La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

á la doctrina de la scparncion de In Iglesia y del Estado. El Paµa no reconoce, ui aun indirectamente, el principio, pero, en el hecho, 110 es sino demasiado 2ierto que en casi todos los estados;, si no en todos, los príncipes, en cu1111to p1·íncipes, ó los magistrndos, en cuanto magistrados, no son ya católicos, como pnl'ticulares: no lo son como poderes públicos, de manera que protejen igualmente á todos los cultos y que les reconocen derechos iguales an té la ley civil, á la vez que se creen exonerados de dar fuerza de ley á Ius leyes de la Iglesia. Hasta el Concilio de Tren to, nada de esto sucedía: la Constituciou de los Estados era católica, las leyes de la Iglesia., ernn léyes del Estado, los poderes eran oficialmeiite católicos, ejerci,rn, por decirlo así, las funciones Je Obispos exteriores, como se ha dicho y se comprende q' en esln condicion de concordia y de union entre la Jglesia y el E.-,tado, fuese bueno que éste tu viern rerresentantes en los concilios. ¿Sucede hoy otro tanto? E,identemente no: las razones que daban acceso ú los concilios, á los príncipe.;; y it sus represe11tantes no existqn ya, y Pio JX no tenia por qué dirij rles una invitacion pnrn su asistencia • .No los rechaza fonrnd mente, pero no los admite, reservillldose sin duda oportunamente, conforme mejor convenga á los intereses de la J~lesia y de la sociedad ci víl, contentcíndnse entretanto con exhortar, particularmente á los príncipes católicos, para que no pongan ob!'túculos á 1n rt>u11ion de los padres del Concilio, y antes bien, favorezcan, ayuden y asistan con sn cooperncion á todos los que deben formar parte de la santa nsümblc'n. La cuest ion reln I i va á los Obis¡)Os litnlares se ha preseu lado con ocnsion de un incidente que no es del caso referir esteusamen re, pero que debemos indicar. Se atribuye á Monseñur i.Haret, decano de la facuitnd de teología en la Sorbona y Obispo in parlibus, la com posicion de una obra hostil, seg-un se decia aun en los diarios favorables al nutor, á las prerogativ¡¡s de la Santa Sede y en apoyo de las doctrinas del g-alicanismo de 168'2. El diario el Univers notó el hecho rebusnndo creer los detalles qne se daban. l\Ionseüor Mnret escribió al diario para decli11ar de su competencia, y como la dbcusion se prolongase y l\Ionsefior l\foret se escudase 1.:on su título de Obispo y CQn el derecho que tenia para esponer sn doctriua libremente aute el Concilio, se preguntaron si en realirlad como ,Obisro titular debía asistir de derecho al Concilio; en una palnbra, si los Obi~ro~ titulares tienen en este punto Jos mismos derecho , que los Obi:,pos que ejc~rce11 j uri:,dicciou y gobierrrn n u na Dióccfiis. La cuestion se hizo general. No tendía nada menos qne á exnrninnr cuúl es el poder soberano e11 la lglesia y quienes son Jos que tie11et1 derecho de ocupar asiento en los concilios ecuménicos. La primera parte de la cuest ion esta resuelta por el Evangcl io, en que se ve que Nuestro Seüor .Jesucristo confió á Snn Pedrn y al cole,;io apostólico el cuidado de goLernar su Iglesia, invisticndolos por tanto del poder supremo en la sociedad religiosa. Esta sobera- . nía reside en Lrn suji-)to doble: nna persona física, San Pcdrn y sus sucesores, y una persona moral, el colejio apostóJico unido á Pedro. Jesucristo dijo á Pedro: Quoclcnmr¡ue liga.veris; dijo ú I os npóstoles: Qiuecumr¡ue alli9a1:eri'lis,· dijo á todos: Vobiscnrn sum omniúiis chclms us - que ad c;onsurnationcm sceciili ....... Eitnles, docete omnes geriles; pero solo f¡ Pedro dijo: Pasee oves ...... confirma (ralres tiws. Es evidente que la persona físicn, el Papa, tiene el ejercicio actual y ordinnrio de la soLeranín, y que la tiene independientemente del colegio apostólico; pero este, que es una persona moral, no puede tenerla sino cuando esta persona moral exista, es decir cuando está LA IGLESIA JlUNEÑA. ,:eae WitLll L ;:z:c:;;uzz;mr:t LiLL&J!&t'.&& ½ZCW ==--s reunida en enlejio permanente ante el sucesor de sau Pedro, que necesariamente hace parte de él, puesto que el Qurecu,111q1.te Ugaverilis y el Eiintes docete le fué dirijido á la vez que a los <lemas aróstoles, siendo precisamente en el Coocilio ecuménico cuando el colejio apostolico estú constituido. Asi, el Papa es soberano; el Concilio unido al Papn, ·es soberano; el Papa es soberano sin el Concilio; y el Concilio no puede serlo sin el Papa; porque uo se debe ol ridnr, como lo nota orortunameute el seüor abate Gran<lelaude, á quien seguimos en esto, «qne !a juri'Sdiccion universal é ilimitada no ha sido conferida si110 al colegio como tal, y de ningun modo á cada uno de los miembros de ese colegio, pues estos, diseminados como esUrn, no tienen, corno todos losa .. ben, sino una jurisdiccion limitada y µepe11dieote.,, E~to sentado, es incont('stable tambie11, que aun cuando PI poder snprerno sea ejercido por el colegio apostólico, no es ni arrebatado á Pedro, ui suspeuso, ni minorado en él, pues h1 nccion personal del jefe supremo de la Iglesia conserva toda sn iniciativa J toda su integridad. Asi, 11ingun poder intrínseco se ng-rega al del Pontífice romano por el hecho de la -reunion del colegio episcopal. Hesulta co11 todo de e:;te hecho una inmensa influencia gubernativa, tanto en el órden natural, como en el sobreua tu ral. · llesueltn la primera parte de la cues• tiou, se pregu11ta uno, cu{des son los que tienen derecho á ocupar asieutos en el Concilio general. Siendo los actos de un Co!lcil io actos jiiri'scliccionalcs, pues se tratu del c-jercicio del poder lejisla~ tivo, e:;tá fuer11 de dnda: 1 • 0 Que todos los Obispos que estiln nclualmente eu posesion de la jurisdic-cion, son por dcre<.:ho comnnJ es decir, por derecho divino, miembros de los concilios ecuménicos; 1. 0 Que los q uc 110 revisten el carácter episcopal no tienen derccl10 dtviuo, ,•oz dcliberati va en los condlios generales; pern pueden tenerla por derecho eclesiástico, por derecho episcopal, cuando el Parn los llame á tlelibernr. Mas dificultades se presentan para los Obbpos titulares. Sostienen unos que 110 son miembros de derecho diviuo, de los concilios generales, porque no tienen jurisdiccion;· pretenden los otros qne, como se truta en los concilios Je una jurisdiccion universal ejercida en cnmun, el potler de -órden solo les Já derecho de ocupar asi~ilo como jueces. to-; teólogos que estan de acuerdo en lo que co11cierne á los Obispos tilularcs misioneros, porque éfitos ejcrC"en cierta ju1 isJiccion; aunque 110 sea en lri Diócesis de que ~on titulares) no lo son ya tratándose de Obispos que no son sino titul1tres. Sin eulrar tn mas úmpliu discusion, nos pu,ece que el hecho esta contra el derecho de rstos Obispos; siendo cierto adcmüs, que siempre se ha cstnhlecido una diferencia e11tre estos Obispos J los que tienen jurisdiccion, que se ha cousiderado su adrnision como nn fovor y no como el ej\'rcicio de un derecho _y qne así In lgle:ia ha decl¡¡rado, con el hecho, qne el derecho Je sufragio ·decisivo eslá aucxo á la jurisdicciou episcopal, y no a\ órtleu como tal. Hé ahí el dt' recho; en cuanto nl hecho tal como Pi.o IX quiere aplicarlo, ln .Dula de illdicci on 110 dú una re sp uesta decisiva; t'I Sn uto Padre c011 voca al C:1ncilio «á indos sus vener i1blcs hcrm,inos los Pi!lt·iarc,i s, los A rzol>i .• pos, los Obispo;;;, asi como ü sus queridos hijos los Abates y á todos los <lemas !!amados por derecho ó por privilegio ú tener asiento y á dar su voto rn los concilios generales." Se remitió la Uula á todas las personas nsi designadas, y no sabemos que lo hubiese sido á los Obispos simplemente titulares , pero todo nos hace creer que esos Obispos no serün c:scluidos, )' qt:e todo el cuerpo episcopal católico podrá estar pre~ente e11 el Yaticano juufo con los Obispos cismálicos de la Jglesia Oriental que Pío IX ha iuvitado á la saula Asamblea. 1 v. Necesitaríamos duplicar las dimensiones de esta crónica para recorrer, siquiera rápidamente, las cuestiones debalidas en los últimos seis meses y para d,ir á conocer In impresion producida po1· Jas cartas apostólicas de '28 de Junio, 8 y 11 de Setiembre. ¿Cómo estún constituid'ns las congregaciones que prepnran las deliberaciones del Concilio? ¿Cuáles son los puntos principales que probablemente teudráu que dilucidar los Padres? ¿Cómo han co11lestndo el llamamiento del soberano Ponllfice, los cismáticos de Oriente y los protestantes de Occidente? ¿Cuáles son Jns impresiones de los mismos racionnlistas? Estas son otras tantas cuestiones en las que será preciso de tenernos un tanto. Terminaremos nuestra crónica de hoy dando algunos detalles sobre los p·reparativos mat e riales del Concilio. J,a cucstion del local está ya resuelta. Decidió el Santo Padre que en la basílica de San Pedro, con justicia llamada la Cate,lral del mu11d0 catól-ico, se reunirán los padres el 8 de Diciembre. Asi el Concilio será en realidad el Concilio del Vaticano.' Se sabe que en un ' Concilio ecumónico hay dos clases de sessions ó sesio- ..JlC!ii: las sesione'> privadas que se componen de las diferentes comisiones ó congregaciones, y las sesiones generales que se co1nponeu de todos los Obispos y de todos los que, por derecho ó por privi!eJio, son llnnrndos á tener asiento como jueces y á votar. El Sauto Padre ha dccLJido que las sesiones particulares tengan lugar en la gran loggia de la fachada de l:ian Pedro, en donde t:ene lugar la ceremonia de la Cenn. Las sesioues -generales serán en el 'l'ransseplo (crucero) en donde el.Jueves Santo tiene lugar la ceremonia del lavatorio. Se ha calculado, lo que no sorprenderá á Jos que conocen las vnstns proporciones de ~uu Pedro, que el espacio reservado ú las scsi_.,ones generales, puet.le contener holgadamente dos mil personns. I.os trabajos comenzarán c11 breve. Pío IX quiere que todo sea digno de la grande Asamblea que vá á reunirsE, y 110 es de dudar que los ga,tos del Concilio serán muy consideri!l.Jles. Esto no debe alemoriznr á la piedad calólica: cunndo se ven tantos gastos que consumen millunes y millares e11 lugares de pl11cer ó en preparativos de sangrientas guerras ¿podria sentirse que se emj)lcá- ' ran algunos centenares de miles de francos, aunque fueran algunos millGnes para ' la ret1nio11 de una Asnmblea CUJOS trabajos deben contribuil' tan podero • samente ,í la glorificacion de la Iglesia, á la felicidad de los pueblos)' ñ la pacificacion de los pueblos? El Di11e1'0 de San Pedro, que ha hec ho prodigios, los harú todavia; los católicos doblarún su generosidad y sus preces, ~·, trabajando por el acrece ntnmie11to del rei110 de Dios, obtendrán lo demás p.'.lra colmo de su dicha. J, Chcmlrcl. El Pnpa ha mnnifcst..,do intcncion de ¡wesiJ ir cu pen;oua el Concilio ecuménico. La orgnnizacion y preparacion del Concilio e,;ta11 confiadas á 1111a comicion central ó directiva, compuesla ele seis Car<lenales, cada uno presidente de 1111a comision especial, il ]ns que estan ngregados ciertó número de consultores. El objeto de esta comision es clasificar las peticiones y consultas enviadas poi· los Obispos de todo el Universo, J remitirlas ú las comi::;ioncs competentes; recibir todas las decisioucs lomadas por estas conü:.:ioncs, some~erlas á un exámen severo y un estudio profundo; y, eo fin, cu tenderse directamente con el Soberano l'ontífice, sobre todas lns materias sometidas al Concilio. La comision central está compuesta de los Cardenales Bilio, Reisach, Cat?rini, Bizzarri,- Rarnabo y Panebianco, s1eudo secretario l\Ions. Gianedi, Obispo in partibus. A esta comision central estún agregados varios consultores, Obispos, Abades y PP. de la Compañia <le Jesus. Hay ademas otras seis comisiones presididas cada una de ellas por m; Cardenal de los citados: comisi.on de teo~ogía dogmática, compuesta de diez Y-, siete' con_s?ltores, .Y presidida por el C_nrdenal füilo; com1sion politico-relig10sa_, trece consultores, bajo la preside11c1a del Cardenal Reisach· comision de disciplina eclesiástic11, ca'torce consultores, bajo la presidencia del Cardenal Cuterini; comision de regulal'es, nueve consultores, bajo la presidencia del Cardenal Ilizzarri; comision parn los asuntos orientales, catorce consultores, bajo la presidencia del Cardenal 13arnabo; comision de ritos y ceremonias, de In cual son consultores todos los maestros de ceremonias d,e la capilla pontificia, que preside el Cé\fde• nal Panebianco. ' A estas comisiones se unen frecuentemente consultores de diversos países. la comision mas importante es la de teologia dogmática; pero la que acaso exita interes mas general, es la comision presidida po1· el Cardenal Reisach, cuyos trabajos se refieren á las relaciones de la Iglesia católica con los gobiernos y con la sociedad civil. Con obje.to de perpetuar para siempre la memoria del Concilio ecuménico que se abrirá el 8 de Diciembre, se ha resnelto levantar en Roma un monumento que le eternice. Parece qne la l)rovidencia misma ha sugerido la idea, haciendo salir del suelo (sirnnltáueameute con Ju invitacion del Soberano Pontífice á los cismáticos y á los protestantes) esta aqmirable columna pagana, veuida de Africa para glo-• riiicar sin duda los triuufos de un César, y que Dios ha hecho detener, durante diez y seis ó diez y siete siglos, a la entrada de Roma, vírgen de una consagraciqn que la hubiera manchado, reservando su frente intacta para el recuerdo del gran pensamiento de Pio IX. Ésta columna, vingera de la antigüeda'd, cle.:;embarcada en la orilla del Tíber casi ni prillcipio de nuestra era, no ha salido enteramente todavia de su cuarentena subterránea; no estu desenterrada ma'i que la mitad. 'I'il~lle siete palmos romanos de diámetro, y su pal'le visible mide veintisiete de longitutl _; Se ha escogido, segun parece, para erigida, la plataforma de San Pedro in Moutorio, en la coliua uel Juniculo. Los judíos van á celebrar un concilio para reformn1· el rito judaico. Tendrá lllgar e11 Cassel (Prusia). El súbio jesuita :P. Juartinoff, ruso. ele origen y especial conocedor <le los asuntos del cisma greco-rnso, ha siJo agr,egado como consultor á una de las comisiones <lel Concilio. Los Obispos de Espaüa estan tratn11- <.10 de celebrar un Concilio en la metropolitana de Toledo, \'erificado el cunl, cada uno reuni-rá su síúodo <lío; cu::;ano. (Concfosion.) Excmo. 'Sefior: El segundo Vice-Presidente presentó ú Su :-: a11 tidad con fecha D de .Abril úllirno nl Dr. D. José Benedicto Torre s, para O!Jii,po de _\rcqui1,a, por muer-

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