Literatura, imaginación y silencio

56 dicho, los lectores y lectoras pueden reconocer por opo- sición la potencia de lo sugerido, lo velado, lo incierto y lo callado, características fundamentales de los discursos estéticos. Comencé hablando de los silencios que se enlazan con las voces, es decir, enfatizando en el carácter dialógi- co de los silencios. Por eso quiero concluir compartien- do un pequeño ejercicio/juego que hice mientras releía a Bajtín. En un pequeño fragmento del libro Yo también soy (Fragmentos sobre el otro) jugué a cambiar la palabra «sentido» por «silencio». El fragmento de Bajtín dice: Un sentido actual no pertenece a un solo sentido sin- gular, sino a dos sentidos que se encontraron y entra- ron en contacto. No puede haber un «sentido en sí»: el sentido existe tan solo para otro sentido, esto es, existe únicamente junto con él (2000). Al trocar «sentido» por «silencio» mi fragmento re- sultó así: Un silencio actual no pertenece a un solo silencio sin- gular, sino a dos silencios que se encontraron y entra- ron en contacto. No puede haber un «silencio en sí»: el silencio existe tan solo para otro silencio, esto es, existe únicamente junto con él.

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