Literatura, imaginación y silencio
62 puesta en escena: era una instalación artística. Luego, al entrar al museo y observar otras obras de Erlich, irrumpía la constatación: crear ilusiones e invitar a desautomatizar la percepción son algunas de las bús- quedas conceptuales del artista. La desestabilización que la similitud con lo real provoca en sus obras lleva a interrogarnos sobre los límites entre lo que percibi- mos y la verdad. El título de la muestra era sugerente: «Liminal». La frontera entre lo verdadero y lo cons- truido como mundo posible proponía distanciarse y desnaturalizar la mirada atravesada por la rutina. Quizás para algunos espectadores/participantes fuera ocasión de activar el pensamiento crítico sobre los efectos de la ilusión y el engaño en la percepción de lo que se presenta como real en la contemporaneidad. Segundo ejemplo: la pregunta sobre quién es dueño de la verdad en una ficción infantil En ¡La verdadera historia de los tres cerditos! , libro ál- bum de Jon Scieszka y Lane Smith, el cuento folcló- rico Los tres cerditos es revisitado paródicamente des- de la perspectiva del lobo quien aquí se presenta con nombre y apellido: Silvestre B. Lobo. Con un tono cómplice, intenta convencer a los lectores y lectoras de que «el asunto del lobo feroz» es «todo un inven- to». Para ello, cuenta la «verdadera historia» en la que
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