tes Y et comerciei se resienten de la {alta de esos caudales cuya circu Ll!'iQn hubiera vivifica. do todas estas industri.,s. Tan fune,;to mal pa. ra el_Sud del Perú q_uerlara destruido luego q• formando un Estado ap:u-te é in•lependiente en su_ reji_men interior, J)ll eda dirijir esos tesoros en Sli prove~ito parlicnl,1t. ~er(fad es_ qne se gastaran ~n las espen[¡as lfUe escija el mante. nimiento del Estado ; pe ro com• esos disptin. dios se han de ha cor en rons11 1n n~ i11teriorc:, se sigue que tendr,rn con su pr ::i:lurto tota l un fomento positivo, aqu ellas iniu ~t ria.:; interiores que provean a esos consumos • ¡,Cuanto. no se <lccla.nm contra el com:m.:io estra.nje. ro1 Sin embargo no se puede dudar que si el estr,ctnj cro e;;por ta nues tra plata., dej;i. en r0tor. no valores de necesa rio consumo equil'alentcs a los que llel.>a en metales pre ciosos. To ler ,lhle SürÍ::t la cstrarcion ele caudales sir\. espera.n.r,a d.e retorno, siempre que ellos con· curri·crnn :l asegurar el órden público. ¿ Pero se h;i logrado est: ventaja.? Nunca. De Lima ba.n p,ntirio todos los <lesor<l(.J)es de la Rcpú. bli.ra.. Allí ha empcz:ulo el cstrneBdo clel ·rnyo., . que ha veni<lo á de~!'~lgarse en el Snd. Es. tos depurtam::: ntos han sido la arena donde han co_mb,~tido los furqrns de los bandos enscndi!los én h . Capital. De suerte, que pod r• mos decir que han, ;1;t~ado ú pl·~rio muy caro las re vo. luciones de Lima y 8llS desastrosas consecuen . cil)..s. : Al punto qu-c no tenga¡;¡ depcwlencia de l Norte, .Jcj qs de es¡,erimJ ntar los rernitados de las revoluciones de Lima, éllos. contribuiran á. que)w tomen c Hc i·po, ni se prolonguen. Colocado el Gobi~ruo <l el Sud en un ¡1Uu, ·te cen trico , ( q:ie '(;in duda será el Cuzco) tie. ae· la bella prnporcio11, y upfitu<l de Ycr bajo de sus ojos los homhre::i, y todas las cosas. St1 mano activa; pu e<l .e mostrarse Cll la c ,.: pit~l, como en cualquiera de los cstremos del íS,;t1do e·on igual ¡uovecho, ¡nra todos los puqblos que pertenezcan a. esta fa11i!lia. ¿Porque se han destruido las bermos'is c;dzadas que form,, en los departamentos del Cuzco y Puno, el porler de los Incas? ¡, Porque los cami1l0s, bs postas y los puentes, cstan m'l·tt·an lo al via,jcro los <la. ploraliles efectos de la injuria do lo5i tiempos? ¡,Porque los edifi cios ¡)IJblicos se h,1 llan en un estado ruinoso? Porq110 los co_lejio5. los ho~. pitales. no solo no han prog,es~do, sino 1110 han ido sn decad,•,wia prn~rt•siva efl e!otos últim.')!, aiios? Porque se ,tdv it>tte n en la rC'cau. ttae1on, é invercion du sus abun !antes rr; nt:.11, sin6 deír:ut..Yaci0nes maliciosas , al menos inclQ. lencias culpables 1 Ha sido porque el resorte que dcbia poner en movi~iento tocios estos ve. bículos <le la prospe~ídad pública, · ha obra,lo desde muy lejos, y se ha resentido por tanto su accion y movimiento de la languidez, resultado infalible de las ínmertsas distancias que se. paraban los ebjetos de la vijilancia de la auto. ridad a quien se había encomendado su direc. cion; y ele h escasez ó inecsactítu r,l do noticias sobre que jirahan sus deliberaLÍ@nes : lia sido porqu e oc11pado el Gobierno :-Ít,.t¡.H'cmo en sofo. car los partidos , y deten er el vt.ielo de las aspiracto 1~cs innobles que se fermentaban en la Capital , 110 ha t.rn_ido lugar para cstcndcr sus providcncrns fuera t!e lis mnrallas de Lima. ¡,N ¡ qu3 remedios prontos y cnérjicos podría ap li. · car á las nccesi<la<lcs de estos dcpartamen tos, un Gobierna cuya conducta guiaban informes parciales y emitidos por personas int~resadaf en perpetuar los abusos y en descans:11· en la mas apatica indoÍ$ncia a cuyo favor debían procéli. -tos y tamliien romp lices en sus manejos cinies. tros? Cuan do un nuevo ór<len de cosas, some.- tn al al<·ance de! Go;:iierno todo lo que deman. de su protcccion y e1~pcii@ : cuand<l co_nstita. ya· a los gt,bernnntes en la feliz aptitud de ecsc1.1r:i nar por si la!_; nece~idarlcs y de buscar ~n c!!.ts mi .,,111:-1. s 1G i rJtr.'J ,lios oportuno3 . cuando la distancí:t o el c11l¡, :dile aban Jono de sus ajen. tes , no puedan h:i.cer ilusorias sus pro111deecias, entonces todo revi virá gQzanr!o de la asidua y efü:a·,~ i_n fllncnci:::. de la mano protectora a quie1 el Su.tl hu.ya entregado sus destinos . [ Contiirna rá.] SALAVERRY Y SUS G11CETEROS. El correo ele Ayacurho nos ha trai<Í-u al. -gunos periódicos y folleto1; impresos en Lima, donde hemos podido observal· hasta <lo nr!E' ¡!,). gn11 los delirios de los hombres, cuando· Jan 11. sus ciegas pnciones ri enda :, uc]ta, que si no puede satisfacerlas, al monos Jes sirve de un kuitivo pasajero <>n su dese.;peracion y <le~ mcncia. Ellos acuden para buzcarse a)gnnvs µroce . litos, ii la uuidnd del Perú, y creen que co~ µromrnriar c, ta palabra , han obrado un procfijio; pcr-0 i~noran ó nrnrent:rn ignorn r q11c to. (lo el Perú, no lo,- conoeC' , i,j no como U!l 09 fr~néti •os , que ¡J,,satado<: de !ns radt:nas a que d1:bicra11 c~tar uuciJus LoJa su vida, hun podit!o
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