La Aurora Peruana

se \lacea ta'1&e J@s habitantes det Sud ¡ y ~ ces .. testacion debe obtenerse en las tendencias, · en lus necesil<lades, y en los iDtaresei de este pais. El grito porque el Sud forme un Estado soberano, independiente, es Jeneral en los cuatro <lepartamentoa de Ayacucho r Cuzco, Puno y Arequi¡.,a, llamados a. la Asamblea. Un territorio vaoto, l>ien &ultivado, suficientemente p(:)- hl;.tdo ) productor de metales preciosos, es muy digno sin duda de reJirse por sí, aprovechan da en su favor todo¡¡ los .elementos de prospeririad oon que la naturakza le ha colmado. Hay es. tad~s en América que siendo independientes, no paseen tanta suma de recursos como el ~ucl del P erú; sin embargo ellos se bastan a sí mi~mos y consultan de este modo a su felicidad. ¡Quien podrá d1:1dar que la primrra eapre11ion ele la Asamblea de Sinuni sea la de que el Sud, se constituya en adelante uun Naeion aparte, soberana e independiente? Sus di¡,rnta. dos sol'! hombres que no perteneciendo a la carrera de la revolucion : que no teniendo nada. qu'1 esperar de su jiro calamito,o, solo est;rn. auiína,ios de un patriotismo puro y <le una pro Vidad sin límites, i Como podrian contrade;cir el ero de la opi 1110n p ú b1 ica, ni ataJar la irre. sistible tendcnria de sus eomitentcs h!cia esta nueva @rganizacio11 política? .Merced a la bien pensa. da ley de elecciones, merced a la libertad col\ (!j_ue hau obrado los pueblos • El recinto de la Asamblea no hará reso1:rnr el despecho de la. mendicidac.l, encubierto con la máscara de la de. magog-ia, que hasta aqu1 hipócritamentc se ha Jla. ma<lo liberalismo, por lus famosos colaboradores del desorden, y de la a11an¡uía. A la ei-presion solemne de la inrlependcnria. del Sud, seguirán sin duda los decretos que fijen la h;indera, las armas y el nombre especialmcn. i-8. con que la nueva H.cpúbl1ca deber~ reji:strar. so en el catálogo de las nacion~s. ¡ Feliz el mo.mento en q11c perlamos invocarle, s1.du lan<lo la r.t1l'va Repúb'ica, en cuyo seno existió en otro tiempo, el imperio ele Manr:ocapac ! No pudi•·n1io 8,m~;ionarse definitivamente el gni.n proyer o de Ye<leracion de los 1res Estarlos, porr¡\ie el Norte se h·llla orupado to<lavia por las inmunrlas plantas ,le ·los facci11sos; parece qn"' Ja.· AsamLka ;· podrá. sati,facc:1 la opinion púl,lica drcidida en su favor, antir.ipanclo de su part ~ una invitaciou de ligarse con los Ecatados v<p~0~ ·. en la Fc1lcrar·io1\ , cuando los tres :-e hallen ralHlCl'S y cs,t1cd11os para acordar s¡.¡s ba. aes. Lo9 vírrnulos de heromtdad qu~ noa ligan con les de 1 ,artamentos del Norte! las relacionse de amistad y de comercio que nos une• coa Bolivia, aconsejan e:ite paso que no_ es sino una. muestra <le estimacion y de la simpatía que te. nemos con amoos paises, y la señal de armonía con que el Sud quiere trabajar de concwrto cua el.os, en un plan que loi ha. <le estrechar e.o.ir. recíprocas venl~jas. llcélm la declaratoria solemne de la inde• pendencia del Sud ; tI'lanift..staJo su deseo Je co11currir a la feder,1cwn á su d~bido twmpo, se si. guen algunas l'OO:s0cu,~ncias que es preciso ve1ttilar . ¿ Se dai á la con~titucion <lel puis? ¿ Se · ., bl' 1 organizaran los r..UIO:, de admrn1s1rac1on pu wa· l\'osotros vamos a to.;.i.r 1JJeru.mente estos puntos, cmltlenúo .,;oure caJa. uno uucstrct humil~e opimon. Los pueblos no han dad0 poderes a sus dipulal10:i pu1a que COll::.LllUyan eJ p,dS j Lallljl0C9 uu:, ii.1rnt:e q ,1 e es <..l 111umeuu.1 de d;i.r uua i;oustau..iuu, ,n¡ue, en (!Ue ltJsu..:ua el estampido ctél C<illUll f Cll ({Ue te uye a. lo lCJO::i el uu;11c1e de lo:. Iúu..:llle~, M11... uazantlo touo arreglo, y co1110u.ti01J1tO L<l ,wu~d,,IIJ. pu¡iulur. 81 1::sta. las· tmw:aa cn,1s en tLUu se lulla d pu.is recha7.a. tvltU ¡,ruy~r;ltr tle COll:,tltuc10n, y aleja dé IJua.l muuu Luu.t e:spcr.tHZd. de llll,JUra en !OS rau1os de su ítdm1u1::,lic1c10u ¡ nG queda otro reuUr;iO~ que aguatdd.f La pac111c.i.cion de todo el Perú Y eJ que se reconozca. lc1 independenc ia. <ld :SuJJ por el Norte, y por tuJos los .K,taúo~ li1mt.roíe::,, pura y_ue veuga entonces un t1ongrcso constitu.\enlc á sanciun ,r la cart,a qué h,l de reglar el rcJ1men 1nccnor <le! b::iL,H.iv ceutral de la fe-· derac10n. Asi pues relegando la Asamblea este trt,• bajo importante a ese congreso y para e<>a época: c1·etmos que a ella le toca desi6n::ir la au. toridnd pública en quien recaiga toda la suma del poder púb ico. É~ta comenzará. a trazar la. scnJa que ha de segui1· el pais y a creu cuante sea iudispensable para 5iU existencia futura. Tentará las reformas y planteará las mej0··a, que permitan las circúnstancias; y con tan prrci,J,,o& trabajos abrirá a su tietnpo el templo rle las leyes para que allí los apodera.dos del pueblo de~plu~uen s1:1 sahidurfa y su patriofümo en bie• y dirha de sus comitentes. Las obras ele la p11líti ·a. nar.en y crecen por. grados, a.si como la-; de la naturaleza. Elias necesitar¡ el ('uidado y los afanes de uua man~ h;¡,bjl, <lie~~ra ·y prudente f,lara no ma1chita·r~o • • , •• 1

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