Pero todavía no se sabía cuál sería dicho propósito. Los indios lugareños seguían indecisos respecto de si las intenciones de Yale eran buenas o malas, una ambigüedad que llevaba a la pregunta más amplia de cómo eran entendidas las expediciones de Bingham en el campo en ese entonces. ¿Creían los indios que los estadounidenses eran benevolentes o que eran iguales que los españoles, confiscando cráneos y huesos del pasado indio para controlar el presente y el futuro? ¿Devolvería la expedición todo lo que se llevara? ¿Qué harían los indios —y para tal caso, todos los peruanos — si percibían que la expedición había faltado a su confianza? El joven egresado de Yale pensó sobre la vara que tenía bajo la cama. «Tendré que meditar sobre este tema, ya que por ahora no puedo hacerme a la idea de robarla», escribió Hardy en su diario. Después dejó de lado el dilema, dejando a los lectores del futuro preguntándose: ¿lo hizo o no lo hizo? 416 258
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