La aurora
trescientos años hace. Esta te odeocia de VValter Scotl se esplic1' fRcilmentc, con haber naeid11 en el paia mas rico en recuerdo• feudale■• Cada piedra reouerda allí un hecho famo10, y en torno de las ruinas susurran aiu cesar los antiguos cantares. Y lRs trádicciones. Afiadase ¡¡ estas circunstancias au educacwn solitaria, y se concebiri facilmente, que dotado VYRlter ScoU de nua imajinacion romantica, se e•tregase desde sn temprnna edad al encanto de los recuerdos. Walter-Scott nacio en Edimbnrgo, el 1~ de Agosto de 1771. Su gran placer en la escuela era componer a sus cama• radas cuentos de hechiseras, y y,a babia encontrado el aecrew de encantar a su pequeño auditorio. No mostraba ea nrdad, brillantes disposiciones todavia para el estudio, pv~ 1 cuall!lo en 1783 dejó la escuela, ocupaba el onceno lugar en . IU clase. Por aquella epoca entro en. la universidad de Edl~• bu1go; pero cuando se preparaba para el estudio de la ju?J.•· prudencia, una enfermedad le detuvo sepultado por mucuo tiempo en la cama. Los medicos qve le asiatian le prohibieron el uso de la palabra, hasta que eatuTiese completam.ente restablecido; y para burlar el faa!idio de semejante prohibiciPD, acudió ! la biblioteca de su padre; devoraba cuanta• obra■ le venian a las manos, y no contaban aeguramenle en e&te numero las de derecho; antiguas leyenda.~, no"el as y baladas desarrollaban su joven y poetica im.ajinacion. Si II em hRrgo, despues de restablecido, se aplico sériamente ,.¡ estudio del derecho; y terminada su carrera, siguiendo e! ~jemplo de su padre s2 dedico al foro, y fue recibido abogado en 1792 desempenando con celo los Jeveres de 811 profecion. Dotado de una elor:ucion facil y elegante, no hubiera dejado de dis– tinguirse en el foro, si las exijencins de J" contraversia no hubieran contrariado SU8 inclinaciones naturalea. Disimulnl>alo sin embargo con cuidado, y parecía enteramente Nttrrgado al ejercicio de su profocion. El mo111ento era favorable para entr"r "n la c:irre;a de las letrns. Durante los diez ultimo~ Hiios del siglo X V 111, la poesia había tenido poco brillo en Inglatl'na. llayley había perdido su exajerada boga; Cowpcr, poeta de u1111 imajinacion btillante y de profunda ~ensibilid11d, ac&baba de m,orir; Samuel Hoger•, dormía sobre sus laur~les; ReTins, ! babia limitado a compnner canciunes. Principiabnn ape11u -; citarse nombres famosos en el día, come lo>J de !lou1h~y. ordsworth' de Claridge. E,ta, circnnstanciM l11d11jeron ;i Wa1ter-Scott á presentarse en h, a~ena literaria y fu~ron aus yrimeros ensttyos un poema intitulado La Caza, y aleunH baladas rrnclucidns del nlcma11. Srgnir:i. -o- v ARIED~DES. SIGNO DE LAllGA \'IOA. '1 El h,w,hre a (}UÍe11 la 11at11raleza ha <lesti11a1lo para \'ivir largo tiempo es ,le tiria et1tat11ra proporcio11ada y 1111 puro ab11I, tada; ro:,;tro ele color flllll<'a. muy ~1wendi1lo– porque e.,ta c11ali1la,I, pri1wipal111e111e e11 la juv~11t11cl, 110 indica vida larga: ~:o 111as l,1e11 11e1.rro 'l''e rubio¡ piel fuerte 11i11 ser aspea·a; ~aheza 111e,1ia11ame11té gn,e:,;a; ve1111s pro111111e11te:,; :,111bre 111:,1 mie,nbro:,1. 4 .,~leit~ que tieue la ve111aja , 1 e e11ri,J11ezerlo ,;ua111lg empobreze a otros. Come con te11- tit111I, y 110 esperimenta !!ecl: una gra11 se,l es tiem,¡re ~ftal ch~ <.·011"1111do11 ra¡,ida. E11 ge11eral e:i franco, af.1ble, c·om1mica1ivo. acl'esible a la alegTi.1, "' amor ~· a la et' 1.eranza: pero inaccesible al odio y a la ira v a la en vi,lia. Sus pa11iones no tiene11 el c;;raéter de i111pet11osi<la1I nj 1le viofencia. Si alg1111a ve% 1<e enoj;, o se irrita ma~ hien 1111 acaloraruieulo tllil, una fiebre artineial )' t1al11rlab 1 e t111e un derrame 1le bili~. Gusta ele el!ltar ocupado. y se c:on111la ce en meditar tran1¡11i lamente, )' en espe– culaciones sobre objetos agra1lables. Es optimi~i_a, amigo de la naturaleza y ele la felicidad ,lornestica. No conoce la ambidon, 11i la abarkia: iatit1fecho ,'.OII s11 t111erte 110 11e molesta jamas por el día ele ,11aña11a. ---o--- l)IARIO DE UNARECIEN CASAD.O. ] .. ~ .Jo1:je es Jnui n1nable; que buen esposo! su dulzura, su con decendeucia aseguran la ft"lici dad de mi porvenir. Que tijera me es la vida t-11 la actualicJad! No nin~ estutliado coc¡uetis1no. 'rengo yalo •1ue de~e:tbn, unaano roso <--~pm~o. 2. ~ Esta naañunn n1e ha re– gnlaclo .J 01:je un r.unillete tle 1111 gu to esqui~ito. No sube 'l'ªe hasm~r para <larme gusto! S11 c11efl1> no el:i muy laq,ro, 11i :,;11 ,·ientre eleva,lo; wa110:,1 ,gran,les y :,1i11 he111lid11ras ¡,rofu111la~; pie 11rn:,1 hie11 Mwh,1 1¡ue lari,ro; pantorrilla casi redomla. Tie11e pedw a1wh11 v elevad,>, voz firme v 1m11ora ,, retie11e el ;1lie11to siu mole,itia. ·uua perf~cta armu11ia rei11a en t.o,lall !l1111 partei<: lteue ttenti1lot1 fino:i :,;in &er clelicados, p11 fl'o le11tu r 1111i. forme, Su et1tomHgo es exeleutt-, muy b11e11 apetito, 1lije:,11ion fadl. Los placeres ele la mesa le atrae\1 .Y producen alegria en 1111 alma que 1ltvitle lo:,1 ,goaeli del cuerr,o. No come solo por 1.·omer; pero la hora ,le fa comi<la t1epara el ,odos loi días una hora ~oJemne, en cp1e 8e procura 1111 inoSf>ute : , 3. 0 Hoi ha salido con 1111 arnigo n cazar. !He llct1ban de decir que s~ ha esctipa,lo ltt pantera del Retiro. ¡".Áh si JorjP 1,, matase, que esceJen te alf011bra haria con s,, pi– el para los pies de mi c11ma! 4. ~ La dichos,, c<Jzo le lttt resj,-il1do terriblemf!11,te, tanto mejor; esto le enseñara a no separarse por tantas horas de · mi lado. tMPRF.NT.\ DE 'Mc\~UEL LUNA-V[CTORIÁ' POll PA· ' BLO DE LA. ROSA. .
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