La música de las bibliotecas: política y poética de un espacio público, hoy

76 Si lo tienes, toca levantarse, y leerlo. O acudir a una biblioteca o una librería y buscarlo, y leerlo. Luego, tal vez en unas semanas o meses, regreses. Yo estaré aquí. Pero este asunto se manifiesta también de otras mane- ras. Y tiene sus genealogías. Hay tradiciones bibliotecarias que tienen su origen en sociedades de iguales: por ejemplo, las bibliotecas anglosajonas o catalanas, o las anarquistas en Argenti- na, por citar algunas geografías. Bibliotecas que fueron creadas entre pares, con el patrocinio y la participación de todos. Bibliotecas que fueron animadas por el deseo de compartir lecturas y participar de discusiones. Lo interesante es que el espíritu de la igualdad pre- valezca, aunque el contexto de la cofradía se haya exten- dido. Eso es lo que acontece en numerosas ciudades de Estados Unidos. Las bibliotecas ya no son clubes de blancos mascu- linos y supercultos; ahora pueden ser bibliotecari@s negr@s o latin@s, con la identidad sexual o cultural que ell@s elijan. Lo importante es que prevalezca en ellas no solo la voluntad de tratar al usuario como un par, sino de reconocer sus derechos a la hora de escoger y selec- cionar los acervos, por ejemplo. En muchas de ellas se

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