a vida a los pueblos que se tores Jo que podía llamarse Ja filiación del bell~,do E~au,_ h~ comprado de su agrupan ba.io un pabellón, y este es política del candidato ctel círculo par- bona?h10n pr11110Jé111~0 con.el pl~to de un secreto del adelanto matet>1al de los _lamentario á la presidenda de la Re- lenteJaS Parlamentarias Ja ilusorrn a~ puol>los que in rn~diatamen te ~eci ben pública, probando Ja deslealtad que Je cenden~ia ~el Mesías de esta Tierra la ~ortaleza en la forma ~e _la ley..cu r~- es innat~ por tendencia y oasi podría- P:.. ~~:da a los adoradores del becer- p~1da y de la buena adrn1111strac1on v1- mos decir por temperamento. ro de orn. gilada. Ahora vamos á entrar en considera- ~Ecce-hon~o!! otro que pueda suplantarle sin peligro de muerte. BELLAS LETRAS. ¡SIEMPRE EN Tí!. .• .lL ALMA DE MI ALMA.. Yo pienso en tí, tu vives en mi mente, solo, fijo, sin tregua, e\ !.oda bota, aunque tal vez el rostro indiferente no deje reflejar sobre mi frente la Hamaque en silencio me devora. En mi lóbrega y yerta fantasia b1·illa tu image!1, apasible y pura, como el rayo Je luz que el sol envía. al través de una bóveJa sombría al roto má-r-inol de una tumba oscura. Cf:tllado, inerte, en estupor profundo m1 c~l'a.zón se embriaga y e nagena, y allr en su ce-nu·v víhra moribundo · cuando en el vuno estrépito del mundo la melodía de TU NOMBRE suena. S_in lu~ha, sin afa~ y sin lamento, s~n ag1tar1!1e en ciego frenesí, sm p1·ofet;1r un solo, un leve acento, las largas horas de la noche cuento, ¡y pienso en tí! ••• La República Argentina y '::'l Perú ciones de otrc Mden, bien que empal- Tan lo~orwso part.o ha desgarrado e_stá.n en un retroceso de vida.mercan- rnadas -en el fondo con las conclusio- las entranas ~e la desgraciada hem- TU NOMBRE ti 1 económico y social, mientr'"'~ qu e nes de nuestro citado artículo que uno bra; y la « Umón Cívica)), al arrojar su ~o quisiera,_ ¡oh! queridísima amiga mta, . . -· Rnliviaprngresa.n. de nuAstros colegas del Sur irn repro- mo_n,struoso feto, n.1uere poe falta de olvidar en absoluto tu nombre, -ese nombre, - t que por tantas madrinas 4a sido ya dado pre- ducido con el título de biografía políti- un:on en re sus mie1~1bros, los ca9_á- ferentemente ya á otras muchas personas; lo bi~1plemente porque las capitales ca del doctor Valcárcel. veres que de esa mult1ple fecundac10n he olvidado por completo, ya no r~cuerdo las de las primeras cslán hácia Ia costa de- Partiremos en hipótesis. quedan en sus~110 separan todos los stlabus rie que se compone. · d t · ' b d 1 E d l D y 1 1 °lernentos de vida l 1 r · · Tu nombre para $el' justo y expresivo, es Jan o en rJSte a an ono a mayor 4 n el caso e que e ' r. a cárce v con a pu reiacc10n necP.sario que _se asE"meje al finísimo oro de p~rfe de sus departamentos y provin- llegase á empuñar las riendas del Go- de sus rencor.es Y:ese Partido reparti- tus cabellos, al rojo de tus labios 6 al azul cias, y las otras progresan porque es- bierno ~cuál sería la suerte de Ja Na- do entr~ ~1ommac1om~s sin personali- purísimo de tus pupilas, amada mía. Déjame lán situadas en lugares equiaistan tes 1 ción~ dad polt_ttca ha lanzado, con el nombre pensar; esta es una cosa demasiado grave on~e la costa y la sierra. ,. El car2cter absorven te, cruel, san- de caudll_lo, la rnanz~n .a arrojada entre :ªva~,~~ª 1 ~ªv~ru[c~~~ºt.e llamas tú? Puesto J:!.;ntre. nosotros se ha hecho ya un guinar~o y rencoroso del personaje po- los tres dioses del Ol1mpo. que el dorado reiieJO ue las mieses de agosto pensairne_n1o aceptado el decir; Lima lítico que pretende riva]izarcori el Ge- E! do~tor Valcá.rcel_ con todas sus corona tu rrente de alabastro, creo c:¡ue debie- es el Peru; y por mucho que esto ten- neral Cáceres no aUO'U ra días bonan~ habdos1dades de rntnga, es la manza- ras llamarte espiga ó mies; pero ¡aht no, que · d bl f · b] · d ' 0 d 1 E 'd · tú eres más deliciosamente rubia que todas ga n~o:' e as emia repu icano~ e- cibles, y,como á semojantecontingen- n.a e. as. speri as civ1cas, que no se- ellas; debo buscar mejor. ~Diré que eres una rnocrat1ca, la v~rdad~s que a~i se pier:- te moralliene que agregarse necesaria- r~ adJu91cada s111ó á las más terribles t'osa ~ntreabierta, tan sutil y tenue como la. sa, y se cree concreiandose a 13; 9ap1- ·mente elde la fn.Jta de popularidad, por Eurnenid~~: . . brisaf Tampoco que tu boca es más rutilante i.:il ioc~os. Jos esfuerzos de la politrna_, y queelDr. Valcárcel no la tiene absoluta- 1. 'ª. <.(Umon. C1v1ca )). a! adoptar al que la púl'pura de rosas. &Estrella~ Menos, d d d 1 l d d porque las miradas de tus ojos son má.s azu- es~Ul an ose ~ornp etarnente a v1 a mente, resulla que tendría que echar mas JO~e! 1 . e sus aspirantes ha caído les ~t~e el firmamento y ést_e tendría. celos y agricola y mercantil de los otros de- mano de lo más abyecto de la socie- en la anep lalta de las cortesanas: en- env1<l1a. ¡Ah! que en la realitlad soy bien tor- pa.rt :.lmenlos_, co_n cuyo con_c~rso ten- dad, posponiendo todos los elementos tregae _los restos de sus pasadas gran- pe, pues por müs que me esfuerzo no puedo el riamos 1~ sufi::: ;ien.te para v1v1r holga- con valor intrínseco, go'Jernaría con dez~s a u_n parvencr::: que se burla de e!1co~trar _una.frase con qne designarte. ¡Mal <lamente srn estar drspulando, puI.g·ad.a aquellos que fL1esen con 1 pleta 111811 te sus idealidades.· crí.t1cas v le despre.cia dita imaginación 1 ª mía, que tan rebelde se .J muestra en la ocasión presente! mas, pulgada menos, de un territor10 dóciles á la cuerda, á imitación de sus por sus prostltucrones meri;enarias: Tú, hermosa y querida niña; eres mncho que t~1~emos despoblado, acéfalo, y progenitores los diputados de lu ciega . El doctor Valcá.cceL_ iniciado en poli- mús be!la que tod_o lo que de oro, púrpura y descuidado. obediencia. tlca por las consp1rac10nes pierolistas azul existe e~ la t1err-a Y en el cielo, Ylasco- El movimiento mercantil c1ue exíst~ Y en medio de ese ca·os st1ro·ir1·a hecho hombre en las humillacione~ sas más admil'al::- les no se parecen más que , t:i para que tengas el placer de humillarlas con actualrnente. entre los puertos e~1ro_... otro .peor con el 1rastor110 del órden del <:7obierno de la_ Magdalena,_ C<?n...: tu su.pel'io1·iclad, de suel'te amor mio, que re- peos y amcr1?~nos d_el norte con !_.una, púbhco pues, tanto el pueblo que ?ert1do en persona.Je en las. vac1lac10- nuncio ú nornbr:arte por medio de signos in- es pobre, y s1 el tnv1_ese que t•arn1 fi.car- execra al Congreso hecho por el doc- nes y descalabr.os de Areq mpa_, se pre- completos Y que no expresan con verdad todo se con otras '1)oblac1ones trasandrnas tor Valcárcel como el E)ºército que mi- senta como el tipo del oportunismo en 10 que eres; Y puesto que p~s~es 11 un nc;iir' .d · · 1 d r·d d . · ¡ G b. d l G l C. . tan incomparable como tus caoe os, mi que- crece.na en canh ' a y en ca i a . ra con compaR1vo desdén al pequeño e. o ierno e _ eneea ~ceres. Srn 1·ida: _como tu boca, mi buena amada; y como . Entre tanto, hoy, el _vasto Per~1, ~o Darío primero, no soportarían la era mo~uno delos t1.tulos legitn~os de los_ t~~ OJOS enc!'lnto mio¡ ~e nomb1·al'é por éste, tiene mas que ei reducido mercaao h- de 1'8FOceso en que saldrían á flote las partidos del pais, ha reunido todos diciéndote siempre: 1 ful me~o , )' sus e~portacíones eslán re- torturas del Santo Oficio, iniciadas ya sus errores y v.ic_ios en la vida .Pública CATULLE MÉNDEz. dum~as al guarismo qne sobre.nada á ~n la noche triste de Santa Catalina y corto, pero esterd, en beneílc10s que un c-alcnlo pobre en el mezquino rol con ellas los elementos retrógados. ha temdo. _ ·ae pueblos .que carec.e1: de aspiracio- _ Hemos mencionado á Dai ío prime- El doctor Valcárcel es lairrisada es- 1rns por la l~lta d~ alrciente y la abso- ro; será bueno que fundemos nuestro puma ~ue la tempestad de la guerra 1n ta carencia de ideales en el terreno simil . elaboro contra los escollos de: nuestra de la comodidad del arte y de la capi- Recordarán nuestros lectores que poquedad de hombres para Órlar los ializac~ón proyocada por el fomento cuando á la muerte de Smendis, rey restos ~81 desastre pátrio y galvanizar de las rn~ustrias. . de Persia, los principales señores no los c.adaveres de los náufragos de los Que L1111a es la ciudad encantada y pudiendo estai· de acuerdo entre sí, ::;e partidos.. , .. encantadora en el mapa peruano, no convinieron en reconocer por rey á La c<Umon C1v1cai> estaba predesti- c<_tbo duda; pe_ro los estadistas deberían aquel cuyo caballo relinchase primero nad.~ á desunirse vi_ole1;ilamente por fijarse en el lnen de la mayoría de los al rompee la aurora y que Darío con- acc10n de .., s~ prop10 íundador-. La p_ueblos ª\ID cll.and_o 1~uese con sacrifi- siguió ~er coronado por el artífici~ de ?ausa~ La8 pas10nes ?e los hombres y c:1.o de la vida s1l~aritna de 1.3; Lella e~- su escudero que llevó con ~,ntipac1ón rntereses ~~ los.c~uddlos. . p1tal para esti:drnr la cuestwn que h- una yeg\l~ al punto de reurnon,. La .«f!mon C1v1?a)) llega pues a ser gu1·amente doJamos planteada. La ses10n en que se ha desllgHdo el la «C1vica desumon» de los hombres La Ca pi1al, en el corazón de . un Es- ci vilismo del círculo parlame111ario, que ~e agruparon falazmente consiste- tado, es 1a vida perfecta ,fo una Nación; reune exactamente, el artificio de mál1co personalismo y que ahora al porque la sávia de la ad ministración aq ncl ~scudcro con ladif'erencia deque \ teuer\q ue s?portar el predominio del se derTarna armónicamente y porque . e 11 este caso los c.ngafi.udos por uu re- ' mef1;08 antiguo desbordaran en sus el. com.erc.io introducído por la costa! lincho de voluntad i;iquebrantable., no 1 quejas. Y a, cual no de oro) serpenteando por 1 fueron caballeros smo lacayos. 1 No dudamos que los decantados ta- El PERDÓN Ven, hija de mi amor, besa mi frente· Bata el flngel ,us alas suavemente ' Sobre el terso c1·istal de la honra mfa: Si mi honor has guardado, si eres buena ¿,Por qué vacilas en ~enir, Maria~ ' . Ven; desliza tus pasos en la alfonbra· Acé!'cate hácia mí como la sombra ' .De t_u ; nad.re, mi dulce compaüera; Aqu1 en m1 lecho de dolor& tendido Quiero mirarte por la vez postre1•a: ¡Se estremecen tus mal)os en la miasr ~Poi' qué las siento trémulas .Y frlas? .....• No me ocultes el brillo de tus ojos, Bell.o soles, qu~ siempre que me vieron Ale;a.'on de m1 alma los enojos. ~Por que t~ lábio tr6fr:ulo palpita Como las ho.13.s que el S1moun acrita Y vagan, sin fijeza, tus miradas~ Moste;índome tus pálidas pupilas Pol' un cierzo implaca.ble .narchitadasi> _ Te acusa el corazón ó la conciencia Cu~ndo temblando estás en mi t>resencia1,. I
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