La Justicia : periódico semanal /Título posterior: La Justicia: periódico religioso, político, científico y noticioso - Año V (116-118,120-121,123-139) Año VI (140-143,145-153,155-173) Año VII (174-209) Año VIII (210-216)

.Do1.1Je q,dG1't1 qne estéis , amados hijos, , /:nóos cnantos os sea, fü.cil ve - l!Jr os inv~1a Hcnrn, aa~o.. :osamente á su. M0 ::.1. Ptlro convjene que, en este Sf,Gl':do tiempo, un cn.tólico, si quiere se:.· ~unsecnentE consigo rnísmo, no veug8i á Roma sino n.compaiiado de la fé cristiana. Por lo cual, con vie - fl S que posponga el intempestivo espectáculo de 1aó cosas iigerns y profa.n as concentrn.mlo rnas bien su es - píritu en lo c¡ue mueva á religión y piedad. Y mueve á ello princ1palmeut0 conside.rar el carácter natnrn,l de esta ciudad y el sello que la rn ano <le Díos le ha impreso y que n ingún humano desi'gnio ni fuerza algúnn, pueden mudar. A la sola ciucbJ <le Homa, eutre t0Jas1 en efecto, escogw para. destinos excelsos y sobrnhuma.- 11os y consagró para, sí el Redentor del humano linaj2, Jesucristo. Aqni, no sin prolonga.da y mis!·eriosa prepa..:,wión, asentó el solio de su imperio;. ,1,qui: mnindó que s~) fijase fa sede dé S'l Vicario ~ur;1nto L1 perpetúidud de los tiempos; aqui quiso que se custodiase santa éinviolablemente la luz de la celestia l doctrina y que de ,:1,qui, como de calieza y augustísima foen te 1,,e difandiese a toda la haz de la tiorra, de tal suerte que quienquiera :iue disintiese de la fo romana, de Cl'isto mismo dif,intiese. Acrecientan b santidad de Roma sus antiq uísimos m onumentoe r eligiosus,la singulu.1· majes tad ele sus templos, el sepulcro de los Principes de los Apó?tolE1s, las catacumbas de los fortüiimos mártires.- Todo el qua bien sepa ascuchar la voz de esos monumentos, sentirá que está en su propia ciudad mlÍs bien que pereg1 inando en ciudad ajenfli y, con la ayudn, de Dios9 regresará mejor que vino. PéLra que las presentes Le tras más facilme:i;ite lleguen á noticia de todos los fieles, aún impr esos , pero sus~ritos ~e mano de algun notario público y premunidos del sello de a lgunü, persona constituida en dignida<l eclesiastica., 1:1e 1,reste absolutamente la, misma fé que á las present'-''3, si fue· sen mostradas y ei.hibidas. A ningún hombre le sea licito. nues, infringir esta págürn de nuestfo• indicción, promulgación, concesión y voluntad, á oponerse a ella con temel·ario atrevimiento. Y si alguien pre· sumiere hácerlo, sepa que na incurridu en la indignación de Dios Ornnipot0nte y de sus santos ApóstoleB Pedro y Pablo. Dado en Roma, en San Pedro, á 5 de Mayo dr1 ;~t de la Encarnación del t SeÍior mil ochcien tos noventa y nueve, vigésimo segunc1o de Nnestro Pontifica.fo. A. ÜARD MACOHI. c. CARD. MASELLA PRO DATARIO Visto en la curi r.- G. Dell" Aquila. Visconti. -~~ - CATÁLOGO ' de los casos en que lo.1 Papa,8 ltan sido árbitros pat·ct resolve-1· la.~ ClLestiones i nte1·nacionales ?J evita1· las !J LiC?T as . Inocpncio I fue elegido por ]os ro - manos para tratar con Alarico du - rante el sitio de ,Roma, en 409. · San Lean el Grande in:fhyó y ~btuvo la paz de Atila , q ne desolaba á Itali ., en 452. El mi.sm,o San León el G rancle logró que Genserico respetara '.-ts basílicas de Scm Pedro y Sa.n P,1oie y no matara ni incendic1ra á .Roma ca.and? aquel vándalo fue llamado por fa viudc1, de Va.len tia no III (455) . El rniemo Pontífico fue tt.rbitro para resolver las cuesLiones suscitadas entre orjentalas y occident.1,les. San A.tanasio II fue me ador, en 496, entre Italia, el rey 'reodoro y el emperador Anastasio I. LA J·osTICIA Juan II, en 534, fue árbitro de paz en bre los ostrog os , Ita lia y Uonstantinopla. 8 ... r1 Agapito I, á instancia, <le r eo. da tu, ejercio su inftuenci.a cnn Beli- ::;"'rio, general de Jt1stini.1uo (585). ci.~n Gregorio I el G 1·ande intervi- (393) eu la8 cue:3tiones entrn Agllilulh , el duque de T11du, el EHrc:1 y el e :.u Darndor. · J11rtn 1 V (64:0-G42) foé mediador entre lu8 ro!.llJ.nus, ol Exa,r~a Teo!:ibcto y Gü0lio, duque de B ,1,navente. G-regorio 11 (715-731) logró Jotensr á Luüprando cuando en r:,u invasión á Boma, amenazaba tlestrnida. Sa.n Zacaría8 (7-H-752) fué mediador, c,,ü Lt1itprn11do, c::w,ndú se renovó b guarra en Ita.Ea . El mitimo 8c1n Sacu.rfas fné woJi:1- <lor enlre los rom~rnos y el rey Retchis, y despaé3 entre los fr:1ncese:3, Chil:lerico III y Pipino el breve . Estebain III (752-"{5'7) fue árbitro en h1s cuestiones sa8citnidas @ntre Astolfo y Pipino . Adriano I fue mediador (773) entre Desiderio v Ca rlos de Francia. Esteba.u V.,(816-81 7) lo foé tambien emre Borgoñ~ y Provenza. l'ascu.11 I foé llamado á intervenir (823) entre los partidarios imperiali;;ta ó carlovingiano,y el Gregario IV esté1bieció la paz entre la familia imperial y el Estado (829). Nicolás I (858-867) fué lLunado el Grande por el resultado de los impurtuntea arbitrajes q UE: ejerció, hasta el punto q u0, como dice la Crónica de Rl3gino, «reinó sobre los reyes y Castilla. de Aragón, Toscana y Lombardía. Gregorio XI (13 70-1378) consig1 iio restablecor ta, paz en c ~1:stilla, PortugvJ y N ava.rra. . C;1lís to III (1445-1458) arregló l as cont_iencla.s entre Federico y Ladislao. Alejandro VI (1492-1503) fué árbitro en Espn.iÚ1i y Portuga.l para fij¡1r los límites ds los desc11br11u1en tos del Nuevo :lifondo. Par:lo l~I medió entre Cu.rlos V y Fern;¡,ndo I , y logró b tregna hecha en Niza. ep. 1528. Gregorio XV (1621-1628) puso térintno fe liz á b ocupación del Valtilian. fio IX (1846--18713) ejerció su influencü1 p,ua la. termin<oción Je b gneL·ra entre ]1rancia y Prusia. León XIII ha sic o arbitro elegido por el e1Hperador de Alemania y el rey de Bsp,1,ña en la cuestión de las Carolinas . También terminaron con acierto y apla.uso las r:uestiones sobro límites entre el K~tado d8 Ven~zaela y !a Guayarnt inglesa, en virtud clel arbitrc1je confiado y ejercido por León XlII. Por último, un tel egrama de Wuashi11gton, de mediados de Mayo último remitido á Roma, afirma q rre la República de Haití y la de Santo Domingo han l:iOmetido al arbitraje del Sumo Pontífic6 León XIII la resolución de las disensiones que hasta hoy han dividido á ambas naciones. tira.nos y los sometió á ::;u voluntad ___________________.. como j efe del mundo católico.» VARlEDADES. Adnano 111 (884-885) foe llamaAn~t}dota Moral. do a pacificar la familia imperial; pero mnrió cuando se dirigía á Francia á ejercer su misión. Juan XV (985-986) medió en la El famoso Dionisio, tirano de Sicilia, u oond<,oÓ i muerte á un hombre. Lágri- ~ontíenda, entre .n. LLgo Y lus franceses mas y r·uegos fueron , t ·1 d lf . h.. l L ., .J. · A,;i ,, 10 u 1 es; y na a con An_u_ ,'º! Jº e e, otan-o. uema.s , fué capaz de oo.nmove1· aquel corazóu de reconci1io a Etelreac..i, rey de Inglate- i piedra. rra,y n. .tt ca.l·tlo/iuque de Normandfa. -Diouiaio-le dijo entonces el reo:- 8,111 Leon lX fué árbitro (1050) en te voy á pedir un p~atrer favor. las cuestiones sobre el imperio, el du- -Todo lo concedo, exc,>,pto la vida. que de Lorena y los condes de Flan- -~engo muj er é hijos; loe negocios des y de Holanda , y ader:ná8 logró ~o m1_ casa ~e hallan harto confus~s: mi q u j hic:iercLn la,s pace l:l ol 0mpern.tlor fomiha q ueaa ?ompl~tamen te arrumada y el rey de Hungría. si no V?Y ~º- mismo a arreglarlos. Esou- • Gregorio X (1271-1276) restable- cha, Dionmo:. yo soy u~ hombre que ció lu. pa~ entre la Italia y el impe- c ~mplo con ~ 1 palabra; 8 ~ me concedes . diez dias, te JUl'O por los d10ses que an. no. . . , . tes de terminar el plazo me t~ndrás á tu Inoce_nc10 _Y (127~) fue mechatlor a is posición. entre Pisa, Luca, Genova y el rey de -Repito que no puede ser. Sicilia. -Dime: si encuentro un a.migo qne Victor lI logró deshacfü la guerra se enciene y responda ~on su cabeza. de entre Etirique III y Fernando de la mía, me darás ¡oh Rey! la libertad? Castilla (1055). Concedó lc:1, paz en- . ,:-Si. 're la c~noedo º?n esa conditre el emperador y Go<lofredo dr:, Lo- c10n. ¿Cuantos dias uecee1tae¡? ren:::- · y M (OGG destruyó las excisio- -1:>_iez. , nes suscitadas entre dicho Enrique - · 8 : ha_y alguno que responda por Ll, III l bl te da.re vernte. Y .?8 º? .es. . , . . ." 1 • .Aqueila misma tarde estaba el reo AleJJ.ndro II puso termino re.1z v1· 8J·1:1.ndo ,.. uno de su · l · · · ~ ,. ~ .· . . E . · A . _ J . a tlm1gos en a pri- _(1O69) a la~_...,nestiones entre nnqu_, s1ou; pasaron diez, doct>, quince, diecilV 1 los SaJo~es . . . , . ocl.lo días; llegó el veints y t odo se haJla- !,an Greg,Jno VII eJerc10 el mismo \;a preparado ¡;arn la terrible ejecución, arbitraje en 1077. siu que al verdadeJO l.londenado se hu• Urb,tno II (1088-1099) reconcilió bies(j presontado . á. los duq □ es normandos RogE:rio y D1oniaio fué á la prisión y encontró Coemundo, ,;y ·puso término á las a l eucarcelad,o cantando d0 muy buen cu0stior1es suscitadas en e1 Concilio humor. de Clennont. -¿tlabe:¡ qné_dia es hoy?-preguntó G.:egorio VIII (1187-1188) foé I el rey sorpre~dl~?· . d . ., , . · ·, 1 t · .1 l -Lo se,D1oms10: es el vemte me rnuur y · tnnmw as con ienuas ,., , , · • · , . • r; - ¿eia bc·s a qne hora te edra lugar la e1~tre lt1is 1 "pu!Jhcas na '-.:.enova y · ejeeu.;;ióu? P1sdi . -A las tloce. Iuocmwio III (1198-1216) fuó du - -¿Sabes que hoíla. es? ru.nte todo su Pontificado árbitro y - La.a once. juez en lat:i cuestiones suscitatlu.s en - -¿ Y no temes la muerte? tre loB pnncip"'~ de Europa, como -· ~é qne ne modré. entre el Imperio con 0th ón , en Ar::i.- -¿Esptras acaso 'lUe yo te pe~donl1? gón con Pedro II, e 1 Francia, con Fe- --: .No_:· ~spero que venga mi amigo. lipe H, én Portugal con Don Su.ncho D,1on1s1 0 °0n templó llen0 ~e asombro I, en Hangria con los hijos del rey, ¡ 1ª fe de a,1uel hombre y quedo mudo larh •¡.1.· ., p go rato asta que, por u J1mo , muno en e- 1. 8 : 1 h f' t 1 1 1 ,J l l b' · l ono a ora a. a , sacaron a reo a rusüi, a<Áonc s rn. F!, ic o para recon- , s· tio de la E-iecnoión n· . . f . . ·T., P' .. G r r" 1 J Y wnrn10 uea1 - ci Jat a _isa COt~ . t)llu, ü,. , gniúndo al acJmpañam,tol'.lto, hasta el BeneJicto XII concerto treguas mismo cadalzo. El verdadero coudena.- (U$3d:) entre R.:,berto de Nápoles y do no se presentaba. J:1 ederico de Si{:ilia. -¿ Eape.t·::i.1:; toda vía? Clemente VI (1342--1352) fuo me- -Sí, espero. diadm· entre Inglaterra y Francia, El verclugo afilaba en una espada homieida que le había de cortar lfl. cabeza. Denepen te Be oyó una voz que gritaba: es pua! Y se vi6 nu hombre q ne se abría paso por entre la much<=dn.mbri. -Belo aquí, dijo Dionisio. Tenías raz6n; bien. En efecto, el verdadero reo llegd al pié del cad.1:1.lzo. -8eñor, exclamó, poetrandoae á los pies del rey. ¡Gra~ias, gracias! Despaia abrazó á su amigo, y dirigiéndose al verdugo, exclamó: -Aquí tienes mi cs.b~za: córtala. -No; yo os perdono á los dús, aña.- clió Diouisio, pero impongo una condiuión. -Dila. Ci' -Sois dos amigos: quiero que en lo eacesivo seamos tr~s. - A un sabio sob~rbio Sabio, que nunca ttl humllaa y estudia:; pua negarlas; las celestes mara vi Ilas; ¡á Dios se va. de rodilla1i! ...... ¡y tú no SR.bes doblarlas! Ni tu ciencia analizarlo ni tns ojos pueden verlo; y en vano esperas hallarlo, si en vez de reveronoiarlo te empeñas en comprenderlo. ¿Abarcar quiere tu mente lo infinito? ¡Estás lucido si iguoru.s, pobre demeute, que ha de ser le, continente, ma.yo1· que lo con tenido! .!!Ju vano será. que gires del uuo al otro confín y que obsecado delires; por donde quieras qne mites, no has de hallar á Dios el fiu! ¡ En vano entre los escombros de una y otra religión buscas prodigios y asombros, si no nacen en tns homb1·oa la.e álas de la oración! Con ella se tiende el vuelo, con ella se alca.o za todo; más tú, sin mirar al cielo. 1e revuelcas en el suelo oomo un reptil ea nl lodo. Desde él, con cerviz enhiesta, lanzas á. 1~ eternidn.d tu irrnverente rrotfata, como tu saber, compuesta de soberbia yseguedad. Pero Dios, á quien provoce. tn vos movíéudole guerra; desprecia tu furia loca, y al fiu te tapa la boca 0011 uu pnñado de tierra. F. RU.A.RT. El F'ens1rtm!ento.. Yo, de solo atnbutos que mi sér inmortal pide, soy una luz que divide á los hombres de los brutos. Siuy al primor crisol eu que to'ea la fortuna, más mudable qtrn la luna. y más ligero que el sol. No tengo ñjo luga.r dond~ moeir y nacer, y adonde siempre sin saber dóude tengo de pttrar. La adversa suerte ó altiva siempre á su lado me ve: no ba..v un hombr~ en que no e&t4 ni mujer en que no viva. Soy ec el rey el detivelo de su reyno y de an E stado: scy en el qua es su privado la. vigilancia y ol celo. Soy en e! neo juaticia, la cnipa en el uelineuente, vi r tud en ol pretend.iente, y eu el próvido malicia. Eu la d'.lmi:1 l!.\ .bel·mosura, en el g~li,n el fa ,·or, en el soldado v2.ior, en el tahur la veo tura. Enº el avaro riq u·eza, en l mfoero agonía, en el alegre al<'gría, y en el triete soy tristeza. Y en fin, inquieto y violento,. por donde (lUiera que voy, so." todo y nada, pl¡es soy el humauo pensamiento. Mü ad si bien me describe va ri:3úad tan singular, pue,1 quien viva ::iin pensar n o ·• 1 o e dtcil· tl ue vive. CA.LDEn.6N DE LA BAEC.A.. --...A-..-.,~-__.A ,~__,....__ Imprenta de wa. Justiciao

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx