La trampa

- A tí te hemos reservado para una prox1ma mani– festación ... Tenemos que aprovecharte. De modo que tú te quedas todavía ... unos días más . . a lo sumo, una semana. . . luego venimos por tí. Hay que impre– sionar con tu libertad. Hay que tener motivos para ex– hibir nuestras fuerzas. . . conviene. Todos nos hemos quedado estupefactos. El Direc- tor pregunta: . - Entonces S.tool se queda? - Sí, Director, se queda. . . Guárdemelo usted para la próxima . .. I avanza, llevándose a los dos compañeros de pre– sidio hacia la puerta, hacia la libertad ... Siento que el mundo se desploma sobre mí. Se ha cerrado la trampa. El Director evita mirarme. Yo no pu~do decir nada. Pero veo la seña del Director al gen– darme que espera en la puerta. Tomo mi maleta y sal– go. De nuevo a hundirme en la noche de la prisión.. I ahora sí que para siempre. - 138 -

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