Las ruinas de Moche

Algunos de los contextos no conservaron delimitaciones de sus estructuras en la tierra arenosa. En estos casos estas probablemente consistían de caña y otro material orgánico que no se conservó. En los otros casos se trata de tumbas amuralladas. Estas estructuras amuralladas son las instalaciones funerarias más desarrolladas que se han encontrado en el Perú hasta ahora. Demuestran un grado de protección de los restos de sus muertos que se encuentran también entre los pueblos de América Central y se observan solo entre pueblos de un alto grado cultural. Con la excepción de una estructura con paredes sencillas (No.16 en fig. 80), que tiene aspecto de un pabellón y consistió de paredes laterales bajos con un techo de adobes, unas ocho tumbas (Nos.7, 8, 12, 13, 25, 29, 31, 33 e y), una de las cuales sin contenido (y), representan otro tipo. Todas ellas tienen la forma de un sarcófago. Muros de adobe de 0,70 a 0,90 metros de altura se construyen sobre arena o sobre un piso de adobes. De este modo los muros delimitan una tumba cuyo largo oscila entre 2,30 a 3 metros con una anchura entre 1,10 y 1,50 metros. La altura coincide con la corona de los muros (figura 81a). Figura 81a. Dibujo de estructura funeraria CF 31 (6,1 x 21,0 cm). La orientación era siempre norte-sur, de acuerdo con la dirección de la fachada de la huaca. No hubo intenciones de instalaciones muy elaboradas ya que los muros eran sencillos, sin decoración y sin enlucido. Las medidas de los lados paralelos no coincidían y los ángulos no eran ortogonales. Las ilustraciones de las figuras 81c y 82 se refieren a las plantas de las tumbas 25 y 31. 227

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