momento de crisis para los sectores artesanales (Giesecke, 1978, pp. 69-70). 323 Simón Bedoya, Arequipa, junio de 1874, AGN, CMP. 324 Manuel I. Polo, AGN, CMP, D2, 34-2312; La Opinión Nacional: Revisión General del año 1873; Carta de José de la Riva-Agüero a Manuel Pardo, Lima, noviembre de 1874, AHRA («Los de Polo no quieren a Althaus»). 325 Francisco Ibáñez, Arequipa, diciembre de 1872, AGN, CMP. 326 Villanueva (1973, p. 100) señala cómo el gobierno civil, al reducir los efectivos del ejército de 7000 a 3000 hombres y al tener la posibilidad de acuartelar y armar a casi 4000 miembros de La Guardia Nacional le dio a esta mayor poder que al ejército. 327 Una aproximación interesante a esta nueva perspectiva puede verse en Mc Evoy (1994a, pp. 227-234). 328 San Cristóval, Manuel Pardo, 83-92. 329 El interés de muchos de los miembros del partido era la profesionalización del ejército y el señalamiento de sus tareas específicas entre las que obviamente no estaban las de gobernar. 330 El 2 de diciembre de 1821, el libertador don José de San Martín dictó el Reglamento Provisional de Municipalidades, que fue perfeccionado por las constituciones de 1823, 1828 y 1834. La Constitución de 1834 suprimió las municipalidades encargando sus funciones a un intendente de Policía, hasta el 1 de enero de 1857 en que volvieron a funcionar de conformidad con el decreto del 9 de diciembre de 1856 dado por la Convención liberal. El 3 de mayo de 1861, el presidente Ramón Castilla promulgó la Ley de Municipalidades, que fue modificada posteriormente por el civilismo. Para rentas municipales, ver Mc Evoy (1994a, pp. 103-104). 331 Manuel Pardo, «Discurso pronunciado el 2 de agosto de 1872, al recibir la insignia de mando presidencial». 332 Manuel Pardo «Discurso al asumir la presidencia del Senado» en La Opinión Nacional, 7 de setiembre de 1878. 333 Un acercamiento a los temas de las tesis de los egresados de la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas puede proveer una aproximación al clima ideológico que gobernaba dicha facultad. Cabe señalar las relacionadas con problemas de centralización y descentralización política, reforma municipal, pauperismo, sufragio, fundamento y desarrollo de la propiedad, deberes principales de los agentes diplomáticos, unificación de las legislaciones, entre otras (Martín, 1949, pp. 29-48). 334 Por «campo intelectual» estamos refiriéndonos al concepto acuñado por Pierre Bourdieu para denominar a la configuración o red de relaciones que se dan a nivel de lo simbólico dentro de una sociedad. Los elementos en dicho campo no solo están relacionados unos con otros de determinada manera; sino que tienen determinado peso o autoridad. De esta manera el campo es el lugar donde se lleva a cabo la distribución del poder cultural. Los agentes del campo son: individuos, pequeños grupos, escuelas, o disciplinas académicas. Para un análisis más detallado sobre el tema, ver Bourdieu (1969, pp. 89-119; 1985, pp. 11-24) y Ringer (1992). 335 Reynaldo Chacaltana vocero importante del partido establecía la jerarquía cultural de manera clara: «La inteligencia es el elemento que dirige hoy a los pueblos por el camino de sus deberes y de su grandeza, porque la inteligencia es la fuerza motora a cuyos 186
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