Las tumbas de Macchu Picchu

Capítulo 12 EL ACUERDO Hiram Bingham estaba sentado en la ciudad de Arequipa, de edificios coloniales que brillaban bajo el sol andino, cuando tuvo su primera inspiración sobre la identidad de Machu Picchu. Después de partir de Espíritu Pampa, Foote había convencido a Bingham de que pasara un mes escribiendo sobre sus experiencias, revelando sus fotos y leyendo libros para averiguar lo que Machu Picchu y Espíritu Pampa podrían haber sido. En un inicio fue un trabajo frustrante, y Bingham dedicaba su tiempo a escribir sentidas cartas a su esposa. «Con frecuencia me pregunto por qué, de todas las carreras habidas y por haber, elegí una que me obligara a pasar tanto tiempo alejado de mis seres queridos», se lamentaba. Musitaba que quizá algún día sus seis hijos viajarían con él en sus investigaciones: una especie de familia dedicada a la arqueología 254 . Encontró la respuesta en Los incas del Perú de Clements R. Markham, publicado el año anterior: Machu Picchu podría ser parte de la historia de los orígenes de los incas, no de su final. Según una historia fundacional incaica, en una época de gran pestilencia, un grupo de personas llamadas amautas se refugió en un lugar remoto llamado Tampu Tocco. Los amautas eran grandes constructores y hombres sabios, y en Tampu Tocco «declararon que eran hijos del sol», fundando así la línea de los Incas. En otra historia, Tampu Tocco era una colina con tres aperturas o ventanas, de las cuales el gran fundador Inca, Manco Cápac, emergió y marchó para el valle del Huatanay, donde introdujo su vara dorada en el suelo y fundó el Cusco255. En aún otra versión ofrecida por Markham, Manco Cápac entonces «ordenó que se construyeran obras en su lugar de nacimiento, las cuales consistieron de una pared de piedra con tres ventanas» [énfasis de Bingham]256. 173

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