Figura 2. José de la Riva Agüero y Osma (fotógrafo anónimo). Imagen tomada de La Primera, 5/8/2012: <http://www.diariolaprimeraperu.com/online/especial/elcarino-malo-por-la-catolica_117071.html>. Henos aquí frente a un hombre maduro y grave. La prestancia y el orgullo juvenil parecen haber dejado paso al desencanto, cuando no a la soledad y la melancolía. Ha ganado en peso, lo que se evidencia en sus mejillas redondeadas y, sobre todo, en lo abultado de su papada. Porras dice que «era de tipo más pícnico que asténico» (1995, p. XXXVIII), probablemente por haberlo conocido ya mayor, entrado en años. Los bigotes son pequeños, no cubren la comisura de los labios. Y ahora mira de frente, como demandando la comprensión de quien lo observa. Definitivamente no luce feliz. Y siendo una foto de estudio, probablemente retocada, no podemos dejar de pensar que esta es la imagen que Riva Agüero quería transmitir de sí. Definitivamente un hombre que se siente solo y desilusionado y mira desde una gran distancia. 153
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