Figura 79. Perfil de la Huaca de la Luna. Las capas consisten de tierra (a), de grava y debajo y entre ambas, en varios lugares, hay niveles de adobes colocados (c), pero sin conexión con los contextos funerarios que se ubican debajo de las mismas. La capa superior (b) cubre una capa gruesa de arena (e) separada por una banda de barro aluvial (d) en dos partes. Debajo de las capas colocadas intencionalmente se observa otra de unos 10 centímetros de espesor que consiste de arcilla aluvial (d) 267 . Las capas de barro (d) y de arena (e) merecen mayor atención. Las primeras provienen de barro diluido a causa de precipitaciones importantes de adobes del edificio que se encuentran por detrás. La arena es producto de la acción natural del viento. Esta situación demuestra que las capas a-c se acumularon en un tiempo tan breve que no se pudieron formar capas naturales intercaladas del carácter de d y e. Debajo de las capas a-e yacía la superficie original del área funeraria. Consiste de arena mezclada con pedacitos de adobes. Contenía también algunos tiestos pero en cantidades muy reducidas, de modo que el área funeraria no estaba muy recargada de contextos funerarios268. Por lo general, los contextos funerarios se mostraron dispersos, solo en la zona marcada con «x» 269 se ubicaron en distancias menores. Naturalmente, el espesor de las capas superiores que no estaban relacionadas con el área funeraria obstaculizó la excavación. En el tiempo de su instalación, todas 225
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