La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO 111. PUNO, NOVIEi\lBRE t 8 DE t 868 a. N. 77. a.--.i:al!!!!!!!l!IBll!!!!!!!!!!!!!!!l!!~!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!l!!!!!!!!!!-!!!!!!!!!!!'!!l!!!!!!l!!l!!!!!!!!!!!!!l!!!--!!!!'!!!!!!!!!!!!!!!!!!1!!!!!1!!!!!!!!!!!!!!!!!1!!!1!!!!!1!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!?!!l!~-~!!!!!'!!'!!!!1!!!!!!!!!'!!!!!!!!-l!!!!!!t'!!!!'!!!!!!!!!!!!!!!"!!!!!!!!!!!!!!!!!!'!!'!~--!!!!!!!!!:=~=!!!!!!'!!!m!!!=!!!!!!!!!!!!!!!'!~l!!!!!!!~!!!!!!'!!!!!l!!!!!!!!!!!-!!!!!!!!!9!!!!!!l!!'!'"'"' í o Jglc5ia funtñn. .Ja ~glesia ~unefüt. Puno, Noviemhrc 18 de 1868. Con el mas vi-vo entusiasmo hemos tenido la hocra de imponernos de una brillante publicacion, que ha principiado á salir bace como tres meses en Sncre, rapi Lal de la vecina república de Bolivia, bajo el tílulo de ce.El Cruzado». Su objeto es el servicio de la hue11a causa, de la importante defensa del catolicismo: es purs, un periodico religioso, establecido para conlrarestar los ataques del error y del vicio contra la verdad y so-lida vi1·tud, que solo en el maternal seno de la Iglesia Católica puede y debe encontrarse. Grande es nuestro consuelo al contar con un periódico, que tiene a su frente al rPspetable Religioso Misionero Fr. Mamerto Esquíu, y nos felicitamos de que se haya puesto en la palestra, para combatir, impulsado por el invencible apoyo de ·1a conviccion del deber y el ardiente amor á la Iglesia, que · ]o hará fuerte en Lre 1os odios y el desprecio, fruto que, no dudamos, cosechará como nosotros; pero dispuPsLo como está á ofrecer Lodo sacrificio, para llenar su mision, y á sucumbú· despttfS de h.1be1· pronundaclo e? 11ombre acl01·ado de Jesum·úto, no lo dudamos que la corona del premio se le estará preparada. Por nuestra parte, '1ecídidos como nos encontramos, á luclrnr en batalla campal, llevc111do la enseíía de la Cruz, ofrrcemos al i,Crnzado,> nuestro insign1fi<"anle apoyo, para cuanLas veces le sea preri:'.'.o, en prueba de la unidad á que aspiramos, y porque en el .desconsuelo de uo haber podido congratularnos con ]a existencia ~e pnblicacíones de este género, hoy <rEl Crüza<lo)) hace comprender y realiza la alla misiou de defender el catolicismo en el propio terreno en que se le ataca~ La prensa es el vehículo mas activo para la íluslrat·ion de la masas, y el m~dio po~el'()SO pa1·a impregnar las 1deas, d1fondirlas y rolrnstecerlas; para toda materia se la emplea con t~ZOH, y lo ünico que no 1~erece los Lonores de las publiraCJones que se cruzan cual el pensamienLo, rs la Yindiracion de la I11·lesi~ Católica: se deplora por sus ~nirnstros y buenos hjjos los males que le c·ansrm los sin rn'tmP.ro de malos libr?s y escritos pnnic1os-os, pero iiadie sr toma r] traln1jo de rerhaPERIODICO SEM.ANAL. ORGA NO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE L_A DIOCESIS, zarlos con los abundantes me<lios de que dispone el catolicismo para su defensa. Pero llega mas allá nuestrn queja, hroLada de lo mas hondo de mrnstro corazon, y es, que no obstante los incalculables sacrificios de nu~stro Prelado para sostener esta pnblicacion, es mfrada con la lTldS fria indiferer;cia por los mismos que, perteneciendo al clero, esláu en la esLr•jcta ohligacion de cooperar ron firm·rza¡ acLividad. ¡Triste desengaño! No obstante, nos mantendremos firmes, habiendo invocado las mismas convicciones que «El Cruzado>>,· v no cederemos en nuestl'o terreno, por mas obslúsulos que nos snscile el rniundo y los esfuerzos ele la i mpieclaH, repi trendo por ahorn la débil cooperacion que le ofrecemos al (1Cruzado>>, cuyo prospecto nos es gralo ponerlo ú couliiluaciou, para que sea conocido y apreciado debidamén te. ,~" · _., •EL CRUZADO... Un fiel y constnnte servidor de In buena cnusa, de la obra de JESU CfüSTO t·ll el mundo, <¡ue es la Iglesia católicn, será la hoja · pniódica que l?mu el hermo,;o uombrc de «El Cruzado ... Des pues de largo ticm po que cu vano esperarnos uua publicacio11 de tsle género dirijida por mauos húbile~, por hombres cuya cie11cia, carúcter y prestigio corrcspo11de11 ú la f('l'il1Jdez:1 J dig11idud del catolici!-tno; <:lespues que iuutil mente hemo¡; lli1111ado i1 la pue.rla de eso~ homhrC's con1pele11les d1•11u11cíu11doles la oportu11idau, la Í11é,,itable necesidad que hay de u11a publicacio11 religio11a entre nosotros, solo desp11e:s de todo e,;to, nos creemos escusados de ímprude11ci11 y temeridad ocu¡J111;do t·st a grave y difieil posíl'ion. La:; incomprl'nsiblcs blasfemias de los hombres c(l11tra el ~e1ior son ta11t11s"v horriblef:, (JU<! e11sordet·e11 la tierra.' t·,~- Tilcteriza11 al Hglo 19 ante los ojos de la mas remota posteridad! i\o hay se110 alguno e11 las riberas :;oeiitles por apartHdo y escoridido, e11 que 110 ch oqtt<:'ll las erubravecidas olas de la tempestad que agita el munúo; ·110 hay sítin desde el que no se dcscllbran amo11to11adas uobes que hl'ill1111 por instantes con el temeroso fuego de la Llasfemia contra Dios y del ultrnje ú la 1·azon )' c·oneiencia humana; por todas partes se oye el fragor de guel'ra contra el bien y la verdad, mas temible y amenazndora que la J,bdia luna á los puertas de Eul'Opa y e11 las aguas de Lepa11to, y Garibaldi y sus tropas bajo los muro:-, de noma; y en tul ~ituac!ou, ¿podni cscusarse el hombre mns débil de tomar una nrmn cunlquiera y correr al peligro'? Cierlnrncnte no: sea un uitio en la ciencia, sea el ·mas tímido y oscuro ante los hombre,:, sea un estrailo il su propia patrht y al lugar que habito, sea C'nsi tlll memliµo en todo respecto, sen tal, como es el que iuicia esta p1;blicacio11, tiene deber de profei;nr su fé, de nlnbar ú Dios púhl icamc11te, como rnn pú blicn~ li,s blasfemias cou fJUC !'e le inrnlta. Jnerrne, tímido, solitnrio, sin olrn esperanza que la de sufrir muerte gloriosn, debe poner su pecho en defensa de la Santa Jgle;;in Católica, que es el bien J In ,•erdad ,,¡. vientes. 'l'al es la causa por qué el des<'ono• cido «f.ruzndo» ~e adelanta eu el ter, e no ciel sagrado combate que llena el mundo y los tiempos. l\adie 110s diga pues ¿dónde estnn tus cuudules de ,ciencia, dónde el ropage de un buen estilo pura atreverte á hablar al publico') ¿Con qué habilidad cuentas, para sostener su ilustrada atencion, para tomar ¡,nrte con aquellos defensores de la Yerclad cristiana, cuyo génio y snber son el houor de la humanidad? No merecemos tal reprensiou; como no era viluperaLle aquel labrador que p1in1 defender su patria !'alía al encuentro del enemigo sin mas nrmas que los instrumentos de ~ll labnr. Lo confesamos: todo un!'! falta, si 110 es el nmor y tlecisiou con que corremos á un puesto avanz11do que ~e halla , ·ado: ni1 de11ria, ni pluma bien cnrl¡,da, ui el uso de In imprenta trnemos, pero 8{, la firme espernnza co11 que el pastorcillo David volteaba su rústi<"a ho11da. Como · á In pobre fue11te se nllc~a pncieutemente el \'ílflO ha:;ttt llenarlo J da!' de belirr á 1111 vinfrero sedie11t'o, nsí iremos cumpliendo 1111estra tal'ea, ~in que ja111Hs uos aparten de ella 11i los at·dores del odio 11i los hielos del desprecio. Y si el, abandono de todos diere la mue1tc á uuesll'a empresa, ella será glorinsn cnrno e'i la 11111ntc d1,I soldado á quiell sorprende el golpe e11emi~o antes de acal,ar el suludo de ii;u querida patria! Suc11rnhÍI' despncs de haher pronunciado el nombre adorable de JESU CRl~- '1'0 es ya la nws uoble corona á que puede aspirnr!:!e. Si11 mas co11sejo que el de 11ncstro deber, si11 otro Citudal que el de 1111 amor ardie11te á la Iglesia, 110 ¡1odemos señalar las _co11diciones de HEl Cruzado.,, hasta tunto f¡ue el zclo ~, piedad de los Señores á qui1~11es invitamos con esta hulllilde nniestrn de 11uestro propósito, IIOti po11ga11 eu el cuso de fija rla1;. Sucre, Agosto de 18'38 . Fí'. Jfamerto llsq-1tíu,, SECCION OFICIAL• tetras apostólicas, dirigidas por la solicitud paternal de S. S. Pío IX, a todos los übbpos de la cit.;mútica Jglesia de Orieute. JlJO IX, PAPA.. Colocndo por designio secreto <le lll divina Providcucia, aunque siu niuguu merito de nuestra fHll'le, en esta catedra sublime como heredero del bieuaveuturado príncipe de los apóstoles, que es; .. segun la prcrogaliva que le ha sido con- »fcrida µor Dios, la piedrn firme y muy "sólida sobre la cual el Salvndor ha cdi- "ficado la Iglesia», nos seutimos vivnme11te conmovidos por la solicitud que uos impone tal cnr·go, y deseamos ardientemente y nos esforzamos en esteuder nuestros cuidados á todos los que · llevan el nombre de cristianos cualquiera que sea la comarca del mundo donde habitan, invitándolos á todos á recibir los abrazos de nuestra caridad pater.. nal. i\o podemos ademns, sin grave peligro para nuestra alma, desatender ninguna porcion del pueblo cristii;ino que ha sido rescatado por la preciosísima sungre de nuestro Salvador, introducido por las nguas sagradas del bautismo en el rebaño del Señor, y que tiene derecho ú toda nuestra vigilancia. Por ·eso, des<ie los primeros díns de nnei-t.ro n<ivenimiento ni supremo Pontiflcado, dirigimos con todo el afecto de 11ucstro cornzon, palabras ele paz y de caridad. Aunqne estns palabras no hnJílll obte11iclo el óxito qne tan ardientemente deseábamos, jamás. hemos perdi - do la c11pcranza de ver nuestras humildes .v fervientes plegnrins escuchadms por el At.¡tor clementísimo y bondadosísimo de la irnlvacion y de la paz, que ,,ha rrnlizndo la salvacion eo medio de "la 1iel'ra, y- qne, veuido de lo alto pura »mostraren su esplendor la paz que ama "J quiere sea nmnda por todos, la anuu- »ció desde su nacimiento por el miuiste- " rio de los ángeles á los hombres de "buerrn voluntad, la ensefió permnne- " cien do c11t re los hombres, y la predicó » con su pjcmplo~. Como úllimamentc, co11forn1e <'On el parf'c1·r de nuestros venerables hermanos los card.c11ales de la 8a 11ta Jglesi11 romnna, ltc11Jos ílllnnciado -v convocado uu Concilio ecum(mico pal'a que sea celebrado e11 noma el m10 próximo, el 8 del m,,s de l)idembre, <lía declic,ldo a la Co11rcpcio11 i11mar11l11da <:le la bie11avc11turnt.ln Yfrge11 Ma1·íu, fü,dre de Dins, leva11tam0s otra vez mas 1111estra ,·oz hti• cia vosotrM, con todas lns fuerzas de 11ucst.ra alma, -y os rogarnos, os 11dverti11tr 1s ." os conjuramos que venµ-a .is i1 e!'t<~ Co11cilio, corno vinieron uuestros antepasados al segundo Concilio de L~·on, celel.Jrado por nuestro predPcesor, el l.Jic11aventuraclo Grerrorio X, de gloriosa memoria, y al Concilio de Florencia celebrado por 11uestro predecesor Eu~e11io )V, de feliz memoria, a fin de que las leyes del a11ti~uo afecto sean renovadas, que la paz de 11uestros padres, ese don celestial y suludable dé Jesucristo, que el tiempo ha debilitado, recobre uucvo rigor, y que brille así á Ja

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