de la imagen. Se trata de una serie de personajes lamentables, separados por una brecha del mundo popular. Pese a sus esfuerzos, que apuntan a la rapiña y la seducción demagógica, nadie, en el mundo de arriba, parece hacerles caso. En este punto tiene que notarse una inconsecuencia en la composición, pues se sugiere que el futuro puede ser construido sin ninguna referencia al pasado, idea que no calza con la imagen de la madre del desaparecido. Figura 3. Autor: Francisco Izquierdo López; refaccionado por Bruno Portuguez, 1986, mural (foto del autor). Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En el detalle de la figura 3 aparecen prostitutas, drogadictos y borrachos; políticos demagógicos de manos ensangrentadas; sacerdotes asesinos, pishtacos o caníbales que comen gente; en fin, se trata de un mundo decadente y sin futuro. Viven en una hondonada que parece un infierno, pues está rodeada de llamas. Casi todos son blancos. El personaje cobrizo más visible es el borracho que, vencido por la intoxicación, aún se aferra a su botella. Los militares también parecen ser cobrizos. Son instrumentos poco eficaces, pues no pueden hacer daño desde donde están. El club Regatas y el hotel Sheraton aparecen como emblemas de este grupo. Es una colectividad desesperanzada; el pueblo pasa a su lado, por encima, sin mirar. Parecen temibles pero no lo son, pues son unos infelices neutralizados por sus propios vicios. 297
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