en la sierra de Trujillo, cobre en el mismo valle y destaca la presencia de crisoles en el sitio. Asimismo, cuenta con el análisis de un cincel en el que se detecta la presencia de arsénico (bronce arsénico). Como técnicas distingue el fundido, martillado, repujado, soldado y dorado, y enfatiza la importancia de esta última. También menciona la combinación entre metal y piedras. Estas últimas como categoría propia solo aparecen en forma de adornos, básicamente perlas y en trabajos de incrustación. Estos deben haberse hecho en el lugar pese a que la turquesa probablemente fue importada de yacimientos desconocidos. Finalmente se presentan las conchas como última categoría representada por pocas piezas. Luego pasa a su interpretación de la religión durante el Periodo F (protoChimú/Mochica). A diferencia de otras expresiones culturales como las de Pachacamac, la gran variedad de las representaciones en la Huaca de la Luna le dificultan una precisión de esta problemática por lo que Uhle solo presenta algunos ensayos en esta dirección. Le resulta difícil aceptar la representación generalizada de divinidades, por ello se inclina por un culto parecido a la huaca en tiempos más tardíos, pero hace algunas excepciones como el murciélago como dios de la muerte que existe en esta forma en Mesoamérica así como algunas representaciones antropomorfas como un barbudo por razones similares. Otras reflexiones se encuentran en las descripciones de las láminas con representaciones pertinentes. La parte principal del informe termina con el aspecto cronológico; es decir, las edades respectivas de la Huaca de la Luna y de la Huaca del Sol. Por la presencia de áreas funerarias del periodo F alrededor de la Huaca de la Luna, estas deben haberse instalado después de su construcción por lo que la huaca misma corresponde al periodo F (Mochica). La Huaca del Sol, en cambio, fue ocupada por áreas funerarias posteriores (Huari [Periodo B] y post-Huari [Periodo G]), por lo que no es enteramente contemporánea con la Huaca de la Luna; y documenta la llegada de grupos foráneos que no se perciben en esta última. Por tanto, la Huaca de la Luna fue el «santuario prístino» cuya función fue adoptada luego por la Huaca del Sol. De esto debería resultar lógico que la Huaca de la Luna es también anterior al Periodo B («Tiahuanaco» o Huari). 28
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