La urgencia por decir nosotros

Figura 9. Entierro de José Carlos Mariátegui, 1930 (fotógrafo anónimo). Archivo José Carlos Mariátegui, Lima. 44 El término ahora debe entenderse como aludiendo a la época en que vivimos, época que nace con la caída del Muro de Berlín, acontecimiento que marca el final de la esperanza en el socialismo entendido como una regulación estatal, de inspiración humanista, de la vida social. 45 Expresiones que usa Mariátegui para referirse a su primera juventud, marcada por la pérdida de Dios y la necesidad, pero —aún— imposibilidad, de encontrar una fe sustituta. Estos enunciados hacen visible que en el centro de la subjetividad de Mariátegui se encuentra un romanticismo fáustico, el ansia por un ideal que implicara un desarrollo total de sus capacidades. 46 Según Alfonso Quiroz, el gobierno de Echenique, junto con el de Gamarra, fue el más corrupto del temprano período republicano (2013, p. 136). 47 Según Palma, la exhibición de lujo dio lugar a comentarios críticos que habrían de minar primero y luego desvanecer la legitimidad del nuevo gobierno. Palma comenta: «Tengo para mí la convicción inspirada en palabritas sueltas que al vuelo conseguí oír de boca de algunos personajes, de que allí mismo se conspiraba ya. “Están jugando con fuego, muy pronto se quemarán” fue la frase que muy sotto voce oí a un general que conversaba con dos altos magistrados» (1952, p. 1097). 48 Aunque se ha discutido la naturaleza de la enfermedad que sufría Mariátegui, y que a la postre lo llevaría a una muerte prematura, según su hijo, Javier Mariátegui Chiappe, 244

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