La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

pobre Diocesis, al observar la facilidad con que se qucbrao la el pr_ecepto de la rnn tiíicncion de los dias festivos? Con el preteslo de que los indios solo tienen espedito el Domingo -para realizar sus compras y ventas se creen facultados los comercian tes para mantener abiertos sus establecimientos de comercio y negociar en esos días r,on flagrante infraccion de la ley divina de la manera mas escandalosa. No puede darse, amados hijos, un espectáculo mas triste, que· el que han ofrecido á nuestros ojos las ca1les de la Capital de la Diócesis, llenas de indios comprando y vendiendo, sin acordarse siquiera de asistir al san Lo sa - cri:ficio de la Misa, antes bien entregándose á una completa embriaguez. ¿No habrá para eslo un rPmedio e:ficuz? ¿Las teoríqs de eivihzacion moderna no ofrecen remedio para desterrar esta costumbre bárLara y salvaje? ¿,6 acaso dicha civilizacion exijirá entre nosotros el sacrificio de la raza indíjena en aras de la ignorancia y de la estupidez, como medio indispensable para el lucro y la ganancia de los comercian tes? No queremos aplicar calificativo alguno á semejante conducta; contentándonos tan solo con declararla en teramen Le opuesta al espíritu cristiano y á las ~nseñanzas de la doctrina católica. No sin razon, pues, en nqestro carácter de Pastor vuestro tememos que recaigan sobre vosotros los castigos anunciados por Dios para los pueblos que no saben sautjficar los dias festivos. «Acuérdate de santijica1· los cl?.:as de jiesta» -Ved aquí, amados hijos, vuestra mas sagradu_y solemne obligacion como cristianos: grabadla en vuestra memoria, gum·dadla en vuestro corazon, haced por vuestra parle lodo lo posible, á fin de qJJe desaparezca de entre vosotros la bárbara costumbre de violar de una manera pública la ley santa del Señ_or. Si los indios por su ignoranc1~ gustan de trabajar en día Dommgo, á consecuencia del habito pei-nicioso que tienen - contraído, haced porqne ese hábito desaparez - ca, negándoos á todo trato comercial con ellos en dicho <lia, aplazándolos para cualquier otro clia Lábil entre sema_na, y sol!citando, si preciso fuere, · l~ :nfiuenma ,d~ las autoridades poht1cas paru q rnlervengan en cuanto esté de su parle, á fin de corlar :radicalmente un abuso tan opuesto á la civilizacion. Habríamos q ueri<lo este11demqs álgo mas. en la preso u te pastoral, desenvolviendo los pun Los (1ue apenas dejarnos in<licado::;; pei-o el mal 3stado <le nuestra salud no nos lo ha permitido, por lo que nos con tentamos con rogaros y exhortaros como á uuestros hijos muy amados, para que estas uuestras reflexiones pastorales produzcan en vuesLros co:·azones el efeoto que deseamos. Recibid, carísimos eu Cristo 1a bendi 1 cion pa~ernal c1ue os ünp,;rti-- rno::i ae lo mtiruu de Illlc!:ill'J ulwu. LA IGLESIA. PUNEÑA. Dada en nuestro Palacio Episcopal de San Cárlos de Puno, firmada por nuestra mano, sellada con el sello de nuestras armas y refrendada por nueslro iofra8criLo Pro-Secrelario de Cárr)ara y GoLierno, á los 24 días del mes de Noviembre <lel año del Señor de 1871. dUA '.~ AMBROSIO, Obispo de Pnno-(firmado). Por mandato de S. S. lltma. el Obispo, mi Señor. - Avr;usto G. "1.lvarado. Pro-Secretario. Prote11;t1 qu1e ha('e el ne,·e1·cndo Obispo «le Pne»o, lHI C'abihló y Clert <'Ol~Ern Da hn·a!.\ion ene 11@- nu, 3 }O{j E®fati:108 l'"oufU.kiOH. Bm Llsimo Padre: El 0)ispo de Puno, en union de su Cabldo y Clero, tiene el nllísim6 bo10r de poner en manos de Vuestn Santidad la mauifestacion esplíciL1 y solemne que hace espontáneamrn le de su firme adhesion á la Saub Sede, jnnt0 con la no menos soemne y esplícita protesta coutra la bárbara, injusta y antisocial invasim de los Estados Pontificios, realizula por Víctor Manuel y sus ojércibs. Per:uadido el Pastor Punenso, v junto con él los sacerdotes tod;.s de su meva Diócesis, del espíritu y tendernias que revelan los enemígos del Fa pado en esa cruda guerra, aunqm impotente, que le hacen sin descanso; se goza con especialísirno placer en confesar abierlamen le, no solo la primacía de honor y de i urisiiccion que reside por ordenacion de Nuestro Señor Jesucristo en los srcesores de Pedro, sino 1::i verdad dJgmática de su infalibilidad, Lan recesaría en estos días de general cpostasía, y tan oportunamen le deilarada por el Sacrosanto Concilio \Taticano primero. Profundo dolor se apodera de nuestros corazones catolicos, Beatísimo Padre, en vista de las tribulaciones que actualmente sufris. Vuestra santa y apostólica resignacion nos enternece y nos estimula al mismo tiempo para hacer frente con ánimo tranquilo y voluntad firme á la cruda guerra con que Satanás y sus afiliados pretenden dar en tierra con la obra de Jesus-la Santa Iglesia Católica. El mundo siemprr. ha de ser ingrato y pérfido para con sus benefactores. ¿Qué seria de las Naciones y de los Gobiernos si Vos, Santísimo Padre, olvidando el ejemplo de vuestros ilustres predecesores uo sostuvierais los sanos principios de la moral y do la civilizaciou social'? ¡Ah! fácil et, concebir el resultado desastroso para los pueblos. La barbarie, cubriendo de tinieblas á la iu Leligcncia y de instintos feroces a] corazon, se sentaría sobre las ruiuas de la civi]izacion cristiana, irn poniendo su fuerza bruta y sus. snh·njes caprichos para mengua de la l101uanidad regenerada con la sangre de Jesús. .Lo que hoy se palpa en Roma se haría esLcu::ii ro ul ürbo eutero: es decir , <J' las naciones libres é independientes por la voluntad de Dios y garan li- · das en su libertad é indepeudencia por el benéfico influjo de las ideas católicas, perderían su autonomía, invadidas por la fuerza brntal del primer audaz ó bárbaro que, á ejemplo de Víctor Manuel, se propusiese colouizarlas por asalto. ¿Ni como podría ser de otro modo, Santísimo Padre, desde q' l9s prjncipios de justicia importados al mr.ndo, úuica y exclusivamente por la Iglesia Cató- · lica, fuese? olvidados completamente? ¿Cóm\) seria posible que sobrenadasen iw;ólurncs en es ta tempestad provocatla por el salvajismo los sacrosantos der-echos ele la socieda<l? Todo sucumLirin, Padre Sau Lísimo, (tal es nuesLra couvicciou) siu la influ encia salvadora del Pastor de los }?astores, del Pa<lre de los padres, de aquel á quien le foé encomendado po1· Nuestro Señor Jesucristo el cuidado de las ovejas y de los corderos. Nos cabe, pues, el altísimo l1onor de unin10s ú vuestrns aflicciones. Que el mundo vea una vez mas, si qui~re Yerlo, ó si tiene ojos parn ver, lo que YÍene iealiz:óndose cerca de veinte siglos hace, es decir, el rarn feuómeno que ofrece la Jglesia Católica, colocada siempre de pié en la brecha para defendei· los mas sagra<los intereses , de la humanitlad. Por esto, el Obispo <le Puuo, sirviendo de éco fiel á los sentimientos que animan ú su CaLildo y Clero, protes ta contra la invasion de los Estados Po1i tificios en nombre de la civilizacion, que rechaza y anatematiza todo acto de barbarie, en nombre de la justicia que condena toda violacion de derechos ajenos sin motivo legal; ultimamente, en nombre del bieuestar y progreso de las sociecladcs, que se sien Len heridas en sus mas caros intereses por los caprichos de un Yisionario advenedizo. Humildemente postrado á los pies de vuestra SauLidad implora para sí, para su clero y pueblo, vuestra paternal hendicion. t JUAN .,brnnos10, Obispo de Puno. Presbítero José Dionisio Huerta, Dean y Prelado Domestico de Su Santidad-Presbítero Mariano Ramos, Canónigo y Vicario General de la Diócesis-P1·e·sbítero Toribio Yavar, Canónigo-Presbítero Ignario Fernandez Canónigo - Presbítero Pedro C. Trillo, Cnra iuterino de S. Juan-Preshítero J. :Manuel PinoPresbllero Francisco Bonati-Presbílero Celestino l\foñoz-Presbítero Miguel H. Castillo,, Capellan Mayor -Presbítero Hilario F. Pir10-Pres• bítero José D. Barrenecbea-Presbílero José E. DiAguez-Presbítero Rnymundo Estrada-PresbHero Antonio F. Borbolla, Cura interino de Capachica-Presbílero José A. Gárate, Cura interino de Coata y Pusi -Presbítero Tomas Lechuga, Cura interino de AtuncolJa y Paurarcolla -Preshítero Jacinto M. Urribarri, Cura interino de Tiquillaca-Pres1Hero }fanuel Pascual Escalnnte, Cura interino de San Antonio y Pi• chacani. Puno, Noviembre 26 de 1871. z::.....:;..-.:cr::: República Periiana.-Diócesis de Puno.- A 2.7 de Noviembre de 1871. Al Sr. Cor~nel Prefecto del Departamento. S. C. P. Abrumado con repetidos quebrantos en mi salud, los mismos que apenas me han permitido en el pre!'íente año cumplir con mis deberes pastorales, me veo en la dolorosa necesidad de marchar precipit¿idamcnte á la Capital, por ser este el juicio de los médicos, atendido el carácter cada mes mas hostíl de los males que me agovian, y la imposibilidad que mas tarde ocurriria de realizarse este viaje, por aproximarse la estacion de aguus. Pongo, pues, en conocimiento de US. mi separacion temporal de la Diócesis, a11u11ciándole que queda encargado del Gobierno Eclesiástico mi actual Vicario el Cunónigo Dr. D. l.Uariano Ramos. Dios guarde a US. · JUAN Al\IBROSIO, Obispo de Puno-(firmado). República Peruana.-f'refectura del Departamento de Puno.-A '27 de Noviembre ele l 87 l. Al lltn10. Sr. Obispo de la Diócesis. Illmo. S. • He tenido el honor de recibir el apreciable oficio de US. Iltma., en que con esta fecha se sirve comunicarme su separaciou temporal de la Diócesis, moLlv ada por el muy mal estado desusalud, anunciúndome que el seiíor Canonigo Dr. D. ~Inriano Ramos, actual Vicario de US. Iltma., quedu encargndo del Gobierno Eclesiástico. Son bastante poderosas, Iltmo. Sr., las razones que lo inducen á emprender su nrn rcha con precision á la capital de la llepublica; y si me causan profundo pesar las enfermedades que agovian á CJS. lltma., no menos lo experimento por su retiro temporal de la Diócesis, que, como US. Jltma. sabe, tanto necesita de sus constantes y paternales consuelos. Dígnese US. Iltma. aceptar los votos que hago por el pronto restablecimiento de su salud, igualmente que mis sentimientos de alta cousideraciou y respeto, con que me es muy grato suscribirme de US. lltmn. Su muy atento seguro servidor. JUAN .Fn.rncrsco l\IoYA. (firmado.) República Perttana.-Vicaria Ge1t.eral de , l.:t, Diócesis de Pm10.-A 28 de !úmiembre de 1871. Al Sr. D. Manuel Zen. Selior: l\Ie es grato adjuntar ú U. la nota nombramiento de l\Iayordomo de la Cofradia del Santísimo Sacramento, que S. S. lltma. el di¡:rnísimo Obispo de ·la DióceEis, con fecha 27 del presente, ha tenido á bien expedir en su fa,or. A provecho de esta oportunidad para ofrerer a U. las consideraciones de mi aprecio, esperando de su celo y decididu nbnegacion por el Culto Católico) que sabrá U. llevar adelante las miras y deseos de nuestro lltmo. Prelado. Dios guarde á U. MARIANO RAMOS. República Peruana ..-Diócesú de Puno. A 27 de Noviembre de 187 J. Al Sr. D. i\lanuel Zea. Señor: Siendo de necesidad ocurrir á la conscrvacion y aumento <ic In «Cofradía

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