1 Cuando los españoles conquistaron al Imperio Inca, impusieron sus transcripciones del quechua, la lengua común de los incas. Por tanto, la ciudad de Qosqo —tal como suena en quechua— se transcribió «Cusco», aunque a partir del siglo XIX, se escribió «Cuzco». En años recientes, sin embargo, andinos y académicos volvieron a la forma original «Cusco», utilizando una ortografía más apropiada para el español. 2 Mi crónica de los últimos días de los incas le debe mucho a John HEMMING (1970). Para la descripción de Vilcabamba, me basé en Nicole Delia LEGNANI (2005, p. 41). Para un panorama general de la historia de los incas, véase Michael Edward MOSELEY (1992). Para sus logros y sofisticación a nivel hemisférico, véase Charles C. MANN (2005). 3 Mi descripción de los peligros de la región se basa en Michael FORBES BROWN y Eduardo FERNÁNDEZ (1991, p. 24). 4 Martín de MURÚA (1987, p. 296). 5 Para íconos versus idolatría, véase Kenneth MILLS (1997). 6 MURÚA (1987, pp. 298-299). 7 Para más sobre la religión incaica y el tratamiento de las momias, véase Sabine MACCORMACK (1991). 8 MURÚA (1987, p. 302). 9 MURÚA (1987, p. 307). 10 HEMMING (1970, p. 448). 11 El antropólogo Henry F. Dobyns ha propuesto que había entre 90 y 112 millones de personas en América antes de 1492, y que entre ochenta y cien millones murieron como resultado de las enfermedades que llegaron después de Colón, una proyección que ha provocado mucho debate (MANN, 2005, p. 94). 12 Véase Carolyn DEAN (1999) y David T. GARRETT (2005). 13 Véase Alberto FLORES GALINDO (1994). 14 FLORES GALINDO (1994, p. 140). 15 Para el borrado de las identidades incaicas e indígenas por parte de la élite, véase el primer capítulo de Mark THURNER (1997). Para una vista de más larga duración respecto de la identidad Inca en el Cusco, véase Charles F. WALKER (1999). 16 Alexander von HUMBOLDT (1850, pp. 411-415). Para cómo Humboldt abrió a los académicos no hispanos al estudio de los pueblos precolombinos del mundo hispanoamericano, véase Jorge CAÑIZARES-ESGUERRA (2001, pp. 55-59). 17 Véase Ward STAVIG (2004, pp. 27-62). 18 BROWN y FERNÁNDEZ (2002, pp. 52-53). Véase también Eduardo FERNÁNDEZ (1984, p. 2) y Gerald WEISS (1986). 19 FLORES GALINDO (1994, p. 39). 20 HEMMING (1970, p. 478). 30
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