La formación de la sociedad civil y la democracia en el Perú

movimiento también había cosechado un amplio respaldo en los departamentos de Junín, La Libertad, Ancash e Ica, aunque la vida asociativa tenía en ellos escaso desarrollo. Tras la revolución, una gran cantidad de familias con inquietudes cívicas dejó esas zonas para instalarse en Lima, a la búsqueda de nuevas oportunidades políticas y económicas y con el deseo de vivir en un medio más cosmopolita y cívico. Su presencia enriqueció la vida pública de la capital, pero empobreció la de las provincias (Fuentes, 1858)135. Correspondían a la sociedad civil el 86% de las asociaciones del país, mientras que el 14% restante estaba en la órbita de la sociedad económica. A continuación, el cuadro 7.4 despliega los diversos tipos de asociaciones en ambos terrenos, junto con el porcentaje relativo de grupos para cada campo y subcampo. Dentro de la sociedad civil, el campo social era el más grande, con un 45% del total de los grupos; el campo cultural iba bastante a la zaga, con el 19%, seguido por el recreativo (10%), el campo del servicio público (8%) y el religioso (4%). Cuadro 7.4. Terrenos civil y económico, campos y subcampos, 1856-1885 Los grupos cívicos superaban a los económicos en una proporción de seis a uno. Los peruanos se mostraban mucho más inclinados a practicar la democracia en la sociedad civil que en la sociedad económica. PRÁCTICAS ASOCIATIVAS EN LA SOCIEDAD CIVIL Esta sección se centra en la sociedad civil, y para ello examina las prácticas cotidianas en sus cinco campos: social, cultural, recreativo, del 159

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