La trampa

La noticia. La noche es la mejor amiga dal preso. Cae como una manta negra sobre sus laceradas heridas. La noche no es solo para dormir, para reposar las fatigas del día. Es sobre todo, para rumiar los pensa– mientos, los deseos, las angusties de las 12 horas de luz, bajo la mirada de los guardias y las voces de or– den de los carceleros. La noche es la soledad, es estarse al fin con uno mismo, lejos de los forzosos compañeros, que se le quieren m·ater a uno hasta en el alma, y que le cuentan a uno una y mil veces su "causa", sus secretos más íntimos, sus más repugnantes necesidades. Tendido sobre el camastro de la celda, Charles S.tool deja correr sus pensamientos. I si todo fuera un sueño, un mal sueño, una pesa– dilla... ? Cuántas veces ha pensado lo mismo ... ! Cuan– do era niño, bueno, niño exactamente no, sino un mu– chacho de unos 12 años, leyó un cuento, no recuerda cómo se llamaba. Pero era así: un príncipe joven. im– paciente, deseó alcanzar de una vez la felicidad. Su ha– da madrina le presentó un carrete •an el cual estaba en– vuelto el hilo de su vida. El príncipe tiró del hilo y su 80

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