~ 1 1 1 '1 por que el mismo Concilio (Capitulo l. 0 Seccion 14 de lleforma) dá ú sus disposicio... nes la denominacion de Cá. nones; y 3. 0 por que · todos los canonistas, al hablar de las fuentes del Derecho Ca... tfónico, compreuden ;os dé cretos, resolueiones e~c. de los Concil_ios bajo la palabra de Cán(Jnes. Exarninemos ahora Jas sitas en qué pretende apoyar El Ciudadauo su tema pri11· cipal. Dice oue debe !-er pr~t:isament~ J)~ctor ó Licenciado en Derecho Canóúico el Vicario Capitulár, por que así io dec.:lararon cinco -con, lgregaci1>nes de Ohi~pos y Uw "na de , Cardenales, hahit>ndo 1nmulatlo destitufr de la Vicu ria Caµitular a,' un Dean no Ü1'. y que .'W eligiera al A1·cedifl110 Dr. Como no pU1,1tualiza 'la fuente <le que ha tomado ta.. lts citas, llÍ los respectivos casos que motivaron las <le-- claraciones, ni el Sumo Pontí ~ce, que fué consulta<lo· ,para espeuirlas, tenemos fundada pres u ncion ·de que son falsas. lds seis ó siete citas de .Co11, gregacior,es. En contra po - secion de to<las ellas nos bas, tara una. · Consultada la Sa,; grada Congregacion del Con. cilio sobre una ele.:!ciou de Vicario Capitular, que reca. "VÓ en un sacerdote no Dr., iü licenciado, pero si i<loneo', sin embargo de quP ~n él ca_ bildu habia otró Doctor , ele..., gihle,aprovó uquella eleceion·. ' (Fagnani in primum librum Decretaliurn. De rescriptis Capu,t IV.) Finalmente las <leclaracio • nes de la Sagrada Congre"' p;acion del Co11cilio y las de Obispo~ y regulares, aun que fuesen verdadens y · contra. rias ú. nuestro propósito, no deben, ni pueden tener fuer. za de la ley; y por el contrario se coi1sidera11 derogadas antP la Co11stitucio11 del ac_ tua l Su ino Po11titice, 1 elativa & Vicarios Capitulares; pa t' sto e¡11e e·l ella dice termi11ante-.. 11.t>, ~te , CO!> T't>specto ai tdegi... l,le p ~1m Vicario Capitular, o el que de otra mánera se halle en cuanto sea posible, • la altu1'a de su dignidad [Que fué lo que se <lemo5tró.) Otra de las _·suscitaciones que se nos h"ee, es esta; ' 'e- . ltos mas ~Ít'11 ~on los que han trm,ca<lo malicio~amente el Capít11lo 20, nota de Gulma. yo, supri111iendo to<lo lo q ie es contrario á su prnpósito" -Venga un lector cualquiera que np caresca de sentido co~ LA IGLESIA PUNEÑ.A:. mun,--.y lea Ja 2. ~ nota in- , tegra de Golmayo al Conci lio Tridentino seccion 24 ca. pítulo 16 de Reform. Ese quidam <liria, que tndo el te .. 11úr de la nota apoya nuestro propósito, siendo una de sus me_jores con el usiones la q uc hemos copiado en . nuestro número anterior, y es ' '¿Que baria un cabildo que contase e11tre sus individuos un Jicen. ciad u ó Dr., ~n Derecho Ca. nónico, <lesa u torizado en la opinion,, tal vez sin ciencifl á p~sar ,<le su doctorado, y cuyas costumbres no fuesen las mas puras?" Esto que 110 puede ser contradictorio á tü<lo el tenor de la nota, nos basta. Al <·oneg; irnos ' 'El Ciurladñno" sol.,r t> tHFslra e , ta dl'i Ca 111 111, que t i ata d,· l 11Úm rt 11) d e r:-.erntarlores qu <· dc,hcrn coH cmr-rir ,Í lu e h.. <;,'. 1011 de V I CH I' i o r a p I t ll I a,. ' el i l' e : ' 'lrn ~rqui IHs decre rales de ' Greg<M·io Pi:lpa lX libro l. 0 título 6. 0 de E tectionem et electi, potestate cop 42 1¡11t> d icP: Quia p..-oter di.- versas elr:ctior1 mn formas, qitas qui1tam, invenire cona.ntur. . . " Sr. 01 udad;,i uo, eRta no es decretal de Grep:01·ió IX; este es el Cfttion 18 del 4. ° Concilio Late~ rauence selebrado e1; tiempJ del S,rntísimo Padre Iuosen(io III. Parn. inteligeneia de. todos, lo h emos trnducido. Por cvanto la::, di've1·sas formas de elecciones que á . la verd 1,d ~e pr9cura verifi-. ca1·. y prir que provienen de ellas muclws i?npedimentos y í1,menazrtii grandes pe,ligrofi á las IglP,sias vútda.,: tist.ablecemos que cuando • tenqa luqar la elec,w_n estando presentes todos lo,q que deben,· qu,teren y pueden comodarnente asistir, ~e nombre11 tres,fidedignm, de la C'or poracion los cuales secreta y dili .. gentemente examinen de nno, en uno los votbs de tnrloR y reducidos á escrito, se publiquen inme. diatamente en comun Cuando no intervine óbstaculo de apelacion, que se tenga por eleoto en virtud de la votacien obtt~nida, á aquel ó la mayor parte en quien todos consiente"...... · Ahora bien: en el caso de la e~ Iecqion ohjet_arla concurrieron. segt;tn á parece de las respectivas actas ·los trPs üanónigns, tres de Colle,qio fidediqni los S. S. q' fueron Huerta, Yavar y Piao, con la circu11stanci..t de que todos ellos exrminaron de uno en uno los votmi; as-i es que Re cumplió a'd pedem litera~ la el isposicion citada, pnf'Rto que <'lla no requiere la asistencia del presidente de la. mesa de tales elecciones, amas de los que se llaman propiamen_ te rw~rutadorPs · , Ex profeso hrmos reserbado pllrH lo Último de e:-;te artícnlo ocuparnn8 Ul·l prE:>~m\rnlo qne si, ~n e. ' 'Nn pndiend() •·La I_glPHia Pun Púa' ' hallar razonamien to8 prnp,os parn d efen der la vabdez legr,/.~ de la. eleccion el e V ie:L rio C.,pitular; j no teniendo sus escritores algun valor para hacer por si mismos la apresiacion per• sonal de los que esto escriben." Oontestacion. La sociedad á cuyo seno pertenecemos fallará, si traemos valor, ó no, tomanclo en cuenta la I ucha en que estamos empeñados, contra los que se creen tos tutum potest del Depar. tarnento en la actualidad, y deci. dirá que e.-.e valor n~ consiste en apelar de los fal!os de .laju0 tici:1 y verdau al terreno de las v .... Respetamos á nuestros lecto. res y á nuestra mision de escritores ci:1tólicos; y por mucho que se nos provoque, no desendere- ·inos al lngar á que ellos es~an cond'enados por 1a. opi □ ion pública en médto de sus propios escritos Y en pr;ueba de quE\ no nos arred r·a el estupendo vafor de El Oiurl,udano, ha.cerno~ el propósito de que mientras Dios Nuestro S Pño, uo::-; conceda vida, luces y fu µrzc1s, t1:ab,tj ,trP,mos en servicio s11 yo , y t·n dr.fenza de su rel igion, de ~ 11 lgie:'!ia verdadera y de sus miu istros . \ DISCURSO , PIWNUNC'IADo POR D. F~ux R.A.11os EN LA. &E>; ION DB LA. •'SoorEDA.D DE ESTUDIOS", QUE TUVO LU~ GAR EL DOMINGO 12 DE JULIO. l' Seño.r 1•1.·esidente.-Se:il.o.res. - :Me llena de eonsue1o e! entmiiasta espectácnlo que venís 'ofrecien<lo desde el dia en q ne se inano-nró "La Sociedad de Estndio:i". En ~na épo- ' ca de positivismo, como la que atra..'.. ve::;arrHBj cnando las mayol'Ías cami• nan en poe de bienes materiales, muy satisfactorio es ver á una inventud q' poseída de ~levados senti1nie11tos, bnsca los d ulees recreos de la in:itruccion. EEtimnlado por vuestro comportamiento, no he pcidido ménos que O· bedecer la órden del Sr. Presidente para q ne en este día os ofrezca el de• senvolvimientlo de nna tésis. Com• prendo la mc1.gnitud de la t~rea, y ten• go conciencia de mi'! pobres dotes intelectnales; pero paso á desempeñar la , ta.n solo por que está de lpor medio el cumplimiento de nn deber. , Me ha parecido oportuno )!amar vneetra atencion sobre una cuestion de actualidad. Hace poco que estalló en Arequipa un ácontecimiento qne ha hecho éeo on todos los ángulos de la República. Está en vuestro cono~imiento el supremo decreto por el cual -se mandó distl'ibuir el perió4ico "Edu- , eador I'opnl:1r" á todas las escuelas Je la República, para que sil'va de texto de enseñanza. Era consignien • te gne tambien se hubiesen repartido en las del Departamento de Areq uipa; pero é:ite pueblo magnánimo, éste pueblo titulado por a_ntonomacia el centinela avanzado de las garantías naci onales, lo rechazó con energía de~de el momento de su aparicion. Tal hecho há dado origen á los mil comentario'l, qne ae 'han formado sobre e: "Etlncador: unos han opi• nado pol'g ne so ]e de acojida en cnalquierl'I. e.•cuela, por contener en sí pri nc:ipios sumamente· progre'Sif,tas; otl'lJS J} l )I' el eontrario no hafl visto en él u. ·ts que el veneno q11e ha de matar las inteligeucrn.s infantileA. Pet·mitidme ta.tu bien Señores,q' yo es ponga sobre él mi .humilJe opinion, qne no recaerá sino en ]a parte del O&.tecismo, de Moral y Relijion. Héla aquí formrdada en estos tér• minos: el Catecismo de Lteligion y de moral qne rP-gistl'a el "Edncador Popular", es racionalista prot3stanti) é indeferentista; en una 'pala.lira es uua pura apariencia de religion, Paso á la demost1 acion·:- Un Catec'ismo verdaderamente tal, es el conjunto compendiado de las verdades y deberes que nos impone la Religiou. La sancion de él y !'itt enseñanza pertenece á _olo los Prehdos de la. Iglesin.. Toda otra autoridad es incompetente para dar y enseñar • catecismos rt,ligiosos, El Catecismo debe ser claro, sencillo y comprensivo de las vedades que ,estamos .obligados á creer, de los deberes que tenemos que cumplir y. aun do las eooas que hemos de recibir; en una palabra debe ser tal, cual lo mandan los SS. PP. del Concilio de Trento. No debe por lo tanto contener ambigÜtd ades que den lugar á que su8 frases y pa1alwas se puedan tomar eu sentidos err6neo1:1, falsos y heréticos. El expresado Catecismo, no se d· cupa de enseñar en las escuelas otras verdades que la existencia, de Dios, el premio de la virtnd, el castigo del vicio, la Providencia, los preceptos de amor á Dios y al prójimo y el res. peto á loa padres y mayores; presin• diendo de !os mas esenciales dogmati de la Re1igion, tales como los de la Santísima Trinidad, la Enearnacion, la Redencion, Sacrnmentos &. En este Aupuesto para el "Educador Popular" no existe otro mediador e1~trn Dios y el hombre mas que la razou; ella sola es snficieute para proporcio- • narnos los medius de adquirir · la fe. licidad temporal y eterna. Ahora bien: la razoll que es una potencia limitada tpodrá enseñarnos iamás las grandiosas ideas y los sublimes sentimientoa qne revela la Religiou verdadera! De ninguna manera; testigo es ,le el lo el paganismo, q ne con toda su ponderada tilosofia, no hizo otra cosa que forjar ridícuhls deidades corrompiendo á los homb1·es y envile_ cienao sus costumHres. Las primeras preguntas del Catecis mo atacan la doctrina católica. Pro• vone, entre otras cosas,,.q ne "Dios há criado infinitos mundos (como el núestro) tales como las estrellas.' ' .Luego hablando de la inmortalidad dice que el alma pasará á otro mnndo; y en esos mundos á donde tiene que ir, será 10as feliz que en la tierra, con mayor ó menor felicidad. De esta doctrina se infiere en primer lugar, la transmigracion de las almas de un mundo á otro, de esos inumerables 'que hay como el nuestro, e"'to ,es, la metempcicosis de Pitágoras; y en segundo lugar, -se deducen que nb h~y castigo, ni infierno para los malos; pues todo será felicidad y no una felicidad &obrenatu:ral, que consiste en la vision beatífica, sino una felicidad puramente animal. Desconoce, pues, el fin sobre natural del hombre, la existencia del infierno y los castigos eternos. 1\-dema.s enseña el catequista de Nueva York que el amor á: Dios consiste "en reconocer cuanto le debemos con habernos dado la existencia;" pero el Divino maestro nos dice: amaras al Señor tu Dios con todo tu co-razon, con toda tu alma oon toda8 tus fnerzas, sentidos y pote~cias; luego la esencia del amor divino no consiste en el reconodr:dento pur11mer.te 'intelectual de Dios. El Catesismo del Educador eont1ene, puet:i, prineipios raeionalistas; y pc•r eso no se adapta á 1 a ed ucacion moral y re1 igiosa de nuestras escuelas . Enciérranse tamLien en él ideas protestantes. Hablando el Catesis~10 indieado del modo de adorar á Dios dice: que "debemos J1acerlo cu espfri. tu y verdad; pues es lo mas secreto, y no podemos engañarle; :le maue-
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