La vasija en la lám. 8, fig. 6 proviene de un contexto funerario de un niño, instalado en la superficie del área funeraria y rodado por derrumbe de otros contextos, pero protegido por una fila de adobes de unos tres pies de largo de adobes (fig. 58). Las paredes de esta estructura semiesférica a modo de cúpula consisten de barro colocado en estado húmedo. Figura 58. Perfil con un contexto funerario (18,5 x 15,0 cm). Lám. 8, fig. 6 (No. 2540). Cántaro negro con cara, fig. 6a vista posterior. La cara es ancha, casi rectangular234 y lleva orejeras. La parte superior lampiña del cuello reemplaza el tocado, debajo del cual aparecen cabellos en la cara posterior (fig. 6a). La parte delantera muestra una banda dentada semejante a modo de peine con dos cabezas de animales como en la pieza de la fig. 10. De las fauces de una de ellas emana una lengua como cuello que termina en una cabeza de serpiente. De las fauces de la otra sale la parte inferior de una figura humana devorada por la mitad. Esta representación recuerda en forma dramática a la de la figura 10. En la parte posterior aparece un felino, sobre cuya espalda se voltea la cola dentada a modo de peine. Una de las dos asas auriculares está rota. La vasija en lám. 8, fig. 9 fue encontrada junto con dos ofrendas pequeñas y dos vasijas como en lám. 8, figs. 1, 3 y 4 en dos recipientes a modo de cámaras en la pared de la pirámide por el área funeraria (figuras 59-61). 203
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx