CAPÍTULO 6. LA PROFECÍA COMO GERMEN DEL NACIONALISMO ANDINO: TEMPESTAD EN LOS ANDES DE LUIS VALCÁRCEL I Tempestad en los Andes de Luis Eduardo Valcárcel es la respuesta al discurso del Politeama de Manuel González Prada. Allí, González Prada había dicho que el «verdadero Perú» no son las agrupaciones de criollos y extranjeros que «habitan la faja de tierra situada entre el Pacífico y los Andes; la nación está formada por la muchedumbre de indios diseminada en la banda oriental de la cordillera». Esta frase critica las pretensiones de los criollos de representar al «verdadero Perú», pues ellos no son más que una minoría apartada de la mayoría indígena. Pero esta frase es, sobre todo, una invitación para que esa «muchedumbre de indios» se pronuncie sobre el futuro de la sociedad peruana. Aunque los «indios» no se enteraran de este llamado, al menos de inmediato, los mistis andinos sí lo escucharon. Especialmente los intelectuales que podían tomar distancia, por su formación universitaria y su apego a los ideales de justicia, del mundo gamonal donde el indígena era valorado como un callejón sin salida en el proceso evolutivo, como un grupo que merecía el trato que recibía por ser una «raza degenerada», «abyecta», sin perspectivas ciertas de alcanzar una dimensión plenamente humana. En estas circunstancias resulta muy controversial que el indio alcanzara a ser sujeto de los derechos que, según el ordenamiento jurídico vigente, le estaban reservados. Valcárcel pretende hablar en nombre de ese «verdadero Perú» y, para ello, debe partir de asumir las ideas de González Prada en el sentido de que los indígenas son plenamente humanos y que si el Perú ha de ser una nación democrática, ahora les toca a ellos el turno de hablar. No obstante, el libro está dirigido, al menos de inmediato, a la minoría de blancos y criollos que desprecian a los indígenas, que los piensan como el problema 192
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