La Justicia : periódico semanal /Título posterior: La Justicia: periódico religioso, político, científico y noticioso - Año V (116-118,120-121,123-139) Año VI (140-143,145-153,155-173) Año VII (174-209) Año VIII (210-216)

m t , Ú -De art mento ash. OFICINA. ]Jr. Fidel O. E,cudero. ~ Calle de Castilla N~ 28 -~- 1 I Periódico Religioso, Político, Oientifico y Noticioso. Afío VI.] Huaraz, Abril 6 d8 1898. LA JUSTICIA. HUARÁS, ABRIL 6 DE 1898. V%J:B.1\TBS SANTO. EL lugubre aparato de los templos; el silencio sepulcral extendido en el santuario; sus altares desnudos, sus irnagen,,s cubierta¡,:; .de negros crespones ; los ministros del Señor revestidos de luto, repitiendo las lúgubres lamentaciones de Jeremías al compfLS de tísimas locciones, esos altísimos cons8jos, esos tiem1simos afectos -que se llaman vulgarmente las Siete Palabras, ó sean las Srn1.11 CLAÚSULAB del Testamento de un Dios moribundo .... ........ Meditemos en ellas por un momento con la atención y el re::ipeto que mereeen tan augustos misterios y con la brevedad que reclaman las cortas columnas de nuestro semanario. 1* PALA.BHA. ]os tristes gemidos de sagrados J;'adre, perdónalos; p:>r que no instrumentos .. ........ todo; todo nos saben lo que hacen. revel!J que el dla de hoy es <Üa de ( ) ~ LC C. C, XXIII. dolor y de angm,ti,t, día de peni- LA rnsTrcu rechma el castigo de tencia y de regeneración. los culpables; pcr esto ./'oé burlado de El r,ecucrdo de la grán escena su hijo Charo fulminó contra él y Au del Calvario ha extendido su ne- desceridencia un terrible anatema; gro manto sobre la Igh ia Uni- Elía.s hace descender fuego del cielo versal; y sombrías nubes ,que cu- que abraza á los 50,000 soldados enbrlan la Montaña Santa de Jeru- viaJos por el impío Ocosías para prenderlo; J >a.vid encarga á su hijo aalen han descendido sobre nues- Salomón que castigue á Semey que tras almas. se había burlado ;le el cuando huía En esa sangrienta escena figu- de la persecución de Absalón; los disran como actores el Eterno Padre cípulos de Jesús piden que caiga el como sacrificador, el Verbo Hu- fuego del cielo contra los ingratos manado como víctima expiatoria; samaritanos. como verdugo un pueblo ébrio de Era pues de esperarse que la primera. palabra de un Dios-quo es la furor, y María como la hostia pa- misma justicia,-de un Dios ultraja.- cífica que se consnme en a.ras del do, flacrelado, coronado de punsantes dolor. espina~ y crncificado, fuera de maldiHace 19 siglos desde que ese ción, ele castigo y del más terrible agrán acontecimienta en que la natema. humanidad envuelto en las ti nie- Pero nó; olvídase en ese momento 1 de todos los ultrajes, de las más iguoblas del paganismo se levantó de miniosas torturas inventadas por la sepulcro de su degradación, cual malicia cruel y refinada de un pueblo otro Lázaro al contactode la san- que ébrio de odio y de venganza pide gre del Redentor. a gritos su sangre y su aniquilación. XIX siglos desde que el pueblo La Justicia plega sus alas y cede deicida recibió entre alfombrados su derecho á. la Misericordia, que per- . snnificadada en Jesús abre sus dulcíde flores Y ¡ bos&.nnas ! de alegría simos labios para pronunciar la l.ª Ai que poco despues había de dar- palabra-que es de perdon y de inle la muerte más cruel é ignomi- dnlgencia para sns mismos verdngos. niosa. Dice: Padre perdónalos, porque no XIX siglds desde que bril16 en 1,aben lo que hacen. nuestro horizonte el iris de paz y PERDÓN-He allí la más enblime se levanto el Lábaro de la Cruz palabra, compendio de todas las enseñanzas del Divino Maestro. sobre la cúpula del universo. Ps&nóN-He alli el ejemplo más XIX siglos, en fin, desde que grandioso que nos da. a las orillas de salió del costado de Jesús 1a re- la eternidad, abriendo las puertas de Iigión divina, religión de paz y de su corazón á tcdos los pecadores .....• consuelo, de perdón y de mi8eri- PERDÓN He alli la primera claúsula cordia, para el pecador, de las de su testamento sellada con su inmás puras delicias para la inocen macula.da sangre Y que toda la hud manidad postrada en tierra debia gracia, de amor Y ca rida para to- barla en su corazón como el postrer dos ......... •··· efecto, el último consejo de un amanEs pues deber de todo cristia.- tísimo Padre. no conmemorar ese hecho triste Bastaria esta. palaúm ;Perdón! pro- ~omo la muerte, sol)lbrlo como la nunciada en tales circunstancias padesgracia y cruel como el dolor. ra demostrar hasta la. evidencia que Subamos en alas de la. fé a la el que la exhalaba. no era un puro hombre E!Ü10 el H0mbre--Dios que vicumbre de aquella Montaña em- no en busca de los pecadores y por la papada con la sangre del Corde- sc1,l va.cion de ellos piden ¡perdón! sus ro divino; y postrados bajo la divinos labios; claman ¡perdon! las sombra del madero bendito, es- llagc1s de sus manos y de sus pies..... cuchem)s y gravemos con el bu- . ril del más acerbo dolor las ulti- 2.n. PALABRA. mas lecciones del Maestro divino, Boy estarás conmigo en el palos últimos consejos del más amante de los padres que muere por &us hijos,y los postreros afectos del esposo de nuestras almas. Se redqcen á. 6iete esas sapienraiso. EL TABOR y EL CALVARIO: he am bs dos montes más sagrados de la tierra sobre los que subió Jesucristo ea el trascurso de su vida mortal y que son los testigos de sus mas grandes mara.- villas. Viósele en la sima del Tabor lleno Je rnsµlil.udnr y de glol'ia., rodeu.clo de SL18 a,p,.i:t0les y temenJ.o á su;; hdoJ it Moists y E lías. B'>tH. en la cima. del Cn.lvario cubiol'lil.l <le oprnlnos y de hmoilhtci<>nea, rode2td<J de sus verdngo:::; y tcnieudo a sus lados á. <los malhechores. Alhí oscucha la dnlci'sima, voz del Eterno que dice: Este ·es w i. Hüv muy a,nadv en qui.e1i tengo ,rus complace1tcias; y aq ut son a.tormentados :-;ns üÍdos con la blasfemias o im¡..,roperios ele un pueblo lleno de furor y <le venganza. Allii. trnns:figúrase su sa,crosantísima Humanidad, que se presenta como el sol en su zenit irradiando t:)- rrentes de luz y de delicias, que haco ex.clamar 1.'t sus discipulos palabras de sublime ~rrobamienlo; a.quí esa Humanido.d [Lpena.s conssrva la imigen de un ser humano: su rostro está cubiertc\ de polvo y salivaA, su cabeza coron,.du. de punzantes espinas, sns manos y piés taladrados con dnros davoe y toclo su cuerpo cubierto <le una sola llaga. Y para su mayor tormento uno de los ladrones crucificados se burla de Él con las mas soeces palabras; mientras el otro dirigiéndole una tierna mirada le dice: Acuérdate de mi cuan- , . . do est,•s en. tu retno. Jesús, ,1,penas escucha esta plegn.- ria de compunción y arrepentimiento cua~ 11, olvidandose de sus propios tormentos, se vuelve hácia el buen Ladron y le dice: IIoy estarás conmigo en el pamiso. ¡Palabra sublime que encierra. un mundo de misterios! Ella pregona desde la cátedra del Calvario la infinita misericordia de Dios y el inmenso poder de un corazon contrito y humillado que al instante nos abre las puertas dalParaiso Ella nos enseña que la Cruz es el camino más breve y seguro de la salvación y la escala mística para levantarnos clel cieno de las pasiones á la perfección cristiana y suLir de la tie· !'ra al Cielo. Nos dice también que la suerte tan diversa de los dos ladrones es la imagen del pecador obstinado y convertido ...... .... .... . Nos dice, -en fin, que esa escena 3imboliza el juicio univenial donde les buenos estarán a la diestra del Juez Supremo y los malos a su siniestra, para recibir el premio ó castigo condigno á sus culpas. 3.11 PAL.ABRA. Mujer, he alli tu hijo; y dirijibul,. se al Duci pulo: h,e alli tu Madre. El hombre por el pecado era reo ele culpa y como tal no podía jamás unirse con Dios mientraa éste no lo perdonara aquella dGuda: era también reo de pena et,rna y no podía en t~·3:r á la gloria mientras Al Redentor dtv1no no abriera. sus puertas: habia per-- dido la filiación de Dios y neceoi taba que se le restituyera ese derecho para aspirar eon confianza a la perfec. ción sobrenatural. En la Cruz y por los méritos de la pasipn del Crucificado se quitaron esae tres inmensas barreras que separan infinitamente a la criatura de su Criador. [Núm. 160. En efecto: por la 1 ª Pc1.labra quedó borrada la mancha. de la culpa: Padre, perdónalvs ¡,or que no saben lo que hacen. Por la 211 Palabra se abren las puerGc1.8 del cielo y se le 11 roa. !'t. su posesión;. Hoy estarás; conmiuo rn tl paraiso. ;\. Y por la 8ª .Palabra se le restituye la filiación divina, dándonos por madre á la mi sma madre de Dios: Mujer he ahi á tu hijo . Y ep prueba, de eeta, donación se dm~poja, en ese momento hastt-1. del títnln tan tierno de MADRE, que debía. c: a,nsii.do inmen~o 1lolor á Maria para llanU1rla j\(UJER, como si le dijera: hasta aquí habéis sil.lo mi madre y ahora que voy á -cuorir y consumar la redención de h humanidad permítame Madre mía, qne me depoje aun del derecho de llamarte con ese nombre bendito y dulcisimo; pues quiero que. desde este instante seas ya la madre de los pecadores y ejerzas con ellos los derechos de tu maternidad: ellos son tus hijos adoptivos, fruto de mi dolorosa paeión, y de tus dolores al pie de esta Cruz. En verdad somoa pues los hijos de María y E Ua es n nestra madre y la más amante de las madres. He aquí la ~• claú~ula del Testamento de Jesus escrito con su sangre, sallado con la señal de la Cruz, reaistl'ado en lo8 decretos eternos-, en~omendado al mas fiel de los discípulos, ejecutcriado con la muerte del Testador, y que nos sirve de título para invocar co p ena confianza el patrocinio de María. 4.ª PALABRA. Dios mio, Dios mio ¿ por qué me has desamparado? •Qué significa que un Dios ya vencedor de la muerte revele cierta debilidad, quejándose con enternecida voz del abandono de au Eterno Padre? Ese Corderc divino no ha abierto los labios ni ha exalado el menor suspiro al ser coronado de espinas, flagelado, conducido á ¡la cima del Golgota con un pesa?º madero,. al ser crucificado y cubierto de mil oprovíos · y ahora en momentos de coneumar' la obra de nueatra redención abre sus labios implorando el auxilio del Cielo. Examinemos los misterios que encierra esta nueva. Palabra. En la.a grandes calamidades, en los momentos de la muerte es cuado se conoce el amor de los suyos y 11la gra-. titud de los beneficiados. Jesús saturado de dolores, dirige una mi¡·ada hacía la multitud que rodea el lugar de SLl ~ suplicio como buscando una ma.ao cariñosa que enjugue sus l~gri~as y derrame sobre ~u corazón siquiera una gota de consuelo, y no encuentra ningu!lº· Han huido de su presencia, abandónándole en manos de sus crueles enemio-os, los ciegos á quienes dió la vista, blos tullidos a quienes sanó, loa muertns resucitados. la innumerable multitud que poco antes le seg!lía electrizado por sus portentosos m1la· gros. Le han abandonado también los apóstoles que le había~ jurado a~o~ Y fidelidad hasta morir por el d1vmo Maestro ........• Al pie de 1~ Cruz es•

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx